miércoles, 30 de septiembre de 2015
Soy espalda
domingo, 27 de septiembre de 2015
Día 14: despedida y cierre
Calidad/precio: 9/10
sábado, 26 de septiembre de 2015
Día 13: la noche de Tokyo
jueves, 24 de septiembre de 2015
Día 12: Vuelta a Tokyo
miércoles, 23 de septiembre de 2015
Día 11: despidiéndonos de Kyoto
martes, 22 de septiembre de 2015
Día 10: Kyoto III
Esto son los tres vascos que se vinieron a Kyoto a hacer fortuna, y cada uno abrió una tienda. Como buenos vascos, pues hiciero asadores, y como la cena es más cara que el almuerzo y los tres tenían vista, pues decidieron abrir solo por las tardes, total, que a los meses se juntan para ver que tal va el negocio, y los tres bien y salta el primero - Oye Aitor, ¿y tú hasta que hora abres?
- Bueno Gorka, pues yo suelo abrir hasta las 23.00.
Y le dice el Gorka - Joder Aitor, que bien te lo montas, no curras casi nada.
- ¿Pues?
- Joder, os quejáis de vicio, yo abro hasta las 25.00
Mañana último día, y a la noche bus hacia Tokyo, por si echaba de menos esos nocturnos Madrid-Barcelona.
Día 9: Kyoto II
domingo, 20 de septiembre de 2015
Día 8: Kyoto I
sábado, 19 de septiembre de 2015
Día 7: Llegada a Kyoto
viernes, 18 de septiembre de 2015
Día 6: Nara
Día 5: Camino a Nara
jueves, 17 de septiembre de 2015
Día 4: Shuzenji camino del Ryokan
A las 6.30 han tocado diana. Delante nuestra un viaje en 4 etapas hasta Ito Onsen: dos paradas de tren, una hora y media de troncharse en el bus hasta 三島 (mishima, tres islas), y media hora más de tren hasta 修善寺 (suzenji, templo budista de nosequé), un área muy bonita donde los más avispados habréis deducido que una de las mayores atracciones turísticas es un templo budista (寺). Como nota rápida decir que entre las varias sectas existentes, Japón es mayoritariamente budista o sintoísta. Los templos sinto son jinja (神社), que también hemos visto uno en ese área. Tiene dos pinos enormes atados a unos metros de altura con una maroma, y con un puente que los atraviesa. Dedicado, por lo que me dicen, a la fertilidad. El Suzenji muy bonito. He podido aprender que uno no debe usar el centro del camino, sólo los lados, pues el centro es para los dioses. Además, en ambos templos hay una pila con unos cacillos para lavarte como sigue. Con la mano derecha viertes agua sobre la izquierda, con la izquierda sobre la derecha, con la derecha te echas un poco de agua para limpiarte la hociquera, y terminas inclinando el cazo hacia ti, para que se limpie el mango con el agua que se vierte. Además típico de la zona es el wasabi. Tanto que en un par de sitios venden polos de wasabi, y además tenían ochazuke edición limitada, sabor gamba, y he pillado :) después de ver un mausoleo y un par de parquecitos hemos cubierto la última etapa de autobús hasta el ryokan, la posada japonesa tradicional. Como es el cumple de Miyo, le dije que le llevaba a un ryokan molón con cena rica. Y tal cual. Nos hemos puesto como curas. Para empezar, eliges una yukata, que es una prenda tradicional, una pieza tipo bata, con una variedad de colores y estampados. Como soy "muy alto", sólo había un modelo disponible para mi, pero Miyo ha elegido de entre unos 15. La habitación supermolona. Una sala principal bastante espaciosa con la mesa, y una sala de baño con un ofuro (bañera) de 180cm de diámetro. Y la rutina habitual, una ducha para limpiarse bien, y al agua patos. Además, el ofuro tenía vistas al mar. Y la cena una petada de marisco y cosas ricas. Marisco, una Concha viva que hemos hecho al vapor y sopa, sushi, sashimi... Todo rico
Las aceras japonesas
O la falta de. Resulta que aquí la acera, concebida como plataforma elevada a un lado de la calzada, apenas existe, excepto en las zonas más concurridas de Tokyo. Todo es una calzada diáfana que en gran parte de la casos tiene demarcado un arcén, que en ciudad hace las veces de acera.
