viernes, 27 de febrero de 2015

Contrary to popular belief

Pues lo cierto es que después de siete meses en la isla, lo cierto es que eso de las lluvias no es para tanto. Es más bien una exageración. Eso o lo que dicen de que en Cambridge llueve poco quiere decir que en Cambridge el clima es más o menos normal.
   Como indicador, diré que saliendo a correr 3 días en semana (un poco menos del 45% de los días), durante 6 semanas, es decir 18 días, sólo me ha llovido en 3 ocasiones, es decir un sexto de los días. Si tomamos ese 45% como representativo, teniendo en cuenta que hay ciertos factores que llamarían la atención de cualquier científico como el hecho de que sean siempre LXV salvo un único jueves, en el que llovió. Nunca he salido a correr en finde, y puede que haya correlación entre los días de la semana y la lluvia que altere mis percepciones, pero la conclusión, de una lluvia cada 6 días, es que nos creemos que llueve más de lo que llueve.
   Eso sí, al igual que Seattle, está gris a menudo, aunque retenga y no suelte, se ve el cielo gris, a veces más blanquecino, a veces plomizo, pero sin sol que alumbre. Lo cual, sumado a que al estar más al norte hay menos horas de sol y que aquí sí tienen la hora de su franja, pero mi reloj sigue siendo como en casa, al día disfruto de una cantidad notable de tiempo de sol menos. Parece no estar afectandome, o no mucho más bien, porque algo más cansado y carente de energía sí que me noto. Pero en el global tampoco es algo terrible. Me sigue resultando peor la frialdad en las relaciones de la gente.

Un abrazo

jueves, 26 de febrero de 2015

La fotaca

Hola gente, he estado un poco ausente estos dos días porque he participado en un evento de lavado de cerebro corporativo llamado "La Fotaca", o el término inglés: the big picture. Básicamente es un evento introductorio en el que conocer a otros compañeros novatos como tú, y enterarte algo mejor de cómo va la empresa. He de decir que después de participar respeto a los ventas un poco más, no es que hagan mucho. Pero el poco que hacen no es del todo fácil.

En el evento conocí una chica maja, pero que es la maldad encarnada. Durante la cena nos contaba cómo una compañera suya era tan inocente que cuando le decía cosas del tipo: si dices gulible (inocente) muy lento, suena como orange, la compañera lo comprobaba, para risas del público. Lo cual me hizo empatizar con el objeto de la mofa, porque en ese no creo que cayese porque es demasiado obvio, pero ese tipo de cosas me las suelo papear, porque si no veo una razón por la cual alguien podría estar mintiéndome, pues confío.

Y poco más, la verdad, a ver qué tal se da el finde. Un abrazo

lunes, 23 de febrero de 2015

- Tienes que enfrentarte a tus vientos

- Euh... maestro, ¿no querrá usted decir: tienes que enfrentarte a tus miedos?
- No, hijo, no. Quiero decir, tienes que enfentarte a tus vientos. Al miedo no se le enfrenta, al miedo se le vence, o al miedo se sucumbe. El miedo te inunda, te paraliza, evita que avances. Hace que la tarea que te ocupe parezca imposible. No puedes seguir. No quieres seguir. Entonces tiene lugar la batalla, que dura unos segundos, y se decide por la victoria o derrota. No hay mucho enfrentamiento. El viento, en cambio, es al cuerpo lo que el miedo a la mente. El viento sopla de frente, te golpea con arena, lluvia o granizo, evita que avances. Y empieza el enfrentamiento, y no vences, porque tras conseguir dar una zancada, el viento no amaina. Se refuerza si acaso, y tres zancadas más tarde, el enfrentamiento continua. Tienes que enfrentarte a tus vientos, porque el viento es perserverante. Y no se le vence. Se sale indemne de la batalla. Pero viento acecha a la vuelta de cada esquina. En cada puente y en cada claro, preparado para plantar batalla, hasta tu derrota.

No se si haber llegado a esa conclusión me hace más sabio o me aleja de la realidad, pero hoy, que he decidido hacer la misma ruta en dirección contraria, he llegado al mismo tramo en el que hace un par de semanas o tres el granizo puso a prueba mi fuerza de voluntad, y joder con el viento. Cuando lo llevas de cola no se nota que ayude tanto, pero cuando te da de frente, primero cuesta arriba unos 500m y otros 800m más de llaneo, te digo que se nota.

