domingo, 20 de septiembre de 2015

Día 8: Kyoto I

Hoy hemos empezado el modo guiri en 京都 (Kyoto, La Capital). Y por lo que parece no hemos sido los únicos. La ciudad está tomada por los turistas, gran parte turismo interior, pues esta semana tienen los 4 días de vacaciones de verano, y otra parte que venimos de todas las nacionalidades. En cualquier caso, lo primero, para empezar bien el día, es desayunar, y después, ya veremos. Y con esas hemos ido a un sitio a por udon. El udon es el hermano salubre del ramen. Suele llevar sopa, pero no es obligatorio, y lo característico es que usa un fideo más grueso, como de medio centímetro de diámetro. Cuando lleva sopa, es un caldo ligero, nada que ver con el sabor y la grasa del ramen. Una vez cargadas las pilas, a por el autobús, y a darle caña.

Primera parada, 金閣寺 (kinkakuji, el pabellón dorado). Situado al norte de la ciudad y casi en la ladera de la montaña está este bonito templo cuya parte más atractiva es un pabellón dorado colocado a orillas de un lago. El original se quemó, creo que en los 50 o por ahí, pero la reconstrucción ha quedado también muy bonita. Además está rodeado de naturaleza y jardines por los que no puedes vagar a tu libre albedrío, razonalbe por la cantidad de visitantes, pero el recorrido es muy bonito. Además que nos ha hecho un día muy bueno. Merece la pena resaltar que como buena atracción turística, hay que pasar por caja, pero 400円, que se quedan en unos 3 eurillos, son pagables, después del billete de avión y el pase diario de autobús. Que por cierto, quizá debería decirlo en un sitio más notable, pero aquí queda: por lo que he visto es muy común que haya pases diarios de transporte por poco más de lo que valen dos viajes, por lo que a nada que hagáis algo más de ida y vuelta ya lo rentáis.

Para cubrir la parte norte y oeste, hemos cogido un autobús hasta el segundo destino: 嵐山 (Arashiyama, la montaña de la tormenta). El nombre hace referencia al pico al igual que al área de la falda donde hay muchas tiendas para sacarles los cuartos a los guiris, un río en el que hay barcas como las del estanque del retiro, un parque bien bonito en mitad del río y, sorpresa, templos. Hemos estado un rato bastante largo para arriba y para abajo y entre estas, hemos encontrado un 神社 (jinja, templo shintoista) de nombre 電電宮 (dendenguu, palacio de la electricidad electricidad), dedicado, como su nombre indica a las cosas de electricidad, y he hecho mi primera oración shintoista.

En la foto podéis verme haciendo el mongui en el arco torii de la entrada. Es curioso que en tantos cultos la adoración, oficio u oración involucren, en algún momento aflojar la billetera. En este caso es "antes de-". Una vez depositada la contribución, haces sonar la campana. La campana, por darle el nombre que esperaríamos, no tiene badajo, es más bien un cascabel gordo, de modo que para tocar la campana lo que se hace, más que tirar de la cuerda es moverla de lado a lado. Mi interpretación es que es para llamar a las fortunas. Una vez llamadas, te inclinas dos veces (la típica reverencia japonesa), bates dos palmadas, y con los ojos cerrados te concentras en aquello para lo que requieres la ayuda divina. Una vez transmitido, te inclinas una vez más y listo, puedes marchar tranquilo que tu mensaje ha sido entregado a los dioses.

Hay también en la zona un parque con monos, pero los zoológicos no son lo mío, así que vistos los templos, hemos ido a dar una vuelta por las tiendas a ver los dulces típicos de la región que son cosas con matcha. El matcha no es "te verde japonés", o más bien dicho no es "el te verde japonés", ese nombre está reservado a otra variedad. Matchá es un té verde japonés, pero que los japoneses toman solo en ocasiones, nada de un te de a diario, ni de domingo. Lo usan, eso sí, para variedad de dulces, desde el tradicional mochi o un bizcocho, hasta chocolate o kitkat.

Y nada, echado el día, a por la cena. Un buen tazón de arroz con sustancia encima, o 丼(don) en el habla local. La sustancia en este caso ha sido atún, atún-graso y salmón para mi, y algo en plan caballa, atún-graso y otro salmón flameado para Miyo, y hemos salido a unos 6 euros y medio por barba, que no está mal, 1720円.

Mañana, a palacio.

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