También es de justicia decir que los coches se separan cuando te rebasan, y que ayer, cuando estábamos mirando el mapa en mitad de un cruce, un coche esperó pacientemente casi un minuto hasta que nos dimos cuenta de que estábamos en el santo medio y nos echamos a un lado. Y ni claxon, ni ráfaga, ni prisas ni nada. Casi lo mismito que en Madriz
martes, 15 de septiembre de 2015
Día 3: 富士急 (fujikyu)
lunes, 14 de septiembre de 2015
Día 2: de Tokyo al pie del Fuji
El baño japonés
Podríamos decir que un baño es un baño y punto, pero sería de un simplismo enorme. En especial después de ver el baño de una casa nipona. Y hablo, en esta entrega, del cuarto de aseo.
Se trata de una habitación bien alicatada, no como la mierda de UK. Con, además, techo impermeable y un sumidero en el suelo, de manera que es un plato de ducha tamaño habitación. Y tal cual, una repisa a la altura de las rodillas tiene los jabones, los mandos y en grifo, y de un lado queda la ducha. Hay además un taburete bastante bajo, en el que te sientas mientras te lavas el pelo, la cara, el culo y los sobacos y pies. Una vez aseado, es opcional llenar la bañera de agua y echarse un rato dentro. Importantes los dos detalles: te lavas antes de meterte en la bañera y en la bañera sólo agua, o, a lo sumo, sales de baño, nada de jabón.
La bañera es la ostia además. Habla, te avisa cuando quedan 5 minutos para que el agua esté lista 42°, y te avisa cuando está. Tiene, además, un modo de recalentar, de manera que no tienes por qué despilfarrar agua. De un día para otro tapas la bañera y luego recalientas, que funciona succionando agua, calentando y devolviendo a la bañera. La ostia, en serio.
domingo, 13 de septiembre de 2015
Tokyo, dia 1
Hoy he estado en Akihabara, que un día fue el homólogo de Tokyo de la calle barquillo, aunque a día de hoy es más bien lo que es la calle de la luna. Vamos un nido de frikis. Muy molón eso sí.
Mola mucho porque es un barrio lleno de altos edificios dedicados a la venta de tecnología, manga y anime o videojuegos. La primera parada ha sido Mandarake, cinco plantas dedicadas al manga, anime y el merchandising, donde he comenzado a hacer la lista de la compra, para gastarme los ahorros. Una vez terminada la primera parada, nos dirigíamos hacia una tienda de libros de segunda mano a la cual ya os adelanto que no hemos terminado de llegar en todo el día. El primer obstáculo ha sido unos recreativos de los de toda la vida, más o menos, que nos han atacado a traición.La planta baja y el primero están llenas de UFO catcher, que es como llaman a las máquinas con una pinza, como las de las fiestas, con las que puedes coger premios variados, pero que no es cosa trivial, y siempre ve a alguien dejándose los ahorros.
Las tres plantas siguientes están llenas de arcades, organizados de manera más o menos temática. La primera te recibe con el Taiko tatsujin, que es un juego de tocar el tambor taiko, ofreciendote también Dance Dance Revolution y otros juegos de coordinación, ritmo y psicomotrocidad. Y lo cierto es que están atrapados, hay un juego que el mando son ocho botones alrededor de la pantalla circular que tienes que presionar cuando te dice la máquina, y había un manolo jugando con sus guantes para que no se le seque la dermis, luego vienen los juegos de peleas, pokemon y los de pistolas, y arriba estan los de carreras de coches, motos y otros.
La última planta tiene algo más clásico: los dardos, que aquí también juegan al cricket. El precio es razonable, 100 yen una partida a casi lo que sea. Comparado con los 2 pavos que te vale un cricket, porque mágicamente es el juego que requiere dos créditos es mazo de barato. Pero claro, llevo casi desde que valían 25 pelas sin echar a una recreativa, y eso hace que los 80 céntimos, algo menos, que sale al cambio, se me hace un poco caruno.
