sábado, 31 de octubre de 2015

La celebración

   He estado estas dos semanas en el curro inmerso en una aplicación. Es un simulador de no-tengo-muy-claro-qué, pero algo me dice que está relacionado con la física de altas energías. El caso es que simula un espacio tridimensional que parte en cubitos que con el tiempo se deforman y mueven, entonces en cada lapso de tiempo de longitud muy, muy corta, vamos, lo que viene siendo un diferencial, calcula las fuerzas, aceleraciones, nuevas velocidades y nuevas posiciones de los elementos.
   La idea es hacer que ese código use unas instrucciones muy molonas que se les han ocurrido a los arquitectos para ver un poco si las instrucciones son molonas sólo sobre el papel, o si consiguen realmente que la simulación vaya rápida.
   Los que hace la simulación para cada intervalo de tiempo, a grandes rasgos, es pasadas por los vértices a nivel individual calculando presiones, energías, densidades, temperaturas y vaya usted a saber qué, intercaladas con pasadas por los vértices en calidad de vértices de un cubo, calculando cosas a nivel del cubo.
   Mi papel, en todo esto, es coger las pasadas que más tiempo consumen, mirarlas hasta que se me quemen las pestañas pensando cómo hacer que el compilador use estas instrucciones molonas, y cuando el compilador no me colabora, insertarlas yo a manubrio.
   La última pasada que he acelerado era una de esas a nivel de cubo, haciendo malabares para usar unos 70 valores usando un papel de sucio en el que sólo puedes tener unos 24 números, sin tener que irte a por el cuaderno, que está lejos y tardas mucho en traerlo.
   No es que sea ingeniería espacial. Conceptualmente no es muy complejo. A veces tengo que usar un poco de mi magia, pero son cosas que suelen ser mecánicas. La dificultad viene por lo fácil que es cometer un error y que pase desapercibido, y luego cazarlo cuando ves que el resultado no da es tedioso.
   Toda esta introducción para contaros que hoy, después de un par de días trabajando en esta última pasada que os comento, la he conseguido hacer rular, y me han dado ganas de correr el pasillo, como un futbolista corre hacia la banda, y deslizar al final abriendo los brazos en símbolo de victoria, dedicado a la afición. O hacer la posición del arquero como hacía Kiko en sus buenos años. U ofrecer el anverso de la camiseta señalando mi dorsal con los pulgares como hacía Raúl.
   Pero no. A los que pasamos el día entre ordenadores, pegándonos con simulatas, vectorizando, o insertando prebúsquedas no nos espera la gloria. A veces sí recibes el reconocimiento de algún colega cuando cuentas las batallitas en el bar, pero no la gloria de dedicar ese 20% de aceleración conseguido con un recorte de 10% en consumo energético a una aclamante afición. Eso es para otros...

Así que con las mismas me he ido a la cocina, me he puesto un vaso de squash de manzana, he descansado el celebro unos minutos y ahí ha acabado la celebración que había que volver al tajo.

Un abrazo y pasad buen finde

viernes, 30 de octubre de 2015

Paella de jueves. Esta vez sí, con sal

Pues eso. No se si os comenté que la chorbi del buddy anda por aquí de visita. Nobi, una chica encantadora. El caso que el domingo pasado quedamos a papear, e hicieron la típica de: "¿Y por qué no nos llevas a un sitio español a tomar paella?" Y claro, para ir a algún sitio y que me peguen una clavada (to charge a lot) por un arroz paliducho con chorizo... pues como que no. Así que fuimos al chino y quedamos en que esta semana se pasaban por casa y cocinabamos. Ya ayer estuve preparando un caldito de gambas para usar hoy. Eso sí, prestando esta vez especial atención para que no se me olvidase la sal, como me pasó en mi cumpleaños.
   Ha quedado un poco corta de sal, pero adecuada. Vamos, que te la puedes comer normal, o poner una gotita de alioli y valiendo. Y luego un Ticket to Ride. No la canción de los Beattles, si no el juego de mesa, que Giorgos quería que Nobi probase el mundo que él ha descubierto aquí con nosotros. Y parece que nos lo hemos pasado bien. Los acabo de despedir, pasada ya la media noche. Vamos, que alguno en vez de la bicicleta se ha encontrado una calabaza en su lugar.
   Y hablando de calabazas, no se qué me ha pasado este año que estoy des-halloween-ado total. Ni he pillado calabaza, ni chocolates ni nada. No sé si es por despecho por lo del año pasado, o el no tener compañera, o compañero de aventuras para tallar la calabaza y quizá hacer alguna decoración... Lo que sí haremos será una de juegos de mesa. Tengo uno que cuaja muy bien con la temática que aún no he estrenado. Es de un Kickstarter, se llama Transilvania: maldiciones y traiciones. A ver qué tal está.
   Por hoy me despido, que es tarde y mañana día de escuela.