Petos (leído patós)

sábado, 21 de febrero de 2015

Hoy va de mojones la cosa

Pues era un tema que aunuqe me perturba(ba) en exceso, me daba cosa compartir por lo desagradable que puede llegar a ser, pero he visto una señal. Resulta que acostumbrados a la loza que fabrica el señor Roca o sus competidores locales, que tras mi experiencia internacional me he dado cuenta de que es de alta calidad, resulta fácil olvidarse del proceso complejo de diseño que conlleva. Estamos ante un dispositivo en forma de cuenco con un orificio de salida que tiene un cierto nivel de agua que podemos asumir fijo. En cuanto el usuario activa el mecanismo, sea pulsando un botón o accionando una manivela, se produce una descarga de un volumen más o menos conocido de agua que tiene como objetivo arrastrar el líquido y todos los sólidos que en éste pudieran encontrarse. Este problema que, como usuarios de letrinas peninsulares, nos parece a priori trivial resulta no estar muy buen resuelto por los ingleses. No creo que mi tracto intestinal sea tan particular como para que los sólidos que deposito en el agua tengan características diferentes que hagan que se queden en la letrina tras la descarga que es capaz de arrastrar los depuestos por los británicos. Y como es algo que ocurre tanto en casa, como en el trabajo como en otros servicios, llego a la conclusión de que no saben diseñar retretes en esta tierra. Nunca (raras veces) había tenido que hacer una segunda descarga en mi vida antes de pisar la isla. Ahora se ha convertido un hábito cotidiano.

Y ya que habéis sacado el tema de la mierda, quiero compartir una perla de sabiduría que encontré ayer durante la reunión bisemanal. Había cierto compañero que estaba comentando planes de arreglar esto y aquello de cierto software para poder publicarlo. Resultaban ser cambios para intentar adecentar lo que es una chapuza por definición. No es que él fuese un chapuzas, es que el problema no podía ser resuelto en tiempo/coste razonable a no ser que fuese con chapuzas. A esto, un compañero, en su tremenda sabiduría, nos recordó esa observación que forma parte del acervo de la empresa y que dice así: No puedes pulir una mierda, pero puedes rebozarla en purpurina. Que fue recibido en una mezcla equilibrada de risas, ceños fruncidos y caras de asco. Y así más o menos comenzó mi fin de semana =)

¡Abrazos!

viernes, 20 de febrero de 2015

¡XOXO!

La verdad es que nos creemos la ostia de innovadores, y no es que esté todo inventado ya, pero casi cualquier cosa que hagamos, alguien la lleva haciendo años. Los esmailis, como dentro de poco aparecerá una entrada en la RAE, no os quepa duda, no son una novedad. Esos dibujitos tan salados eran ya viejos cuando los estrenaron. No se si fue el messenger de, hotmail, el de AOL, el jabber o miarroba, el caso es que la gente ya llevaba unos años haciendo smileys en modo texto, como el IRC puede atestiguar. Y aún en ese entonces estaba ya trillado, pues en las cartas, en esa primitiva y rudimentaria forma de comunicación, ya se llevaba eso de despedirse con caracteres cuya forma parecía lo que queremos expresar. Me refiero a los besos: XXX y abrazos: OOO, normalmente tres, no se por qué, pero parecía ser el estándar. Después a alguien se le ocurrió intercalar un par de cada y poner XOXO, que a mi, imagino que por mi idiotez supina, me hace mucha gracia porque me hace pensar en una andaluza llamando a una amiga desde la otra punta de la plaza del pueblo.

XXX
OOO

jueves, 19 de febrero de 2015

Winter is leaving

Pues dicen que para reyes, hasta los bueyes. No se cuán avispados serán los bueyes locales, que por cierto es una de las palabras que me gustan del inglés: ox, plural oxen. El caso, que el lunes salía yo del curro un poco tarde, para compensar que por la mañana se me habían pegado un poco las sábanas (afrícanas), y el buen rollo que me dio ver que a las 18 aún hay luz fue mayúsculo. Hoy, además, estaba el cielo abierto, y aunque hacía frescuni, hay una mejora objetiva en las condiciones climatológicas, y eso siempre levanta el ánimo.

