Según estaba escribiendo el título me he dado cuenta de que da lugar a ambigüedad, o a algún pun. Pero no me voy a distraer y voy a ir straight to the point.
Cuando vives en la isla tienes que cambiar la mentalidad respecto a varias cosas. En particular tienes que cambiar la forma de pensar en el tiempo a la hora de hacer planes. Allí no es raro oir a mi madre (¡un beso Alicia!) decir -- A ver si hace buen tiempo el fin de semana y bajamos a comer al campo.
Si vives en Inglaterra, con esa mentalidad no comes en el campo en tu puta vida. La madre inglesa prototípica diría -- El fin de semana bajamos a comer al campo, a ver si hace buen tiempo.
Aquí no puedes hacer tus planes depender del buen tiempo, por que entonces no haces nunca planes, o los haces por fascículos. De este modo el mirar el tiempo no es para ver si lo haces o no lo haces, si no para ver qué esperar y qué equipamiento llevarte. Con esas mismas para el lunes habíamos quedado a echar unos juegos y el domingo, chico previsor yo, aunque haya quien opine lo contrario, miré el tiempo. Lluvia. Sorpresa. Y entonces vi el simbolito del miércoles: Un sol detrás de una nube con una gota. No me jodas, eso es no mojarse, lluvia, nubes y sol, así acierto hasta yo. Mójate y di sol y nubes, o chubascos aislados, viento racheado nor-noroeste, marejadilla con intervalos de fuerte marejada... En momentos como este echo de menos a Maldonado cosa mala.
Pero vamos, que así fue Trafalgar, el capitán de los barcos que salieran de la península hizo una de
- A ver si hace buen tiempo y nos pegamos unos cañoneos -. Mientras que Nelson, habiédose criado aquí fue con la mente en plan. - Vamos a tirarnos unas salvas, a ver qué tal tiempo hace.
Y así salió.
Fuerza que ya es martes.

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