jueves, 29 de octubre de 2015

Miércoles como solución a la apatía

   La apatía que os iba comentando ayer me pesa desde el lunes. Y debe de pesarme mucho por que Giorgos, muy majete él, estaba preocupado por mi bienestar. Pero he de anunciar que tengo el remedio definitivo: ten un miércoles.
   Claro, decir que no es la ostia de remedio, porque si te da la apatía un lunes o un martes, vale, pero como te de el jueves, te esperan 7 días jodido/a. A cambio, os digo que ha sido testado en humanos con resultados satisfactorios. Y no es el hecho de que una vez acaba el miércoles el viernes esté más cerca que el lunes, no. Eso también suma, pero no es lo principal. Lo principal es que amanece lloviendo. Día feo. Día de mierda. Te atavías con tus botas y tu capa decidido a llegar seco, y te olvidas el bolso con el short de correr, pero no te importa mucho porque hoy pasas de correr. Y a esto de las 10.30 deja de llover. Y a las 11.30 la fuerza de la costumbre empieza a cosquillearte en el estómago. Mediodía. Nublado. Parece que aguanta. Momento en el que la fuerza de la costubre te coge en volandas, te desnuda y con la ropa de correr con el mismo cariño y cuidado que los humanos ponemos con la progenie, en especial en los primeros años. Te ata las zapatillas a los pies y te pone zapatilla en los auriculares.
   Es miércoles. Es el día rápido. La primera vuelta en 11.30. Cuando vas a terminar la segunda te das cuenta de que no puedes mas. Le has dado más cera de la que debías. Y esa voz dice Bueno, Ali sabe que has salido a correr, digo yo que te echarían de menos. Y entonces comienza la tercera vuelta. Un poco de flato al subir la cuesta. El estómago se encoge. Y fruto de los movimientos te vas peyendo que ni el mejor cocido. Últimos cien metros, si hemos llegado hasta aquí no vamos a escatimar: sprint. Maldito cuerpo, sabía que sí tenía energía y estabas intentando hacerme otra de las tuyas.
   Sales de la ducha refrescado y con una cantidad de hormonas, que ya pueden ponerte Requiem por un sueño, que nadie te quita el buen rollo. No os digo más que estos dos días pasados estaba sentado al ordenador abrigado, con manta y aún tenía algo de fresquete, y hoy estoy en pijama y tan ricamente. Y fuera hace más o menos la misma temperatura.
   Así que apuntároslo. El día que tengáis chungo, una carrerita y a seguir.

Os dejo con la explicación para Jeri de que in spanish "zapatilla", literally, sport shoe, is how we call techno. Y con un temazo para todos los públicos:

martes, 27 de octubre de 2015

El post espartano

   Hay algo que me produce sentimientos enfrentados. Creo que no se puede decir que sea alguien que no se deja aconsejar. A menudo busco guía de hecho. Incluso sobre temas en los que mi conocimiento es sólido, a menudo vuelvo a las fuentes, o a mis referentes a reforzar o refutar mis conceptos. No obstante, me resulta muy molesto que me digan lo que tengo que hacer.
   Dame información, dame consejos, incluso profecías, pero déjame acertar o equivocarme.
   Y por algún motivo a Tesco le encanta decirme qué tengo que hacer o no con mis ingredientes. Pero lo siento, señor Tesco, nadie me dice qué hacer con mis verduras.
   Y ayer, que tenía yo el día rebelde, cogí la bolsa de verduras variadas, que muy claramente dice, como podéis obserbar en la esquina superior derecha steam, boil or microwave: cocinar al vapor, hervir o al microondas. Abrí la bolsa, le enseñé el puño cerrado con el dedo levantado. y como podéis observar en la foto, las hice a la plancha.
   Y es así con todo. Por algún motivo hay gran cantidad de productos que te intentan decir qué es lo que tienes que hacer. Y no hablo de sugerencias de presentación, o de la típica receta al reverso de un envase de pasta, o harina. Hablamos de órdenes como las del ejemplo. Y es algo que, si os soy sincero, me resulta molesto, la verdad.
   Aunque por otro lado, es un detalle para la gente que no se ha enfrentado muchas veces a una bolsa con patata, coliflor y brócoli troceado.

Siento no haber escrito ayer. Tenía el día apático.
¡Saludos!

domingo, 25 de octubre de 2015

Por qué un catalán y un Brit perderían al tabú

No se si conocéis el juego Tabú. Imagino que la mayoría sí, pero explico un poco para los que no. Es un juego por equipos de al menos dos integrantes. Hay un taco de tarjetas, que son el centro del juego, y un tablero a modo de marcador. El turno va rotando entre los equipos, y dentro del equipo entre los jugadores.

El jugador cuyo turno es (activo) coge el taco de tarjetas que tienen una palabra objetivo y cinco palabras tabú. El jugador activo tiene que dar descripciones a los miembros de su equipo para que acierten la palabra objetivo. Hay un miembro de otro equipo vigilante de que no use las palabras tabú. Si las usa, el turno se acaba. Si el equipo acierta, pues un punto y a por la siguiente tarjeta. Muy sencillo.

Pues podemos poner un ejemplo con nuestro catalán tipo. Ahí va el Pep, que coje la tarjeta:
TOMATE
rojo
calcetín
huerta
ensalada
fruta

Y empieza:
   - Pues esto es... es de comer. Es lo que pones en la e... con la lechuga...
   - Aceite?
   - No, no, que lo cortas en trocitos...
   - ¡Ah! ¡Pepino!
   - No, tampoco, que es de color... mierda... ¡Ya se! Lo que no le puede faltar a un bocadillo.
Y en este momento es cuando se jode todo. Porque para ambos es obvia la respuesta, y ahí que salta el Inglés:
   - Pues está claro: la mantequilla.

En serio. Me estoy comiendo un bocadillo de pechuga de pavo con mermelada de los cranberries, muy rico, y el puto pan embadurnado en mantequilla. No me entendáis mal. Me encanta la mantequilla. Seguramente sea por la mantequilla que tengo mi propia panceta en la barriga. Que mi madre de pequeño me decía que tomase margarina, que es como la mantequilla, pero más sano, y no. A mi no me la cuelan, NO es lo mismo. De hecho es un grado de noeslomismez mayor que el de la Pepsi con la Cocacola si cabe.

Vamos, que me gusta la mantequilla, pero no en todo. Bocadillo de bacon y huevo: mantequilla. Vegetal: mantequilla. BLT (bacon, lechuga y tomate), con mantequilla. Bocadillo de mantequilla, más mantequilla...

Y luego el ministerio de sanidad preocupado, que tenemos a los chavales con sobrepeso...

viernes, 23 de octubre de 2015

MeArte, o el arte de mear

Lo cierto es que muchos estudios hablan de la importancia del sueño. Dicen que pasamos un tercio de nuestras vidas, más o menos, durmiendo, y por lo tanto es algo que tenemos que ocuparnos de hacer bien.

Pues así, en esa misma, yo diría que mear es la siguiente tarea a la que dedico más tiempo. Anda un poco a la par con comer, claro, pero realmente de la hora de comer, sólo unos 15 minutos los dedicamos a menear el bigote, el resto son transportes, preparativos y esperas. Y hay gente que come a un ritmo que menos aún.