Ya que viene el buen tiempo tengo que ponerme a mirar en serio lo del carné de moto, que sería todo el buen rollo poder tenerlo para mi cumple o alrededores... Ya os iré contando.

Beseles

martes, 17 de febrero de 2015

¡Dos por uno en venereas!

Pues la verdad es que ayer me lié a hacer cosas y hasta esta mañana cuando iba camino del currele no me he dado cuenta de que anoche no escribí para contaros la experiencia liverpoolina.

Después del accidentado y tortuoso viaje a Londres, me dirigí a Euston Rd Station a por el tren que me llevaría a Liverpool, y la verdad es que mola. Es un tren de la Virgin, los mismos de la Virgin Cola, el sello discográfico y la distribuidora de titulos como Broken Sword, Dune, y desarrolladora del Aladin y el Rey León. El caso, que no es distinto de un Estrella o un Alaris, cómodo y rápido. Dos horas y media después llegaba a mi destino para encontrar a Clara esperándome en la estación.

Después de estar la mañana del sabado de palique con los vecinos de la ciudad, cansados de austeridad recortes, y decidir que o tomamos las riendas, o tanto Toris, como Laboristas como los verdes nos llevarán por el camino de la austeridad, nos fuimos a un pub a echar la evening, y seguir hablando de política, pero en un tono mucho más relajado.
Camino del pub me crucé con esta tienda de curioso nombre. Bueno, curioso para mi, y para nosotros, pero que para los locales y los regentes no tendrá mayor transcendencia. Y como buen guiri, pues tuve que hacerle una foto, para acordarme de contároslo y mostrarlo. La verdad es que no es un sitio donde vendan viruses, bacterias ni otro material biológico. Tampoco, como podría pensar uno al ver el nombre, vendían profilácticos, ni medicinas. Era una tienda de dulces, gominolas, chucherías, golosinas, patatas fritas, ganchitos, cacahueeetes, ¡bombón helaaaaaaaado!
Y como me di cuenta de que iba sin blanca, pues me fui a la caza de un eitiem a ver si sacaba unas libras. Que tampoco es que hagan falta, pues se puede pagar con tarjeta en gran parte de los sitios, pero no se, por eso de llevar algún que otro machacante, por lo que pudiera pasar. Justo al lado de donde tiré la foto hay un Sainbury's, pero tenía el cajero fuera de servicio, así que me di un paseo y acabé en Chinatown, y la verdad es que la experiencia me dejó esta otra foto curiosa que os adjunto.
Al igual que en Londres y en Seattle, la "entrada" al barrio internacional tiene un arco a la oriental superbonito, que no retraté, porque visto uno vistos todos XD y más curioso me resultó el hecho de que todas las calles tenían debajo del nombre en románico cuatro ideogramas para nombrarlas. En concreto esta tiene los ideogramas de:
grumete - arrogante - suertudo - calle.
Antes de que nadie (se) lo pregunte, no, no pone eso :) bueno, el de calle a lo mejor sí, o vía o sitio de paso. Y el segundo, si la intuición que estudiar un poco de japones no me falla, es una lluvia o algo parecido, pero los otros ni idea.

El caso, que la ciudad es bastante interesante. No es bonita como puede ser Cambridge, que es colleges y parques, o Londres que es una cuidad enorme, pero tiene su encanto.

Espero que hayáis tenido buen finde

viernes, 13 de febrero de 2015

¿En –puto– serio?

¿Sabes estas veces que te bajas un par de minutos antes a la parada del bus, pero parece que venía con adelanto porque no para a su hora?, ¿y que además, fruto de que otros, como tú, no lo han cogido, esperan al siguiente, haciendo que éste se retrase? Además, ves el autobús de la empresa, que lo habías descartado porque iba a ser apurar, pero visto que el bus de línea que tenía que venir va tarde, pues es hasta más rápido. O debería serlo, de no ser porque cuando lleva 10 minutos esperando gente, respetando religiosamente el horario, viene un compañero con que hay siete subnormales esperando en la primera parada, que si puede volver. ¿Pues y qué va a hacer el buen hombre del conductor? Y pensando un poco más en los compañeros que en mi, cosa que esos siete no han hecho, porque sabían que si el bus volvía, la gente no cogería el tren de y siete, en vez de protestar me he bajado y he ido a la parada más cercana del 3, a ver si llegaba pronto, y con suerte llegaba al tren. Pero najas. Basta que seas sensible a latencia para que todo vaya un poco más lento...

