domingo, 1 de mayo de 2016

¿En que se parecen un boli bic a las tarrinas de vaselina perfumanda?: Gracias por este año y medio.

Llevo desde que volví de Japón intentando escribir este post, y ha pasado más tiempo del que me gustaría hasta que lo he conseguido.

Hace ya más de año y medio que llegué a la isla. Casi sin nada vine. Enfrenté las dificultades de encontrar casa, de ser, de nuevo, un extraño en tierras del norte, donde la gente es menos cálida que en casa. He tenido que ir lidiando con cosas por aquí, cosas por allá, aprendiendo los usos y modos locales. Y en todo este tiempo, habéis sido mi refugio. Si iba bien, porque lo compartía con vosotros, si iba mal, porque os daba la chapa, el escribir siempre me ha ayudado a hacerlo todo más llevadero y mejo (para cierta defincición de bueno).

Ahora tengo casi un hogar, con un jardín que atender. Un grupo de compañeros del trabajo con quien durante el fin de semana nos juntamos a echar la tarde con la escusa de los juegos de mesa. Un subgrupo con quien una tarde a la semana salvamos el mundo. La reunión mensual con los compañeros de sindical, Miyo anda por aquí. En fín, que estoy plenamente asentado y con rutinas. La situación se ha normalizado. Ya no siento las grandes sorpresas, o experiencias excepcionales de estos pasados meses. Y por tanto, creo que es buen momento de pasar página (web XD) y poner un verdadero punto y final al blog al final de este post.

Gracias de nuevo :)

Y como última tontería, os dejo algo que pensé en el curro hace un mes o así. Tengo en mi mesa, para cuando se me resecan los labios, una tarrina de vaselina perfumada. Una de esas de lata, pintadas de colores vistosos, y el dibujo de un rostro femenino que seguro que todos, o casi todos conocemos. No le queda casi nada. Pero aún le queda un poco, y es una tarrina que me dio, del mismo modo que los fumadores se dan mecheros los unos a los otros, Lorena hará, muy fácilmente, 10 años si no son 15. Y me di cuenta de que es como un bolígrafo bic. ¿Cuántas veces os habéis acabado un boli bic? Yo, dos. Por algún extraño motivo es terriblemente difícil llegar al final del bolígrafo: Se rompe el cuerpo (de tanto mascar la parte trasera), la lías porque lo pones punta para arriba, se escapa la tinta, lo pone todo perdido y tienes que descartarlo, de lo dejas a un compi de clase y ya lo has visto, pierdes el capuchón, o como le queda poco, dejas de usarlo y se seca la tinta cuando aún le queda algo más de un centímetro... infinidad de trampas, de minas situadas en el camino que nos lleva desde que adquirimos (incluyendo el método de ¿me dejas un boli que me he olvidado el estuche en casa?) el sujeto, hasta que conseguimos agotar la tinta.

Los profesores te dicen que te lleves varios bolígrafos a los exámenes, por si alguno no funciona. A veces tenemos varias tarrinas de vaselina, para asegurar que aunque una la dejemos en el curro, otra esté en el bolso de salir de fiesta y otra en la mochila, siempre tengamos una alrededor. Pero en ninguno de los razonamientos está "por si se te acaba"...

No quisiera yo que el blog fuese como el boli bic medio. Mordisqueado, con el clip de la tapa partido hace tiempo, secándose olvidado en ese estuche que ya no usas, pues terminaste tus estudios. Así que con estas palabras agoto la tinta. Eso si, no tiramos los restos. Quedan como recuerdo de las experiencias y de los sentimientos que me llevaron a escribir y que la propia escritura me ha aportado. Hoy ese sentimiento es cierta pena por la despedida, y de nuevo gratitud por la ayuda que, conscientemente o no, me habéis prestado.

Hasta el próximo viaje.

R.

sábado, 2 de abril de 2016

La niña de Kiki & Lala

Quien más, quien menos, imagino que todos conozcamos, al menos, a Hello Kitty. Quizá mi padre, junto con alguien más no tenga ni idea de quién es dicha gata e imagino que la mayoría tampoco conozcamos a My Melody, Gudetama, Pompompurin, Kiki y Lala. En mi caso, me he familiarizado con ellos un poco más estos últimos días, pues Miyo, cuando teníamos un hueco, me llevaba a los lugares donde abundan.
En cierto modo podemos decir que son el análogo japonés de Belén Esteban: personajes que no hacen nada útil, sin oficio conocido (o ejercido) pero que mueven grandes sumas de dinero y sorprendentemente tienen gran cantidad de seguidores.
La mayor diferencia es que en el caso de los キャラクター (kyarakutā, del inglés character) japoneses, se trata de personajes ficticios que son majetes y su misión en la vida, desde un punto de vista científico, es hacer la competencia a Mickey y el resto de personajes Disney, o a Snoopy y Woodstock a la hora de aparecer en, pero no limitado a: camisetas, sudaderas, pijamas, toallas, estuches, lapiceros, bolígrafos, carpetas, peluches, tazones, vasos, botellas, tarjetas de felicitación, espejos de mano, polveras, monederos, mochilas, fundas para el móvil, fundas para la tablet, alfombrillas de ratón, pendientes, colgantes, pulseras, adornos para el móvil, llaveros, blocs de notas, cuadernos, clips, chapas, bolsos, bolsas, caramelos, y lo que más me ha dejado con el culo torcido, plantillas para el calzado. Por que en el resto de ítems, se aprecia la temática, ¿pero en unas plantillas?
Que por cierto, uno de los mejores sitios para adquirir productos son los todo a 100, que existen, abundan, y deberían llamarse todo a 108, pues los 100 no incluyen el 8% de IVA que pronto será un 10%. Hay cosas que son un poco cutrongas, pero para tantas otras están las mar de bien. Por ejemplo, ya os comenté ayer de la naturaleza gaseosa del equipaje, y Japón es el país ideal para empacar más en menos. Estando tan constreñidos por el espacio, abundan soluciones para optimizar, como las bolsas que he comprado, a 108¥ la pieza, que tienen un ziploc de un lado, y a la base unas válvulas, de modo que metes la ropa dentro, la enrollas y así el aire escapa por las válvulas. Sin el hermano pequeño de las que vienen para usar el aspirador para sacar el aire. Y es que ayer dejé todo más o menos empaquetado y cabia justo, y hoy, tras las últimas adquisiciones y un par de regalos que me ha hecho la familia de Miyo que suponen, fácilmente, un 15% más de volumen, ha sido abrir, recolocar y cerrar, y todo bien :) imagino que eso se traduzca en un a% más de presión y un b% menos de temperatura con a+b = 15 (por su alguien me viene, ya se que la ecuación no es del todo así, pero hacemos la vista gorda).
¡Mañana vuelo de vuelta!

Apurando gramos

No me queda ya casi nada de tiempo para gordear. Cada ingesta de comida se convierte en un proceso complejo para garantizar que nada delicioso queda sin ser probado por falta de hambre, ni me agarró un empacho.
El desayuno de ayer tenía que haber sido un bara chirashi, bol de arroz con pescados encima, pero el restaurante al que tenía echado el ojo ha ganado en popularidad, y resulta que hay que reservar con dos semanas, como nos dijeron en la puerta. Con decepción y cuerpo de sushi decidimos ir a uno de los sitios con cinta transportadora y ponernos como el kiko. Salmón, atún, tofu frito, huevas de salmón, anguila, caballo, gamba, pescaito chikinino... Una locura. El truco, en estos sitios, es mirar que las piezas de la cinta no estén secas, y si lo están, pedirle al chef, que te lo prepara en un momento.

También es hora de ir preparando la maleta, y es curioso, el equipaje se comporta, a nivel físico, como un gas. No importa cuántas maletas ni como de grandes sean. Tu equipaje siempre las llena... Me estoy haciendo un experto en esto de cubicar.