Con la tontería se nos han hecho las cuatro, y habiendo desayunado a las 11 nada más que un tazon de arroz con un huevo frito, pues picaba un poco la gusa. Más a esta chica que a mi, que como ando con el jet lag mi cuerpo no termina de saber qué quiere. El caso es que entre que teníamos que estar a las 6 en casa para la cena y aún teníamos que ir al siguiente destino ha sido una de "a la mierda la librería, vamos a pillar un tentenpié, a Artnia y a disfrutar. Y para allá que hemos ido. Artnia es el nombre de un café + tienda + museo que hay a los pies del edificio donde están las oficinas de Square Enix. Y por si alguien no ha cogido la pista, está dedicado a Final Fantasy, o como dicen los locales fainaru fantaji, principalmente, también tiene cosas de Dragon Quest y otros videojuegos de la desarrolladora. La temática en la parte de café está bastante ausente, salvo por los posabasos y la decoracíon que hacen con canela o azucar moreno sobre la espuma del café en la que pintan bocetos de personajes (con plantilla), pero la tienda está molona y la parte del museo está centrada en la séptima entrega. Tienen algunos story boards de las distintas animaciones, al igual que bocetos del diseño del universo, personajes y enemigos, y una fuente con materias (que son un elemento del juego). No hace falta quien os diga que estaba pasándolo como un enano. Además he conseguido gastarme nada más que 5050 yen ^__^ y menos mal, porque me va a hacer falta para comprarme otras frikadas a mi vuelta a Tokyo (¡Un beso, padre!).
Y con las mismas, no sin antes hacer una parada técnica en un super mercado local, que a un nivel abstracto no tiene ninguna diferencia con un supermercado europeo, pero a nivel que vas concretando empiezan a aflorar distinciones. Como buen científico he aislado la zona de estudio: la sección de las patatas fritas y aperitivos, y la conclusión del estudio del primer día es que son notablemente sabrosos. No necesariamente deliciosos en el sabor, que de momento lo son, si no potentes. Ahora entiendo por qué Miyo decía que los snacks europeos son como sosos. Y eso, hemos empezado camino a casa no sin antes hacer la foto de rigor. Una foto que a mis 18 años me habría hecho llorar de felicidad, sobre todos si hubiera sido tomada como empleado y no como un mero notas friki haciendo el guiri a los pies de la oficina.
La cena, que me he enterado in situ de que era con la familia al completo, ha consistido en temaki, que como su propio nombre indica es una forma de preparar el sushi en la que te pones un cuadradito de alga de nori en la mano (te, como en karate), le echas arroz y magia, y lo enrollas (maki) haciendo un cono, lo mojas en soja y para adentro. Había disponible para poner: Salmón, atún, caballa, erizo de mar, otro pescado que no conozco, huevas de salmón, huevas de otropez, pepino, otras verduras, pulpo y ternera cocinada. Entre las verduras había una hoja rica, con un sabor que me ha recordado mucho al comino, también en la intensidad. Delicioso, la verdad. Y la familia encantadora. No es que haya habido mucha conversación porque mi japones es débil y su inglés prácticamente inexistente, y por no tener a Miyo de traductora, salvo en los puntos críticos, hemos estado ahí intentando darlo todo y comunicarnos, que más o menos ha salido algo.
Me despido, no sin contaros antes que los japoneses, aficionados a la pesca, no sólo de Pokemon o en videojuegos (sí, tienen videojuegos de pescar, ¡ah! y un manga de ciclismo O_O), y así sucede que estás en mitad de Tokyo, en el tren que te lleva de Shinjuku (barrio 1) a Akihabara (barrio 2) y te encuentras esto:Los pescados no se pueden comer, pero a quien va allí a echar la tarde relajándose viendo la boya flotar sobre la paz del estanque y olvidarse de las tensiones diarias de la vida, de un jefe toca pelotas, o de tener que aguantar al marido, pues no es que le importe mucho.
Y nada, estamos ultimando preparativos porque mañana cogemos tren hacia el área del monte Fuji, el cual no visitaré esta vez, pero a los pies hay un parque de atracciones molón, y me daba a mi en la nariz que en esta tierra fijo que tenían montañas rusas acongojantes, y eso dicen, y voy a comprobarlo. Mañana viaje, pasado parque de atracciones. Os tendré al día de mis aventuras y desventuras.
PD, tenía la entrada escrita y después de una hora he clicado fuera de la zona de edición y antes de percatarme he pulsado el backspace y todo a la puta mierda porque al idiota este se le ha ocurrido dejar de grabar cada dos minutos como dice la configuración... :(
sábado, 12 de septiembre de 2015
Esto lo mola todo
Un blog de altos vuelos
viernes, 11 de septiembre de 2015
Definiendo lo indefinido
El rollo interminable
jueves, 10 de septiembre de 2015
Hace un rato que el carro se me convirtió en calabaza
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Qué gran jardinero se ha perdido el mundo
martes, 8 de septiembre de 2015
Quien lo entienda que me lo explique