Menos mal que puedo escribir aquí con el móvil para desahogarme y mantenerme entretenido. Que las manos ociosas son el instrumento del diablo.

¡Pasad buen finde!

jueves, 12 de febrero de 2015

Da Beatles

Pues parece que ya es viernes, y ¡este finde me voy a Liverpool! Al mismo Liverpool de los Beatles. La verdad es que es raro, porque en tren, un tren normal, lo que sería un regional, tarda 2.30h, pero el autobús tarda 6. Me parece una locura. No se si es que el tren va mazo de rápido, el autobús mazo de lento, o una equilibrada mezcla de los dos. El caso es que a ver como me las apaño para ir a currar, hacer 10km y no desfallecer en la bici luego camino de la estación para ir a London a pillar el tren que me lleve a mi destino :)

Lo cierto es que la semana pasada me enfadé con mi cuerpo. Teníamos un acuerdo: Yo le doy papeo y él me da movimiento, pero no, yo le di papeo y cuando me monté en la bici las piernas me dijeron que sí, que si eso ahora iban a pedalear. Tenía los muslitos exhaustos, del todo carentes de energía. A ver qué pasa mañana, que el miércoles no llegué a los 10km, paré un poco antes porque la rodilla me hizo un chascarrillo, pero quedó en eso, porque ni me molestó después ni nada...

Lo dicho, pasad buen finde, que no se si os diré algo antes del Monday.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Respect

No puedo con los yankees, en serio. Son de lo que no hay. Vienes a Europa, te pasas por el curro, y ves gran variedad de estilos. Te pasas por el curro, y en lo que podría ser un extremo ando yo, con mis bambas y pantalones anchos, o mis pitillos y las botas, mis camisetas y sudaderas, todo a negro a juego, bien conjuntado y acorde. Consistente. En el otro extremo tienes a los que van con su traje. Camisa bien planchada, zapatos lustrados, seguramente no por ellos en ninguno de los casos, y corbata. Y entre medias tienes mi manager, que suele ir con chinos y polos, y zapatos, Andreas con sus vaqueros y camisa o polo y unos zapatos. Roxana, con camisetas, vaqueros y deportivas. Radhika, que o va de vaqueros y blusa con zapas, o con algún vestidico y botas...

Todos distintos, variados, excéntricos en algunos casos... pero coherentes.

El manager de mi manager, en cambio, como buen yankee, lo vemos con camisa, pantalones de pinzas y deportivas. No, lo siento, pero no. ¿Que me quieres venir cómodo? Pues ponte como yo, que nadie te dice nada. ¿Que quieres ir elefante? Pues cálzate unos zapatos. En serio. Estamos hablando de un pimpollo que se puede levantar entre salario fijo, bonus y acciones... yo que se, ¿100K pavos al año? Quizá algo más. Para unos zapatitos le da... Eso sí, con toda la verborrea que acabo de soltar, he de decir que sentí un tremendo respeto por él cuando vi que este mismo pollo que se levanta 100K al año lleva camisa, pantalones y unas putas All Stars. En ese momento el respeto se apoderó de mi, porque si lleva esas zapas, es porque quiere. Y no hablamos de hace 10 años que se pusieron de moda otra vez, hablamos de hoy, que son unas zapas de 30$, distintivo de que eres de barrio.

Ahí queda.

martes, 10 de febrero de 2015

Vencer

Sabes que tienes que hacerlo, pero no tienes del todo claro si quieres hacerlo o no. Hace unos días querías. Llevas un mes trabajando para hacerlo. Después de un proceso de tres semanas te planteas si hacerlo o no. Pero hay un lastre que te pesa, que te impide avanzar. Entonces recuerdas lo bien que sienta. Te levantas, vas al vestuario, te cambias y te calzas las deportivas. Eisenfunk en los cascos, y a correr. Literal. 50 minutos y 10 kilómetros después una ducha me da la bienvenida. Y las rodillas la verdad es que la mar de bien. Al igual mañana por la mañana me dan algo de guerra, pero la verdad es que se sienten bien. Ahora toca bajar el tiempo. A ver si puedo :)