Espero que tengáis buen finde

jueves, 31 de marzo de 2016

El cerezo florece cuando florece

Uno de los mayores atractivos de Japón es la temporada de sakura, la flor del cerezo, que marca, más o menos el inicio de la primavera, que siempre nos gusta.
Claro, que es algo que ocurre de manera progresiva, de sur a norte, y parece que en los últimos vertiente años o así, se ha adelantado unos 10 días, según los lugareños. Es un evento tan importante que junto con la predicción del tiempo, dan la estimación del inicio de la floración, el apogeo, y el comienzo del declive, en las distintas regiones.
Así pues, la visita al Palacio imperial, que la teníamos pensada para el lunes pasado, debido a unos días de frío, la retrasamos hasta hoy jueves para aprovechar la máxima floración, y aún así un par de días más no le habrían hecho mal.
Para celebrar la estación, habían abierto hasta hoy una de las secciones del palacio que están, de normal, cerradas al público. Como podéis ver, es tope de bonito.

Es curioso, porque antes de ir a palacio hemos ido a un parque de estos estrechos pero alargados, atravesado por un caminito.
En la foto, además de un servidor haciendo el mongui, podéis ver de fondo unas lonas en el suelo. Por lo que me ha contado Miyo, lo que pasa es que la gente reserva el sitio para por la noche, después de salir del curro, que van para allá a comer y beber. Que mola mucho, pero al más nuevo o la más nueva les toca pringar y guardar el sitio para el grupo, aunque muchas lonas tenían nombre, hora, y nadie guardándola. Claro, que es jueves... Que mucha fama tenemos de festear y los japos de currantes, pero también saben cómo liarla, y la lían.

Así que ya sabéis, si queréis ver el cerezo en Japón, tenéis que venir mucho tiempo, o tener movilidad.

Un abrazo

miércoles, 30 de marzo de 2016

Almuerzo mortal

En la foto podéis ver el tanque situado a la entrada del restaurante donde hemos comido. A la salida había sólo dos ejemplares dónde a la entrada había tres. Para los que no lo reconozcáis en modo no-asustado, se trata de pez globo.

Después de algo de investigación por la red y de preguntar Miyo a su padre, decidimos el lugar dónde probar el tema.

Empiezo pidiendo para beber un sake flameado con aleta de pez globo. Le da un toque marino al vino, pero tampoco mucho más. También que desacostumbrado de beber, a mitad de vaso ya me estaba llegando a la pelota. En vez de no saber qué pedir de la carta, hemos ido a por uno de los menuses, que lleva un poco de todo, así la experiencia se hace más completa.

Como dicta la intuición, comenzamos por los entrantes: un platito con, de izquierda a derecha, piel de pez globo con verduras, edamame, gelatina preparada con nosabemosqué, tortilla tricolor, rulo de huevo con pez dentro y un niguirizushi de pez globo. La piel es muy gelatinosa, y la carne del pez globo un tanto gomosa.

Después el sashimi, en dos preparaciones, a la derecha lo que viene siendo el sashimi tradicional, a la izquierda una preparación en la que el filete va montado sobre una barca de repollo, cubierto de cebollino. Todo crudo, claro.
Y llegamos al plato fuerte, para el que colocan una cesta de mimbre sobre el fuego de inducción, que tiene en su interior un papel encerado doblado a modo de olla con un hierro en medio (para la inducción). Agua, y a hervir. Una de las camareras trae el plato de la foto, en el que se aprecia, partes del pez, dos setas shiitake, otra verdura que no conozco y dos pedazos de tofu, y aunque no se aprecie por estar tapado, repollo y el alga gelatinosa típica de la ensalada china.
Con la habilidad y el automatismo de alguien que hace esto todos los días para ganarse el sueldo, comienza a poner los ingredientes en el agua hasta que quedan los cortes finos de fugu (pez globo), la piel y unas pocas verduras, y nos dice que en 5 minutos estará listo, y que con los cortes que quedan hagamos shabu-shabu, que es como llaman aquí a la comida en la que hay una sopa común y cada uno se cocina lo suyo como quiere. Una vez finalizado, aún con sopa en el "cazo", trae una bandeja con arroz, un cuenco con huevo y otro con cebollino.
Añade el arroz, unos pocos polvos mágicos, aceite con sabor, y lo cata. Para catarlo, había traído un pequeño cuenquito donde vuelca un poco con la cuchara, y bebe del cuenco, que los japos son muy asquerositos. Ajusta de polvos y aceite, echa el huevo, el cebollino, nos da una palmada en el hombro y dice "ahí lo tenéis, bailadlo". Así que nada, cerramos con la sopita de arroz.
Podéis ver la sopa de arroz en el cuenco de la izquierda, y en el de la derecha lo que quedaba de las verduras sumergidas en ponzu, una salsa muy rica con sabor cítrico que usan en estas ocasiones. Imagino que sólo de leer os sintáis llenos, porque yo, comiendo, he petado. Todo muy rico. Siendo sincero, tampoco tienen nada que envidiarle una buena dorada o merluza, pues más allá del morbo, el sabor es bastante normal. Rico, pero por la pasta que vale hay cosas que están más ricas, y parece ser una opinión extendida, pero oye, había que probar para ver si estamos de acuerdo o no.

Pasadas 8 horas, creo que ya no me muero de esto :)

martes, 29 de marzo de 2016

De rutas por Tokyo

Ya tocaba dar algún que otro paseo por la naturaleza este viaje, que no habíamos hecho casi más que ciudad, ciudad y ciudad. Con parques, con ríos, pero ciudad a fin de cuentas. Gracias al gugelmaps pude buscar cual era el sitio con pinta de montaña más lejano al que se podía llegar con la renfe de aquí, llamada JR (Japan Railways), y es un pueblecito llamado 奥多摩, okutama, que queda a unas dos horas desde casa de la abuela de esta chica. En Okutama hay lo que parecía un lago, pero que resulta ser una presa, que así entre nosotros, tampoco me parecen tan bonitas. La parte buena, eso sí, es que el camino ha resultado ser tope de chulo.

Lo cierto es que tampoco se distingue tanto de ir por la montaña por nuestras tierras. Pinos, carreteras estrechas y con sus parches, riachuelos que bajan por la ladera en los recodos y unos cuantos bichos. Eso sí, hemos estado casi solos en la ruta. La ruta comienza en el pueblecito, pero pronto entra en la montaña. Y cruza una vía abandonada digna de una peli de Miyazaki, el mismo que se inspiraba en el museo de Tokyo Edo. La ruta está planificada para tres horas, y no mienten. Si vais una tropa hecha a andar, y vais sin parar, al igual le recortas media hora, pero entre que esta chica no ha andado mucho y que nos entreteníamos con dos de pipas, pues nos ha llevado unas 4 horas, contanto la pausa para comer el onigiri, que no es lo mismo que un bocadillo de jamón, pero oye, llena igual y da energía.

En esta tierra los caminos cuentan con sus templos y sus altares cada pocos cientos metros. Que si un buda con sus baberos por aquí, que si un altar a la fortuna de las setas a pie de pino por acá, que le dan un toque curioso. Mucho mejor, en mi humilde opinión, que las figuras de cristos y vírgenes que se encuentran en nuestra tierra en los lugares más insospechados.

La ruta bordea el río del mismo nombre que el lago y el pueblo, aunque el río queda muy abajo, y en ningún momento entra en el plan tocar el agua. A mitad de camino nos encontramos con este puente acompañado del cartel que avisa que no se debe de cruzar más que en solitario, parejas o tríos a lo más. Al otro lado aguarda un altar.

Pero si entras un poco más, ves una camino que baja hasta unos de los riachuelos que alimentan al río okutama donde hay unas piedras en las que descansar mientras te mojas los pies. Esto último lo dejamos para otro tiempo en el que haga más calor y llevemos una toalla, porque con el frío que hacía y sin toalla, pues no es, quizá, la mejor idea eso de mojarse los pies.

La ruta continúa de nuevo bastante por encima del río, a veces cruzándose con la carretera, a veces entre casas de vecinos que miran con curiosidad a los turistas. Unos tenían a la puerta de la casa un plato de bambú tejido con setas que habrían cogido durante el día.

