Mi salud mental también anda a su termino. Esta semana el glorioso simulador la está retando de manera constante. Cosas que deberían funcionar no funcionan, y soluciones que no deberían hacer nada lo arreglan. Una fiefsta.
Mañana cojo el avión para Madriz, y hasta el 10 de enero no retorno. Vamos, una señoras vacaciones. También marchan mañana dos de los becarios que han terminado. Muy majetes ambos.
Pero vamos a lo interesante. A los que os molen los programas de cocina, a lo mejor el nombre de Jaimie Oliver os dice algo. A mi no me decía nada, pero a Mi, como le viene de profesión, le dice todo. El caso es que tiene aquí en Cambridge un restaurante italiano, y para celebrar que tiene currele, pues me llevó ayer. Del todo recomendable. El sitio es muy bonito, y está en el centro. La comida muy rica, tomamos unos "nachos a la italiana" que son como un ravioli hecho con un masa de mezcla trigo y maíz, con un tueste, y queso por encima, y una salsa de tomate muy rica, y luego de plato fuerte un risotto de setas ella y spaguetti negro con mejillones y calamar él. El risotto muy rico, muy sabroso. Los spaguetti cojonudos. El mejillón super sabroso. Pedimos el tamaño pequeño y para una cena con el entrante compartido y un brownie de postre también para dos la verdad es que estuvo bastante bien. Si te ves con hambre el tamaño grande no es mala idea.
Tienen también una lager propia que Mimi dice que está rica y el postre muy bien. Lo único que dejó que desear fue el mozo que nos atendía, que sobre todo a la hora del cierre nos dejó olvidados ahí, y no le podíamos pasar la seña. El total de la gracia fueron algo más de 30 libras los dos, que no es como para ir todos los días, pero no es para nada caro.
Cuando vengáis decidmelo para en caso de que no vayamos juntos, deciros donde queda y animaros a ir, porque merece la pena.
Os deseo buenas fiestas, que os toque al menos lo que juguéis el 22, y nos vemos por Madriz o ya en enero a la vuelta. Os voy a echar de menos.