Y poco más, porue he llegado a casa y me he tenido que poner a limpiar y a desecar platano y mandarinas. ¡Ah! y otro cítrico que no se lo que es, pero es como una mandarina en forma, tamaño y color, pero más ácida. Y poco más. Ya os iré contando.

domingo, 8 de febrero de 2015

Me has jodido el sueño, cabrón

El calor del vagón del tren, la comodidad de la butaca, la caricia del sol en la cara, que al entrar tan de lado es placentera, el suave vascular del vagón en las vías, como el mecer de una cuna, y esa voz que dice algo ininteligible. Un roce en el brazo, y la voz repite —Sir, can I see your ticket?
Mi tiquet y dos ostias te dejaba ver— pienso yo, que en un ejercicio de autocontrol queda atrapado en mi cabeza, sin llegar a abandonar mis labios.

Joder, ¡con lo agustito que estaba yo! Así que frustrada mi siesta del carnero, cojo el móvil y empiezó a escribir "Me has jodido el sueño, cabrón". Y seguir ese camino nos llevaría al viejo de la montaña errante, y en ausencia de un Bastian que grite "Hija de la Luna" para romper el bucle, mejor no seguir por ahí.

El caso es que ya que hablamos de trenes, aquí el personal de estación es encantador. Había una parejita despidiéndose, muy acarameladitos ellos. En España, quien haya ido a despedir a una pareja al tren sabe que te das el filete hasta que se oye el bip, bip, bip, bip y una voz susurra en tu cabeza: ¿Oye eso Sr. Anderson? Es el sonido de lo inevitable. Sólo que esta vez no puedes saltar para golpear al agente Smith con el techo y así zafarte. Tienes que separare del amado o amada hasta que otro tren os una de nuevo. Aquí no, aquí la jefa de estación tiene el detalle de esperar a que la pareja se separe, preguntarles que si ya, no con la cara de consternación, si no de empatía con los tórtolos, y sólo entonces da la señal al tren de que puede partir.

Os dejo que ando con Henar. Bss

viernes, 6 de febrero de 2015

Un libro con mi nombre

La verdad es que a veces, cuando conozco gente nueva me preguntan que si Rekai es un nombre español, y cuando les contesto que no, que no es mi nombre legal empiezan las preguntas, y muchos acaban con un "¿y por qué no te lo cambias?". Y lo cierto es que no es la primera vez que me lo pregunto, y siempre acabo contestandome lo mismo, que es que no quiero. Me gusta "Rodrigo", en sí me parece un nombre bonito. Me gusta además el que fuese mi hermano quien lo eligiera para mi. Que me corrijan si me equivoco, pero mis padres tenían otros planes, y fue a última hora que mi hermano les dijo que quería que su hermano se llamase Rodrigo como su amigo, y tras un momento de consideración les pareció buena idea. Y para redondear, ese amigo de la guardería de mi hermano, Rodrigo, al que llamá(ba)mos Rodrigo mayor, fruto de la homonimia deliberada, siempre ha sido un modelo a seguir para mi. O al menos hasta la universidad lo fue, y tengo muy buenos recuerdos de hablar con él. Por esto y más, raro me resultaría que algún día decisiese cambiarme el nombre. Pero lo cierto es que es un nombre al que dejé de estar acostumbrado hace un tiempo. Desde el verano de antes de la uni que empecé a tope con L5r he usado Rekai, y conocido a mucha gente con nombres igual de pintorescos o más (¡un saludo Oni no Kucharilla! ¡y otro para ti Bayushi TO!, ah y no se nos olviden Daidoji Usagi y Mitsu Kurogane, Orfalas y cualquier otro leyendero que pueda andar leyendo, ¡otro saludo para vosotros!). Elegí el nombre que me gustaba para la personalidad que me estaba forjando, y con ese nombre aprendí y me he convertido en lo que soy (para bien o para mal). Alguna gente de repente pide que por favor les llamen "Luis", que han madurado, dicen. Pero de un tiempo a esta parte el nombre con quien me identifico es Rekai. Claro, que si a mis padres o hermano, o a alguien que me conozca desde antes de la uni les da por llamarme Rekai me rechina tanto como presentarme como Rodrigo.
Y al igual os estáis preguntando que a qué viene esta chapa. Yo me lo preguntaría. El caso es que tengo un libro en el que sale mi nombre. Y no un libro cualquiera no, el Stallings de Arquitectura de Computadores, que aunque no sea tan popular como Hennessy y Patterson, es conocido. Un poco más en mi pasado por sus textos de Sistemas Operativos y de Redes que no por el de arqui. El caso es que el bueno de Bill puso en LinkedIn un mensaje a ver si nos tirabamos el pisto y le echábamos un cable repasando algunos capítulos. Y entre que me parece interesante que haya revisiones de textos en arquitectura, ya que es un área en constante desarrollo, que ofrecía una copia del libro como compensación, y los libros son caros, que tenía unos ratos libres en los viajes Bcn-Mdd y que nunca se sabe cuando vas a necesitar karma, pues me presté voluntario y le eché un ojo a un par de capítulos, y el majo de él me ha mandado la copia dedicada que llegó ayer :)