A eso de los tres cuartos de la ruta se avista ya la presa, pero el camino se interna en la montaña y se pierde la vista del agua durante un rato, tanto que un par de veces nos hemos preguntado si estábamos perdidos, hasta que hemos recuperado las marcas y señales del camino, que aquí no son las rayas pintadas en árboles o piedras, si no unos cubos metálicos negros con la parte de arriba roja. En un momento el camino gira y se abre en una buena perspectiva de la presa, pero como no me acaban de convencer las presas, os dejo de cierre una foto tomada desde el puente de a tres.

A la llegada hay un pequeño museo de la presa, un gran parking para los tramposos y muchos tablones turísticos con otras rutas para hacer. La verdad es que para otra ocasión con algo más de calor, una compañera algo más rodada y una buena mochila, es una muy buena opción.

La parte que está bien es que hay un autobús que te permite, como a nosotros, empezar la ruta tarde (pasada la una), hacer la ida, y ya que el camino de vuelta es el mismo, coger un autobús que en cosa de 15 minutos te deja en la estación, preparados para pillar las dos horas de tren de vuelta comentando lo bonito de la ruta y descansando las piernas.

Como tantas otras cosas, entiendo que no os queda muy a mano, pero es del todo recomendable.

¡Un abrazo!

lunes, 28 de marzo de 2016

El país de las pequeñas cosas

A menudo digo que me gusta cuando alguien "ha pensado" las cosas. Por poner un ejemplo, el enchufe de los macs, que se conecta con un imán. Alguien pensó que con bastante frecuencia alguien anda sin fijarse por dónde y tropieza con el cable. Si la conexión es fuerte, el ordenador sale volando, y si no, con la holgura no carga bien y tienes que andar sujetando el cable. Un simple imán es una solución cojonuda.

Japón es un país donde parece que eso de que alguien piense las cosas ocurre. Los días de lluvia te dan bolsas a la entrada de los comercios para que metas tu paraguas y así no ir goteando. A la salida del súper hay un contenedor con bolsitas con algún tipo de líquido congelado para echar en la bolsa donde has puesto el helado o los congelados que acabas de comprar y mantener el frío. En el museo del que os hablaba de las casas, dado que hay que descalzarse, te dan bolsas para que metas tus zapatos y los lleves contigo. Cuando compras comida para llevar, además del cubierto y servilleta, te ponen una toallita húmeda. Los ascensores tienen, además del juego normal de botones, uno más bajo para gente en silla de ruedas. En los recreativos, hay botones para pedir que venga un trabajador (porque tu máquina está rota, se ha tragado tu dinero o cualquier otro problema). Las máquinas expendedoras tienen bebidas frías y bebidas calientes. Las gomas de borrar vienen en una carcasa que en la parte trasera tiene un rodillo que absorbe la viruta y la almacena en un compartimento. Múltiples son los ejemplos, sin ir a las sutilezas de que nunca verás un huevo roto en el cartón, una fruta golpeada, o fea.

Claro, que no todo son virtudes. Pero por hoy os cuento sólo la cara de la moneda, que queda más bonito.

domingo, 27 de marzo de 2016

Cuando 東京都 era 江戸

Hace unos cuatrocientos años, en la era 明治 (meiji) la ciudad de 江戸 (edo) pasó a llamarse 東京都 (tōkyōto, o kyōto, capital, del este).

Muchos cambios han ido pasando hasta dar lugar a la megalópolis que es hoy día. Desgraciadamente el fuego y los terremotos fueron protagonistas de muchos de esos cambios, destruyendo una herencia cultural que el museo arquitectónico de Edo nació para preservar. Este parque, de fácil acceso en metro, conserva tanto construcción tradicional como los primeros cambios hacia la occidentalización. En la foto podéis ver una de las partes más modernas que conserva el parque, que dicen haber sido inspiración de Hayao Miyazaki para sus películas.

Las casas más antiguas son súper bonitas, con sus muros de adobe, paredes de lienzo y papel de arroz que dan a la galería que rodea la casa, o al exterior, para sentarse en el alféizar, umbral, o como sea el nombre apropiado, con una rodaja de sandía, o una cerveza fresca en verano. Tienen además un hueco en mitad del salón alrededor del cual se sienta la familia, pues es el hueco del fuego. No tienen chimenea, o salida de humos, pues necesitan del humo para, en un clima tan húmedo, secar la madera del techo que ni se pudra, y para espantar a los bichos que se comen las madera. Del techo cuelga un gancho con un sistema bastante bien pensado para ajustar la altura.

Muy bucólico y evocador. Recomendable a tope.

Cuando el río suena

Normalmente los estereotipos siempre llevan algo de verdad sustentándolos, y el estereotipo de los gemelos Derrick y tantos otros personajes del japonés con sólo los paletos tiene bases objetivas.

No hay que pasar mucho tiempo observando las diferencias para darse cuenta de que en esta tierra gastan unas denticiones poderosas. Los dientes sin bastante grandes en general, y es común, imagino que por falta de sitio, que los paletos estén un poco echáis para delante y los siguientes incisivos metidos para atrás, con los caninos otra vez en su sitio. Eso crea el efecto de tener sólo los paletos grandes.

Eso sí, suelen tenerlos bastante simétricos, por lo que el efecto general es más de algo a lo que no estamos acostumbrados y no de algo desagradable.

Por cierto, el inicio de la primavera marca la época de la flor del cerezo, Sakura, y Japón se viste de rosa. Las grandes marcas, cómo no, se hacen eco, y lanzan productos estacionales como el de la foto, que en particular no vale gran cosa más allá de lo exótico. Es agua con azúcar, burbujas y colorante, con una pizca de sabor.

Salud

viernes, 25 de marzo de 2016

Solipandis por la megalópolis

Hoy ha sido un día muy molón. Ha comenzado a las 5 de la mañana, ya que el plan era ir a 築地 (tsukiji) market, la principal lonja de Tokyo. Para los que no lo han visto, pues puedes ir a la subasta de atunes, pero lo realmente interesante fin los restaurantes que agolpan alrededor, van a la subasta de primera hora, y sirven desayuno de sushi.

Superado el choque cultural de que el desayuno sea salado sin ser un pa amb tomawuet, unos huevos revueltos, o pizza fría y kalimotxo, sólo hay un pequeño paso para aceptar que es pescado y marisco crudo. Una vez dado, el 海鮮丼 (kaisendon) que nos hemos crujido es una experiencia a vivir. Es un bol de arroz (丼) con cosas del mar (海鮮). El particular llevaba un gambón, dos lonchas de atún, huevas de salmón, unas sardinillas, una concha como las que nos tomamos en el ryokan en septiembre (hervida), y otros moluscos deliciosos sin identificar. Acompañado de una sopa de miso con caldo de almejas. Una delicia. No es lo más barato, pero para un capricho, los casi 20 pavos lo valen. Eso sí, ir con una local y a primera hora ayuda a encontrar sitio molón sin pagar la espera del guiri. Eso sí, si alguien se anima, ni vayáis a la parte del mercado, mercado, id hasta el fondo a la lonja, que es donde está lo bueno.

Después hemos ido a un jardín que está al lado, 浜離宮, hamarikyu garden, muy bonito y tienen una casa de té donde tomar matcha con dulce japonés por un módico precio. Tiene unas vistas muy bonitas por todos lados y ahora que llega el calor poco a poco, hay muchas flores. No está aún el cerezo, que se espera para el lunes.

Después hemos venido a casa, que Miyo quería descansar, y yo me he echado el petate al hombro, y a la aventura que me he lanzado. Y pese a mi experiencia perdiéndome en varias ciudades de varios países, no ha sido el caso de Tokyo. También que he ido a lo fácil, al barrio de los frikis :)

Os dejo una foto de la calle principal el domingo, que permitirán caminar por la calzada. A diestra y siniestra se ven fachadas con dibujos manga anunciando cómic, películas, videojuegos, arcades u operadores de telefonía. Chicas vestidas de doncella con la cofia a la espera de que algún mozo de los de acné generoso y relación dudosa con la ducha acepte su oferta de acompañarle al café, donde durante un rato, ella hará las veces de doncella, atendiendo sus menos oscuros deseos en forma de servir bebida, comida y, me da a mi, prestar dos orejas para escuchar y dos ojos a los que mirar mientras cuentan su película, son los icónicos maid café.

