domingo, 6 de diciembre de 2015

El tallaje de camisas no va así en este país

Acabamos de llegar de la cena de navidad de la empresa. Claro, que si las cosas se van de las manos cuando el grupo de comensales son casi 100, imaginad cuando son casi 1000.

La verdad es que ha estado bien la cosa. Nada que remarcar, ni por lo positivo, ni por lo lamentable, pero bien. Había varias zonas, atrezadas en plan las maravillas, pero hacienzo una mezcla entre las del viejo mundo y las de la nueva era. En ellas había múltiples barras y tres zonas de comida: india, árabe y china. Las dos primeras ricas. La tercera ha dicho nuestra chef que mejor una de que no, y no se equivocaba. La gente a la que hemos preguntado decía que estaba muy salada. También había bandejas pasando con croquetitas, hummus y otras delicatessen. En las barras te abrebaban con lo típico: vinos, espumosos, cervezas y refrescos. Yo me he tomado un kalimotxo aprovechando que lo pagaba la empresa, pero ya.

Además de lo culinario, había espectáculos varios, actuaciones, y hombres y mujeres florero (tal cual os lo cuento). Que es un poco lo que más ha rozado lo lamentable, pero es algo muy de mi opinión, pues el resto parecían estar disfrutándolo.

Ha estado interesante también por el vernos a los unos y a los otros hechos unos pinceles, en vez de en el look diario. La etiqueta era black bowtie, pero casi nadie la hacía estricta, muchos llevábamos el traje con la americana normal, y gran parte no llevaba camisa blanca y pajarita negra. Yo sí, como la evidencia documental adjunta muestra.

Ahí donde me veis, ayer yo no era dueño de una pajarita. Y ya que estaba pillando pajarita, y la camisa blanca que tengo es de cuando pesaba 20 kilos más, y  el traje este es mucho más entallado que el de entonces, pues he buscado una camisa para hacer el juego. Como soy un ignorante, he acudido al caballero de la sección de camisas a que me diese su experto consejo, y cuando me ha mirado de arriba a abajo, le he dicho estatura y peso, para que lo tuviese en cuenta para la talla, y me ha contestado el título del post por respuesta. Y tal cual. En este país tu talla de camisa es el perímetro de tu cuello, de ahí para abajo, todo es igual. Mismos hombros, mismo pecho, misma barriga, y misma longitud de torso. Lo cierto es que me resulta muy confuso, también, por otro lado, si lo normal es que te hagan el fitting, que ahora no me sale la palabra en castellano, tiene sentido, porque el cuello no lo puedes hacer más corto, el resto sí puedes ajustarlo una vez le pones la camisa al interesado.

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