Besicos y buen fin de semana a los que no me volváis a leer hasta el lunes (o a todos en caso de que no escriba mañana)


jueves, 5 de febrero de 2015

Fino de la ostia

Pues hoy me vuelvo a quedar solanas. Miyo se embarca en un viaje de un mes por el viejo continente. Cosa que me hace pensar en el ego europeo, pues llamar a las indias nuevo mundo está más o menos justificado, pero con todo el oriente medio y las civilizaciones asiáticas, autoproclamarse viejo mundo me parece bastante arrogante por parte de Europa.

El caso es que estaba yo preparándome un bocadillo ayer a la tarde, y me fijé en el paquete de embutido que anuncia su contenido como wafer thin turkey. Turkey el pavo, no el país. Y pensé que era raro, que un wafer es cada porción circular de silicio en la que se hacen los chips, pero haciendo gala de mis superiores dotes deductivas, caí en que no fueron los físicos los que crearon la palabra, si no que usaron una palabra ya existente que tiene un significado parecido: oblea. Y mi tren de pensamiento llegó a que communion wafer es lo que te dan en misa, por lo que wafer thin podría traducirse como la ostia de fino, o fino de la ostia.

Ahí lo dejo.

miércoles, 4 de febrero de 2015

¡Nieve!



Más vale tarde que nunca, nunca es tarde si la dicha es buena, y lo bueno se hace esperar. El caso es que ayer andaba remoloneando por casa, que tenía que ir al Tesco, pero me apetecía más o menos tanto como una patada en las pelotas, ignorante del blanco manto que había cubierto las calles mientras me regodeaba en la pereza. No que estuviese rascándome el ombligo, mind you, estaba haciendo cosicas, pero de las que no requieren moverse mucho :___D


Y lo cierto es que aunque no se ha tirado la noche nevando, ha aguantado y hemos amanecido con unos modestos 5cm de nieve en el suelo. Aunque pinta que va a llover durante el día y lo va a lavar, pero a ver que sale. Me da cosa por Irina, que se que le habría gustado vivir una nevada antes de volverse (¡si lees esto, un beso muy fuerte!). Ya tengo mi dosis de felicidad para la semana.



lunes, 2 de febrero de 2015

8 km: check

Es curioso como el lenguaje refleja la cultura. La forma de vivir influye el tipo de construcciones que se usan, los matices en los distintos sinónimos, y las expresiones. Así, resulta fácil ver que Inglaterra ha sido un poco más rica, y entender por qué están más rollizos cuando escuchamos la expresión "it is our bread and butter" (es nuestro pan y mantequilla), que es el análogo a nuestro "es nuestro pan de cada día", que es la piedra angular de nuestra dieta, o lo fue hace no tantos años, y si no, mirad a los abuelos manchegos que hasta el melón lo comen con pan. Aquí podemos ver que había mantequilla para untar en el pan, y que para un inglés típico, son un binomio inseparable.

Espero que hayáis tenido un buen finde. El mío no ha estado mal :) y además hoy me he hecho los 8 km y la rodilla parece contenta. 5 minutos por km, que no es un tiempo muy competitivo, pero ahora que estoy casi en 10 puedo empezar a plantearme bajarlo.