Y con esto y un bizcocho...

jueves, 24 de marzo de 2016

El guiri que busca el pasillo del manga

Con la inocencia del guiri, estábamos hoy en una librería, echando un poco el rato, y tras mirar por aquí y por allá, hemos ido a la sección de las revistas, y al poco le he dicho, con la inocencia del foráneo, que andaría por el pasillo del manga.

Claro, que cuando estás en Japón, en una librería con 8 pasillos, tres de ellos están dedicados íntegramente a manga, y alguno más mixto hay. Para chicos, para chicas, pedagógico, para jóvenes, para mayores, grandes clásicos, ediciones especiales... Vamos, que te puedes hartar.

Antes de la librería, hemos ido a esos antros de vicio y perversión que son los recreativos. Muchas maquinitas y muchos viciosos y viciados.  Máquinas de las de gancho de coger premios, máquinas con chocolate, arcades de toda la vida, de pegarse, de bailar, de tocar el tambor... Pero lo que más me ha flipado son las máquinas en las que echas pasta y te salen cartas. En vez de joystick y botones, el control es una mesa donde pones tus cartas y juegas a batallas. No le he pillado del todo el mecanismo, pero tiene pinta interesante. Es curioso como en Europa y los USA son algo de los 90, ahora sólo existentes en grandes centros de ocio, pero que aquí en Tokyo hay en los principales centros urbanos. Muy molongo ver todas las opciones, sobre todo ver cómo inventan cosas para superar las consolas y los ordenadores y que la gente siga jugando.

Un abrazo
R

miércoles, 23 de marzo de 2016

No es otro blog de viajes y comida

Y aún así, tengo que hablaros de Fu-Unji. Es un sitio de ramen y tsukemen, lo que uno podría decir sopa de fideos largos. Ya os hablé de este tipo de sitios, que suelen ser restaurantes estrechitos, con una máquina de tickets a la entrada y nada más que una barra con sillas como mobiliario. En este entran unas 14 personas. 16 a lo mejor, no conté, y es fácil de encontrar, pues la cola a veces se extiende casi una manzana. Y merece la pena.

La diferencia que he podido captar entre el ramen y el tsukemen (aunque el segundo sólo lo he tomado una vez) es que en el ramen te ponen todo junto en el bol: Tu sopa, tus fideos, nori, cerdo, si lleva, verduras, huevo... lo que viene siendo todo. En el tsukemen, en cambio, te ponen un plato con los fideos y te dan un bol pequeñito con la magia. Acto seguido, procedes poniendo los fideos de poco en poco en el bol para que se mojen y cojan saborcillo, y para dentro.

En este sitio, es remarcable el sabor a atun del caldo, fuerte y rico, junto con el cerdo y la condimentación. Todo por 750 yen el ramen, 800 el tsukemen. Además es precio único, y antes de servirte te preguntan si quieres normal o extra de pasta, todo por el mismo precio, lo cual tiene sentido, porque lo que consiguen es que la gente que come menos no desperdicie comida, y los que comen mas aprovechen el mismo precio.

Miyo, que es una juez estricta de los sitios de ramen quedó bastante satisfecha, lo cual, junto con la espera, me hace pensar que la fama del lugar es merecida. También es digno de ver al jefe manejarse: Para cocer la pasta tienen unas cestas de forma más o menos cúbica, con un asa para arriba, sumergidas en agua hirviendo, y las ponen todas al tiempo. Cuando la pasta está lista, la vuelcan sobre un bol de malla enorme donde la enfrían y la dejan a la espera de ser servida. Ver al tio cómo se manejava volcando las cestas y devolviéndolas al hervidero es un espectáculo, y te hace entender que algo más de unos meses lleva haciéndolo :)

Entiendo que no os queda muy de camino, pero si alguna vez tenéis la oportunidad, no dejéis de ir allí a comer.

Saludos!

lunes, 21 de marzo de 2016

El país de los precios tal cual

Es curioso como van los precios en el supermercado. Desde kanijo ya me inquietaba eso de que todo valiese un múltiplo de 5, o de 10 menos uno. Todo son 2.45, 1.89, o 3.30. Aquí nada de eso. Ayer fuimos un momento al supermercado, y si algo vale 253 yen, pues eso marca, y me dejó pensando cuánto se aprovechan por ese "redondeo"...

Además del súper, ayer visitamos  横浜 (yokohama) que está unos 50 kms al sur. La carretera va pegada a la bahía, y se ve toda la industria pesada de la zona, además de todos los cargueros. En yokohama visitamos un barco de viajes de lujo muy molón, el hikawamaru, 氷川丸. Es un sitio chulo. Y ahora ando comiendo techo, que son las 5 de la mañana y tengo jet lag...

Luego os pongo fotos.

sábado, 19 de marzo de 2016

Ahora de verdad: un blog de altos vuelos

Parece que está vez sí que puedo postear desde 10000 metros de altura, recién pasado Petrogrado.

Y es que una vez más me dirijo a la tierra de los samurai, aprovechando que el viernes que viene y el lunes que le sigue son festivos. Y al igual que la vez anterior, he conseguido un vuelo de viernes que llega a Tokyo el sábado a medida tarde.

Además, está vez, 15 minutos de internet son de gra, así que habrá que aprovecharlos. Claro, que ahora mismo, mientras escribo, aún no he conectado, que normalmente la escritura me lleva más rato, sobre todo si es con el móvil.

Parece ser ya tradición que cada 6 de marzo se circula un email recordatorio entre los ex-Intels de Barcelona para conmemorar el aniversario de la clausura del laboratorio. Nos ponemos un poco nostálgicos, hacemos algún chiste, y en mi caso, me siento afortunado de que todos hayamos encontrado curro fácilmente, aunque fuese a costa de emigrar.

Y poco más. Esta semana ha sido más bien de lo que llaman housekeeping, o lo que viene siendo cerrar la parte de trabajo que he hecho hasta marzo, para que si alguien quiere recuperar parte, o todo, no tengan que pescar en rincones recónditos, ni preguntarse por qué rajada razón hice eso y no eso otro. También he estado preparando las propuestas para solicitar esbirros, que es ahora la convocatoria de becas del HiPeac, y hay que mandar propuestas.

Este viaje va a ser, mayormente, para el paladar. Espero que me quede un registro interesante en las subsiguientes publicaciones.

さようならbabies

domingo, 13 de marzo de 2016

Done and dusted

Cada tres meses, en el grupo de investigación hacemos una ronda de presentaciones en la que compañeros de distintos grupos hacemos una presentación de los proyectos que vamos haciendo. El viernes me tocó a mi. Ha sido un poco como la culminación de un trabajo que llevo haciendo desde el mayo pasado. No en exclusiva, porque gran parte de mi tiempo ha ido a apoyar a otros proyectos, pero ya tenía ganas de culminar, y parece que ha quedado bastante finiquitado o, como dicen en la tierrra esta, "done and dusted", que viene a ser "hecho y desempolvado", que imagino yo que sea una frase que se acuñó en los talleres de carpintería, o similar, en los que cuando un engargo se hace, hay que limpiarle todo el serrín (sawdust).

La presentación no fue mal, y hasta recibí un cumplido del jefazo jefazo por mi idea de que, en vista de los resultados: 432 barras a 6 colores agrupadas por triplicado para cada una de las 6 aplicaciones, presentado en 4 gráficas, que suena complicado sólo el describirlo, decidí presentar las conclusiones previamente. Sabiendo lo que hay que buscar, mirar toda esa pila de datos se hace mucho más llevadero.

Y nada más, ahora el finde de relax después de toda la tralla del último mes.

Por cierto, no se si conocéis XKCD, un web comic muy bueno, con el que a menudo me siento identificado. Este en especial, porque es algo que no suelo expresar, pero lo pienso casi cada vez:


Para que no se pierdan las sutilezas en la traducción, viene a tratar frases como "Si quieres vernos, estaremos de cañas en Arwelles", lo cual siempre me hace pensar "¿Y es que si no quiero veros estaréis en otro lado?". No es más que mera pedancia por no usar "Por si quieres vernos, estaremos de cañas en Arwelles", pero claro, cuando el trabajo cotidiano se asienta sobre las normas de la lógica, pues pasan estas cosas.

Besicos

viernes, 4 de marzo de 2016

Manwasher, the tool

Países distintos, idiomas distintos, culturas distintas, pero hay cosas que son lo mismo. Hay una marca de gel de ducha, que no se si está en España, Lynx. Es como el axe de los geles de ducha, o esa impresión me da.

Resulta que necesitaba jabón para el curro para la ducha de después de correr, y ese fue el que cogí. Total, que a lo largo de este tiempo, de vez en cuando miro la etiqueta y no puedo evitar reirme cuando veo lo que anuncian en el reverso. El vulgo usa esponjas, pero los hombres de verdad usan un Manwasher, porque un manwasher es mucho más que una esponja, no es un elemento de belleza o higiene, no. El manwasher es la herramienta, porque no hay nada más masculino que una herramienta...

Lo cierto es que me resulta bastante gracioso cada vez que lo leo. También es cierto que me da curiosidad ver cómo es "la herramienta".

Pero bueno, queda ahí.
Besicos

jueves, 3 de marzo de 2016

Querido LinkedIn, me das pánico

Imagino que la mayoría conozcáis LinkedIn, pero para los que no, es el facebook del trabajo. Una red social orientada a lo profesional. Tu perfil es básicamente tu curriculum, y dos personas que están en contacto tienen la posibilidad de dar fé de que el otro posée cierta habilidad. Se suma también la posibilidad de publicar entradas, y por lo tanto, hacerte seguidor de personas, grupos o empresas, y como no, hacer "likes" y comentarios.

Como toda red social su valor aumenta cuanto más completas sean las redes de conexión, y así, está todo el rato "ofreciéndote"contactos. Mucho de ello no es más que si varias personas que son contacto tuyo tienen a una tercera persona, pues te la ofrece, porque la probabilidad de que la conozcas es elevada. Hasta ahí fácil. Hoy he llegado a la conclusión de que además, es un fisgón y te mira el FB, o algo así, porque me ha empezado a ofrecer gente que, en serio, no se cómo sabe que los conozco. Está claro que si ofreces mucha gente, como hacen ellos, pues alguno de estas ofertas tiene que resultar sorprendentes, o que la otra persona, menos celosa de su privacidad, haya dado permiso a LinkedIn para mirar los contactos del email, y coincide que me tenían por allí, lo cual es raro, porque estoy registrado con la cuenta de la uni que no la uso para (casi) nada personal. Y después de mirar unas tres pantallas de contactos, me de hadao cuenta de que Paco Lobatón, no tiene futuro, o que Marco o Seiya lo tendrían todo más facil a día de hoy. Si tienes una madre, una hermana o una amigo de la infancia perdidos, puedes dejar de buscar. Regístrate en LinkedIn, añade a tu red de contactos a unos cuantos conocidos y verás como en cosa de un par de semanas la persona en cuestión aparece entre las sugerencias...

Un abrazo,
Rekai

lunes, 22 de febrero de 2016

El cristiano científico

Iba yo (de peregrino) el sábado camino al Burleigh Arms cargado con 7 Wonders y Ticket to Ride, con el ánimo un poco bajo, porque sabía que la sesión de juegos iba a estar un poco en el rango de lo flojo, y no me equivoqué. Quiero decir, un par de partidas a cada uno fue divertente, pero me quedé un poco como con ganas de unos pocos recursos que gestionar o algo así. Pero no era eso lo que os quería contar. No.

Muchas veces escuchamos a los creyentes hablar con una total carencia de esa humildad que les llena la boca. Hablan con la total autoridad que parece conferirles su fé. Aún recuerdo cierta prima política que defendía que a su hija Papá Noel no le traía regalos porque era una figura pagana, y por tanto mentira. Que a su hija le traían regalos los reyes, que sí que eran cristianos. Lo primero que piensa uno es: bendita la ignorancia de los que no conocen a San Nicolas. Lo segundo es ¿en serio pretendes que me crea que cristo y los reyes magos son más reales que Papá Noel?. Pero claro, no discutas, que la tenemos.

Y como os iba diciendo, iba pedaleando cuando vi a un manolo sujetando una pancarta que decía "Cristo murió para pagar por nuestros pecados". Hasta ahí nada raro, en Madrid también se juntan en Sol con consignas por el estilo. Lo verdaderamente interesante era que a continuación ponía "Según las escrituras". Que claro, parece un detalle insignificante, pero simplemente el citar tus fuentes cambia el mensaje de ser un mero mito (y por tanto de realidad dudosa), en un hecho objetivo, una verdad contrastable, que es que las escrituras dicen eso, sin entrar a discutir sobre la veracidad o no. Cambia de ser un predicamento a una cita con referencia bibliográfica. Bueno, puestos a pedir le falta decir en qué parte, con capítulo y versículo, pero vamos, que ya me va valiendo.

Y con eso cierro el fin de semana, que ya va estando bien. ¡Espero que empecéis el lunes con fuerza!

viernes, 19 de febrero de 2016

Bienvenidos a la temporada pantalon corto 2016

Como os lo cuento. Llevaba una semanita o por ahí dándole vueltas a que ya iba siendo hora de abrir la temporada de pantalon corto. Hoy he hecho betatesting del tiempo y ya a medio día he alcanzado la conclusíon de que es buen momento para hacerlo oficialmente. Sigue haciendo un frío del carajo, y no hay valor para quitarme ni la camiseta de manga corta, ni la de manga larga, ni la sudadera, pero ir enseñando las canillas no es mal plan. Además que he cambiado de zapatillas, y estas me aisla bien del suelo, por lo que a fin de cuentas hasta se agradece un poco de, como diría Rita, fresquet en las calves, plural de calf, que además de res, es como llaman a los gemelos en el habla local.

En otro orden de cosas ando aprendiendo a hacer programación certificada a traves de tipos dependientes (CPDT). Javi, te recomiendo esa mierda. El certificado no se refiere a una titulación que alguna entidad expide, como Cisco u Oracle (java) o a el cumplimiento de un estandar. Se refiere a programas verificados formalmente. Hacer un programa y probarlo para un puñado de posibles entradas y que no se ropa es (en cierta medida) fácil. Incluso automatizar la batería de pruebas para que cuando la gente toca por aquí y por allá ver que no se ha roto nada. Pero ya dijo Dijkstra, entre tantas otras cosas, que las baterías de pruebas sólo sirven para demostrar incorrección y no corrección. Así que el siguiente paso es la verificación formal, es decir, la prueba matemática, lo cual requiere expresar tu programa en términos matemáticos. Y en las matemáticas el concepto de estado tan común en la computación es inexistente ya que el objeto que más frecuentemente se usa es la función, entendida como una correspondencia entre los elementos de un conjunto de origen  o de saliday los de un conjunto de llegada. Así como ejemplo sencillito pensamos en la suma: Todos conocemos la funcion "suma 1", que a cada número le asocia el siguiente. Del mismo modo tenemos la función "suma 33" que pone en correspondencia al 1 con el 34, al 7 con el 40 y ya sabéis como sigue esto. Ahora, en esta formalización, si queremos pensar en la suma binaria de toda la vida (la que coge dos números y los suma), la tratamos como una funcíon con conjuto de salida los naturales (por hacerlo sencillo) y como conjunto de llegada "las funciones con conjunto de salida los naturales y conjunto de llegada los naturales". Espero que aún sigáis conmigo los que no os habíais encontrado nunca con estos términos. En ese caso, la funcion de suma binaria hace corresponder a cada natural n la función "suma n", de manera que evaluar la expresión:
suma_binaria 33 7
Que avezados matemáticos nostros ya sabemos que da 40, pero lo bonito no es el resultado en sí, si no su construcción. El primer paso es aplicar la función suma_binaria a 33, que tiene como resultado la funcion "suma 33", que a su vez se aplica sobre el 7, y como ya hemos dicho en el preámbulo, lo manda al 40. Esta forma de considerar las funciones como transformaciones que toman un objeto y devuelven otro objeto, donde los objetos viven en un mundo bastante rico que contiene entre otros, pero no se limita a, números, conjuntos de números y funciones, se llama currificación no por las especias si no por Curry, una de las personas más prolíficas en el área. Esta concepción de la que os hablo simplifica mucho ciertas cosas.

Y el caso es que podemos hacer artificios que propaguen estado en forma de argumentos de funciones, podemos emular la toma de decisiones con funciones definidas a trozos, y la concepción de los naturales de Peano viene en nuestra ayuda para cuando queremos repetir algo unas cuantas veces.

Y una vez nuestro programa está expresado en estos términos, tenemos herramientas que nos ayudan a hacer la demostracíon de que nuestro programa es correcto, o nos muestras que proposiciones (o propiedades) del programa hacen que no lo sea, de manera que podemos solucionarlas, incluso aunque no seamos capaces de crear un caso de prueba que exponga ese comportamiento indeseado.

Vamos una fumada, pero uno de los compis de curro dijo que iba a leerse un libro para aprender, y que si alguien se apuntaba, y oye, pues por qué no.

Espero que no hayáis hecho un TLDR :) Buen finde!

martes, 16 de febrero de 2016

Casi nieve

Hola people, llevamos dos días en los que casi nieva. Bueno, ayer de hecho cayeron cuatro copos despistados. El frío no os ha llegado sólo a vosotros, también está por aquí.

Os escribo más por la añoranza que por que tenga algo que contar. Febrero está pasando sin pena ni gloria. Curra por las mañanas, habla con la gente por skype por las tardes, echa unos juegos los sábados, adecenta la casa y haz la colada los domingos... Salva el mundo, en este caso, el miércoles (pandemic) y vuelta a empezar.

Una de las pocas notas de negro en esos días coloridos es que me he apuntado a leer un libro con unos compis de curro. Es un libro sobre demostración automática, que por lo que he visto es para probar la corrección de programas. Movidas de esas que les gustan a los de teórica, pero que nunca está de más aprender. Además, así ven los jefes que estoy a tope desarrollando mis skills.

Y poco más que contaros, voy a ver si me pongo un par de tostadas para empezar el martes con energía.

¡Salud!

martes, 9 de febrero de 2016

El chico de las zapatillas brillantes: Todo está en tu cabeza

Parece el título de un disco. Seguramente de rap. Pero no lo es (o eso creo). Es un recordatorio de lo que os quiero contar hoy que os tenía que haber escrito el finde, pero entre los juegos, traducciones y programar un rato eché el sábado y el domingo.

Tenía ya las zapas de correr cayendose a cachitos. Bastante literalmente, por lo que la semana pasada me dediqué a rastrear la mejor oferta de la misma marca y modelo, porque si me han ido bien, ¿para qué vamos a cambiar? Y no la encontré. Bueno, la encontré, pero vi otro modelo que por 10 libras más ofrecía unas especificaciones más tentadoras. Y caí.

El miércoles pasado me llegaron al currele, pero teníamos papeo de despedida de un compañero, así que nai, las dejé en el vestuario preparadas para el jueves, momento en el que me puse mis mallas largas negras, mi camiseta sin mangas negra, mi camiseta de manga larga negra, calcetines negros, y mis nuevas zapas, de un color rojo con un tinte anaranjado y una textura metalizada que hace que el color varíe de rojo costra a rojo flamígero, suela blanca y cordones amarillo fosforito. A esas cosas, yo no le doy importancia, pero parece ser que o brillan mucho de por sí, o es el contraste, poruqe me ha pasado ya varias veces de cruzarme con gente y que se queden mirando fijamente las zapas. Y salí a correr.

Después de unas navidades ociosas y de comer, podréis imaginar mi rendimiento se vio afectado. No había sido capaz de hacer 10k de nuevo desde que volví. Que si el próximo día que hoy estoy cansado. Que si empieza a llover. Que si noto una molestia en la rodilla... Todo escusas. Y el jueves tampoco fue el día. El viernes, no obstante, sí. Decidido a culminar las 4 vueltas, con música en mis oidos y dos farolillos rojos por calzado me eché al asfalto, y me lo comí - no literalmente, claro. Y así pasa, que una vez superada la barrera psicológica, hoy, con un viento huracanado, que no os exajero mucho si digo que en la recta de mayor exposición iba inclinado facilmente 15 grados para contrarrestar, que varias veces giraba un poco para entrarme de frente, ha sido como un paseillo. Ni me he despeinado. Recuerdo un pobre cuervo que quería cruzar la carretera y no podía, hacía eso de intentar subir para vencer al viento en la caída y no ha habido ostias. Le ha tocado quedarse en ese lado del campo.

Vamos, que no por mucho desearlo os va a tocar la lotería, pero para ciertas tareas, los frenos no están en la realidad, si no en nuestras cabezas (sin perjuicio de que también haya frenos en la realidad).

jueves, 4 de febrero de 2016

Elige un televisor grande que te cagas

No sé por qué me da que estoy repitiendo título de post. No creo que en esta edición, pero sí de previas ediciones de mis aventuras y desventuras. Y lo cierto es que me viene que ni pintado, pues estaba yo en la cola el Tesco, esperando a las dos personas que había por delante de mí en la caja, cuando se oyen los pirulos de la puerta, la gente mira, y una de las chicas que suele andar por las cajas dice "Ey, someone is running with a telly!" donde telly es la palabra que usan los locales para referirse a la tele. Resulta que por alguna promoción o algo así, hay unas teles grandes que te cagas en el segundo pasillo, al lado de la entrada, y parece que alguien ha elegido una de esas teles al tiempo que ha elegido no pagarla, y tras un poco de revuelo y alguna que otra maldición por parte de uno de los que tiene pinta de ser encargadillos de la tienda, todo se ha calmado y ha seguido su curso.

Pensaba yo para mí que claro, es el producto de un mundo que nos dice que necesitamos una tele lo más grande posible, pero luego las venden a un precio que no está al alcance de cualquier bolsillo, y claro, cuando la gente tiene en la cabeza que quiere una tele grande, pero no tiene los medios para comprarla, pues usan otros medios, como la visa.

Y para los que conozcáis la habita, mirad el nuevo armario que me he agenciado, y el recolocado que he hecho al sinfonier. Ya creo que tengo el completo, porque además me hice con otra estantería para el salón en la que poner cosas que andaban rondando de aquí para allá.

Además, la semana pasada pillé cortinas para la habita de Irina, Miyo, Miriam, o quien se tercie que visite en el momento XD que vienen bien, porque aquí con eso de que el sol amanece prontito, se agradece. Sólo me quedan, creo, dos retoques finales: Las cortinas del salón y el perchero para colgar los abrigos en la entrada, lo malo es que tal y como están las cosas, se me antoja complicado poner un perchero ahí sin bloquear el acceso a la escalera.

Más noticias próximamente.

domingo, 31 de enero de 2016

A & E

Pues para seguir educándonos un poco más en el país raro este al que nos ha tocado migrar, os voy a hablar de algo que espero que nunca nos haga falta a naide. Se trata del A&E, que es algo que no sabes lo que es hasta que lo necesitas, y suele ser un momento en el que no estas para jugar a las adivinanzas.

El área en un hospital, o institución médica, que en castellano denominamos urgencias no se llama, como intentaríamos hacer casi todos, urgencies. Aquí se llama Accident and Emergency, que lleva casi el mismo significado, aunque no entiendo yo por qué la explicitación de accident. Quiero decir, si tienes una barra de hierro atravesándote el pecho de lado a lado, y con quemaduras de primer y segundo grado por todo el cuerpo, claramente estamos ante una emergency. Una vez eso está claro, ¿importa realmente que haya sido mientras estabas currando en la obra, que al operario de la grua se le ha ido la mano, ha empujado algo que no debía, y tras una desafortunada serie de accidentes has acabado con una barra de hierro entre los pulmotes que te ha impedido huir ante la inminente combustión de un bidón de aceite, fruto del mismo despiste? Claro, a lo mejor si es el caso que el vecino de al lado, ansioso de probar su nueva barbacoa, inspirado por la historia de San Lorenzo, ha decidido ensartarte y cocinarte a los carbones, por ser algo deliberado te dicen:
 - Disculpe, es que como lo suyo es solo Emergency, no ha sido accident, vamos a dedicar solo la mitad de recursos.

Tonterías a un lado, todo el mundo además lo llama en la manera abreviada A&E, or A'n'E, así que si tuviérais que personaros por motivos propios o de acompañamiento, no preguntéis por urgencies que la liamos.

Besicos

jueves, 28 de enero de 2016

No puedo con los brits

La verdad es que soy lo peor. Llevo desde el lunes para contaros la historia que procedo a relatar, pero más vale tarde que nunca. Me escudaré en que el viernes pasado cogí frío y llevaba a casa cansado y con la cabeza como un bombo. Pero es, en realidad, más bien una excusa que no una explicación.

Iba yo el domingo en mi biciclo, pedaleando alegremente, cuando oigo una bocina tinoní tinoní, a modo furgoneta gitana, coches de choche o furgoneta de los helados. Dada la experienca estival en la que hay, en efecto, una furgoneta de los helados, y que no he visto muchos gitanos, me decanto por la última opción. Y es en la siguiente bocacalle a la izquierda que en lontananza -bueno, en realidad a 100 metros, pero me apetecía usar esa palabra,- una furgoneta de estas con puerta lateral. Movido 80% por la curiosidad y 20% por el husmear, tomo ese giro, que no está para nada en mi ruta, a ver qué se cuece. Y cocerse no se cocía nada. Se freía. Resultó ser una furgoneta de fish and chips. A 5.50 lo vendían. Además que ni platos ni cajas ni nada. En papel que lo sirven, como en las pelis que nos ponían en clase de inglés.

Según escribo esto, pienso en cosas que en nuestra tierra vendan envueltas en papel, y me vienen las castañas a la cabeza. Las asadas, claro. Me veo en la situación de alabar a castañeros y castañeras por la trabajosa faena de hacer cucuruchos de papel. Porque a ti te dan un puñao de castañas envueltas en papel de periódico, pero es un cucurucho bien definido, con su forma y su solidez. Aquí no. Ni es un cucurucho, ni tiene forma definida ni solidez. Coge un par de papeles, pon el pescado con las patatas, una pella de salsa tártara, levanta los bordes y coge un par de papeles más para tratar de envolvero y no pringarte de la grasa que chorrea.

Creo que alguna vez os he contado que Fish se escribe con F, como Friday, en el mismo sentido que Paella se escribe con J como jueves y Cocido se escribe con X como miércoles, pero es el domingo el día del carrito del fish'n'chips, que también tiene todo el sentido del mundo, pues es el día de perreo máximo, o como dicen los cristianos, el día de no trabajar, pues es el día del señor.

Ahí queda. ¡Un abrazo!

viernes, 22 de enero de 2016

Gestión de recursos

A menudo en la profesión nos enfrentamos a problemas de gestión de recursos y dimensionado. Desde los que hacen sistemas enteros que tienen que decidir cuantas máquinas hacen falta para mover, por poner un ejemplo, el motor de búsqueda de google, si queremos que la interrupción del servicio sea menos del 99.999% del tiempo, nuestra previsión de consultas simultáneas es 10 millones y además queremos que el 99% de las consultas sean respondidas en menos de 1.5 segundos. Cogemos papel y lápiz y en un rato llegamos a la conclusión de que necesitamos <lista de la compra>. Lo mismo pasa a quien se compra una máquina (que nadie lo hacemos, pero deberíamos): Haces un perfil de uso típico, estimas las capacidades de cómputo y de memoria que necesitas y pillas máquina. Del mismo modo, si estás diseñando un procesador, pues miras a qué cargas de trabajo va a ser sometido y dimensionas los distintos recursos de manera acorde.

Un ejemplo más mundano por el que hemos pasado muchos es por "matricularte en algún lado". Es un proceso en el que hay tres recursos involucrados: La ventanilla donde te dan el papel, la ventanilla del banco donde pagas las tasas y la ventanilla donde entregas los formularios junto con los papeles cumplimentados. El mundo sería un lugar mejor si se hiciese el esfuerzo de analizar la distribución de la llegada de la gente a la primera ventanilla (a la cola de esta, es decir, entrada en el sistema), y con eso, calculasen cuanta gente hay que poner en cada ventanilla para garantizar que el 95% de la gente tarda menos de 15 minutos desde que entra al sistema hasta que entrega la papela en la última ventanilla (salida del sistema).

Otro ejemplo, que es el que me ha traido hasta este punto, es "¿Cuántos cubículos debemos poner en el cuarto de baño?". Que parece una tontería, pero dejadme guiaros por un ejemplo sencillito. Vamos a poner que, guiados por la filosofía que en elgún momento he compartido con vosotros de intentar cagar durante la jornada laboral, así te pagan por hacerlo, todo el mundo hace uso del excusado durante la jornada laboral. Suponemos además que todo es simétrico en los sexos: 50% de la población de cada género, y asumimos que las mujeres tienen, al igual que los hombres, un dispositivo distinto para mear, de manera que el mear no hace uso de los cubículos. Suponemos que el pino medio tarda en plantarse 10 minutos (por facilidad de los cálculos). Es decir, cada persona hace uso de 10  minutos de cubículo, con la misma, 6 personas hacen uso de una hora y 48 personas mantendrían un cubículo ocupado todo el día. Es decir, por cada 96 personas que haya en la planta necesitamos un cubículo.

Ya os habréis dado cuenta de que el problema de esto es que asume una distribución uniforme en el tiempo de las ganas de truñar, que no es el caso. Se nos plantea ahora la cuestión clave en todo problema de dimensionado: Quiero poner muchos para dar un buen servicio, pero quiero poner pocos para tener un coste reducido. Y aquí es cuando ponemos términos como el tiempo medio de servicio (palabra elegida deliberadamente), utilización media y ráfagas. Hablando de las cuales, después de comer hay una ráfaga en las solicitudes de uso. Es a menudo que estoy lavandome los dientes, o las manos después de haber hecho uso, que veo gente que entra en el baño, mira las tres puertas cerradas, pues alguien decidió que para mi planta el número mágico es 3, y se va, imagino que a probar fortuna en una de las otras dos plantas, lo cual me hace preguntarme cuál es la demanda media de los cubículos, porque si ronda el 80% todo el mundo sabe que está mal dimensionado y que deberíamos ampliar... Solo por aclarar, la demanda media, al contrario que la utilización media, incluye la gente que está esperando, y no sólo los que están usando.

Besicos y pasad buen finde

jueves, 21 de enero de 2016

Asociatividad

Ocurre a menudo que el lenguaje me plantea dudas. Bueno, más bien la gramática a la hora de analizar la sintaxis. Entiendo que gran parte de la culpa la tiene mi formación universitaria. Acompañado de algún que otro desafortunado golpe en la cabeza, y una dosis indeterminada de estupidez innata.

Este tipo de problemas, que me surgen tanto en inglés como en castellano, vienen cuando vemos carteles como el de cierta bodega de Mill Road, que tiene un cartel en la puerta que reza "Award winning beer store". Algun@ seguro que ya me ve venir, pero por quien no, yo sigo. Aquí sale el problema de la asociatividad, fruto de nuestra simpleza como seres cognitivos.

[Me dispongo a hacer un aserto nada contrastado, pero que me parece razonable, sépase] Nuestro cerebro, fruto de millones de años en la evolución, se ha especializado en relaciones binarias. Pensamos en yo y en un leon, e inmediatamente decimos el león se me come. Pensamos en yo y en una gacela e inmediatamente decimos me como la gacela. Pero si intentamos pensar en yo, un león y una gacela, la conclusión es veo el documental de la 2. Todo son relaciones entre dos elementos. Así pasa que cuando nos trasladamos a la más pura de las ciencias, vemos que estudia operadores, como la suma, que los trata en la mayoría de los casos como binarios, y de ahí surge el problema de la asociatividad: Si tenemos a+b+c y sólo sabemos hacer las sumas de dos elementos, qué hacemos ¿a+b y luego le sumamos c? ¿o a a le sumamos el resultado de hacer b+c? Pues ninguna parece más legítima que la otra. Debido a que escribimos primero a, luego b y finalmente c, tomamos que la suma asocia a izquierdas, es decir (a+b)+c.

De igual manera que en la matemática tenemos la suma, en el lenguaje tenemos otros operadores como por ejemplo, el operador de calificación, que al igual que el producto en la matemática no tiene símbolo, sólo la mera juxtaposición de los operandos. Si queremos calificar coche con rojo escribimos, según cuán poéticos nos sintamos ese día coche rojo o rojo coche, y sabemos que rojo califica a coche.

Después del background vamos al problema: Tienda de cerveza premiada. Tenemos el sustantivo tienda, y dos calificativos de cerveza y premiada, con la particularidad que el primero de ellos es un complemento del nombre, que para los que no lo tengáis fresco, es un sintagma preposicional que hace las veces de modificador de un sustantivo. El caso, que dado que tenemos dos sustantivos, tienda y cerveza, que son candidatos a ser modificados por premiada. Todo sea dicho que en castellano el género ayuda a resolver la ambigüedad, ya que si en vez de cerveza fuese vino, el género del adjetivo nos delataría a quien acompaña. No es así el caso. Claro que el lenguaje nos dota de herramientas para calificar inequívocamente a tienda, a saber tienda premiada de cerveza, o a cerveza: tienda de premiada cerveza. Pero en nuestro papel de hablantes tendemos a la relajación y la economía y usamos frases ambiguas, a riesgo de que si alguien me pregunta si conozco alguna tienda donde puedan comprar alguna cerveza que haya sido galardonada en cualquier certamen cervecero, fiel a mis convicciones científicas, me vea obligado a decir que no, ya que no tengo la certeza de que el premiada califique a cerveza y no a tienda.

Ahí queda, para los de la RAE :D

Frosts

De nuevo se me pasó escribir por la noche. No consigo adecuarme, ni sacar tema, así que he pensado que, para mi tristeza, seguramente reduzca de manera oficial la frecuencia de publicación.

Esta mañana he despertado para ver todo blanco. No por la nieve, que ya me gustaría, no. Si no por la escarcha de la helada que cayó anoche. Y es que aunque digan que para el finde mejora estamos rondando los [-3, 3] graditos, bien frescos.

El caso, que el término inglés para las heladas es frost. No se si es común entre hispanohablantes que hagamos la conexión con los cereales, pero por si no, me viene bien con la temática. Alguna vez habréis visto los Frosties, más vulgarmente conocidos como los cereales del tigre. Pues Kellogs, entre sus zoológicas mascotas eligió a un tigre para éstos. El nombre es frosties porque son copos de maíz azucarados, pero no con azucar a paladas, si no con el azucar formando una capa de escarcha (frost) sobre el copo, y de ahí el nombre de frosty.

Vamos, que desayunéis fuerte, que hace frío.

domingo, 17 de enero de 2016

When the crow flies low, it is fucking cold

Pues con la lentitud típica de la semana post vacacional voy retomando las tareas, y la bici. Nos hemos vuelto para echar unos juegos, y no pensaba yo que se iban a notar tanto las navidades, pero yo antes daba mucha más caña a la bicicleta. Espero que en un par de semanas o tres recupere me anterior forma física, o al menos esté en mi antiguo estado de carencia de ella.

También hemos podido apreciar estos días que el invierno ha llegado, con temperaturas indecisas que no acaban se saber si ser positivas o negativas. y rondan mucho en torno al cero. La parte buena es que parece que el PVC con el que he tapado las plantas está haciendo su función y no se están helando. Vamos que están to fuertotas. Pero cuando voy por las mañanas en la bici, o a la noche, se ve que los charcos, adorno permanente del paisaje de esta tierra, tienen la superficie helada.

Algo curioso de el invierno de esta tierra es que el Tesco, al igual que otros comercios, venden leña. Algo que no es difícil de encontrar por allí, pero no tengo yo la idea de que el Pryca o el DIA lo vendan.

Y lo cierto es que no tengo mucho más que contaros de esta semana. Tengo que tener resultados para la próxima ronda de presentaciones del departamento de investigación, pero tengo un par de meses para dejarlo fino, y espero que basten. Si todo sale bien podré publicarlo y contároslo, si sale muy bien o muy mal, pues no se si me dejarán.

Mañana si no perreo mucho os cuento sobre los nuevos juegos a los que hemos estado dándoles cera, molan mucho.

viernes, 15 de enero de 2016

Por reyes, hasta los bueyes

Parece que hoy escribo sin tildes, que el teclado no me quiere colaborar.

Aqui, de lo que se dan cuenta hasta los bueyes no es de que haga mas sol, si no de que hace un frio de pelotas. Por cierto, ahora que los nombro, queria compartir con vosotras que buey es una de las palabras que me molan en ingles: ox. En especial cuando ves a alguien intentando hacer el plural sin que le hayan dicho el final de la peli: oxen.

He vuelto a correr, parece, eso si, estoy pagando el precio de las navidades. Un poco mas de tocino y panceta a mi alrededor, que no son tanto como el que no he salido en todo el mes a correr. Pero na, manyana vuelvo a estar a tope fijo.

Por cierto, con todo lo del 25 cumple de ARM resulta que se lo han currado y han hecho un librito en el que cuentan un poco la historia de la empresa, desde que cuatro mataos se juntaron a ver que hacian hasta el dia de hoy. Esta interesante. Hemos sido obsequiados con el volumen, una botella de champagne, denominacion de origen, y un vale por un microbit, que es una plaquita que impulsan entre ARM y la BBC para que los crios y crias aprendan a programar a la vez que a atarse los zapatos. Es una placa con un procesador tontorron, brujula, acelerometros, blutooth y LEDs. Todo lo que necesitas para perder tiempo :)

Pero como digo, es un vale, se supone que nos las daran a lo largo del trimestre...

miércoles, 13 de enero de 2016

Vuelta a las responsabilidades

No quería yo volver, pero ya iba tocando. Ayer perreé y no corrí, ni cociné apenas, ni, como ya sabéis, escribí, pero ya iba dilatando esto un poco de más. Hoy he gastado la tarde en hacer compra, cocinar, limpiar la cocina y dejar las cosas decentes para comenzar bien el año.

La verdad es que no tenía del todo claro si iba a seguir con el blog o no, se me hace difícil encontrar cosas interesantes para entreteneros un rato cada mañana. La cosa de hoy es un truco para cuando estéis aburridos: Id a una oficina con muchos guiris, y dejad un par de tabletas de turrón del duro en la cocina y un cuchillo a la vista. No importa que les digas que lo partan a mano, la mayoría van a intentar cortarlo antes a cuchillo. Debe ser que en sus idiomas no tienen eso de haz caso al maestro aunque sea un burro.

¿Qué tal las vacaciones, por cierto? A mi no me han cundido tanto como me habría gustado, al menos en el plano de ver a gente. Me habéis quedado muchísimas y muchísimos en el tintero, incluyendo lectores/as... Pero bueno, he relajado, he desconectado, le he dejado el ordena fino a mi padre, que se ha convertido en el nuevo gentooer sin tener muy claro qué significa eso, he montado una web, he aprendido a usar grub2 en máquinas con EFI, que no tiene nada del otro mundo, pero ya hay que ponerse y no romperlo.

He comido turrón, polvorones, canelones, lasaña, cocido, chuletitas de cordero, zarajos, oreja a la plancha, jamón, lomo, boquerones en vinagre, morcilla, chino de plazapa, y un sinfin de cosas ricas, y según hacía la lista me acabo de dar cuenta de que quería traer tinta de sepia para hacer arroz nigga, y se ha quedado en el querer. Pero bueno, me he desquitado de las cositas que no puedo papear en el cotidiano. Y hoy he salido a quemarlo XD

Aunque os he echado de menos, no creáis que no.