No voy a hacer un estudio pormenorizado de tiempos y flujos, pero a lo largo del día, ponte que vaya al excusado unas 10 veces por aguas menores... Entre que llegas, te colocas, te concentras y tal, pues no se si llegas a hacer los cuatro minutos y medio que requeriríamos para invertir más que en comer, pero muy a la zaga no le anda.

Y es, precisamente, en la parte de "llegas y te colocas" que quiero hacer énfasis. En los baños del edificio donde estoy tenemos tres compartimentos con su inodoro y a continuación tres meaderos. Aún recuerdo, no se si con nostalgia, el primer juego flash que probé. Era un juego, podríamos decir, educativo. Se trataba de varios escenarios que presentaban un baño con varios meaderos ocupados o no dependiendo del escenario. El objetivo era elegir el meadero óptimo. Cuando fallabas te venía una explicación de por qué el que habías elegido no era el idóneo.

Podríamos decir que en ARM parece que mucha gente ha jugado al juego. Os mentiría si os dijera que no me acuerdo del juego cada vez que voy a mear, o que ignoro las lecciones aprendidas.
  1. Elije la posición alejada de la puerta.
  2. Deja un meadero vacío entre cada dos personas.
  3. En caso de que no sea posible dejar un meadero vacío entre dos personas, elije el que tenga menos "vecinos".
  4. Si hay dos posiciones equivalentes en términos de 2 y 3, usa 1 para romper el empate.
Unas reglas muy sencillitas que hacen que a menudo llegue una persona, y se ponga a mear en el más alejado de la puerta, y la siguiente, en el más cercano a la puerta, dejando el tercero entre medias, y así se va haciendo ping pong hasta que llega un tercero. En ese momento he visto tres tipos de personas
  • Los que optan por ir a uno de los compartimentos.
  • Los que les da igual y se ponen a mear en el de enmedio (caso aceptado por el juego).
  • Los que empiezan a mirarse en el espejo y a atusarse hasta que alguien libera el meadero.
Y así, leyendo esto, es como puede que hayáis perdido hoy 5 minutos de vuestra vida. Espero que os haya entretenido si no hecho reir, y lo penséis como una inversión y no un despilfarro :)

jueves, 22 de octubre de 2015

Tráfico de comida

No se si os comenté el plato de lentejas cojonudas que me casqué hace un par de findes. Resulta que Marta había hecho, y el jueves me acercaron un tupper, que atesoré hasta el sábado. Y lo cierto es que no soy yo muy de lentejas, pero de vez en cuando, pues apetecen. Y ese sábado me apetecieron. Y bien ricas que me supieron.

Claro, que devolver un tupper vacío, pues queda feo, así que con la colecta de moras que hice, empecé a hacer mermelada, y entre que el pasapuré que tengo es una mierda, y que me daba pereza ponerme con el tamiz, pues hasta hoy no tenía la mermelada lista. Porque claro, mermelada de moras con pepitas hace cualquiera, pero no te la comes ni la mitad de agusto que cuando la han pasado y le han quitado las pepitas. El caso es que he puesto bien en un frasco, he metido el frasco en el tupper, por eso de no llevar el tupper vació, y se lo he acercado.

Claro, a todo el mundo le agrada recibir mermelada, y tal y como somos, pues no me iban a mandar a casa con las manos vacías. Resulta que tenían unas pocas croquetas que les habían sobrado, que se habían puesto a hacer para la cena, y con estas cosas nunca sabes cuándo parar, así que nada, abrir tupper, sacar bote, meter croquetas, y devolver tupper. Y a casa que me he vuelto más feliz que unas castañuelas con las croquetas. Lo cual me recuerda el de:

 - Pepe, Pepe, si estás en casa y de repente aparece un marciano, ¿tú que haces?
 - ¿Yo? Pues croquetas, que le gustan a todo el mundo.

Y con eso os dejo, que tengo uno mucho más fino en la recámara, pero usa los recursos fonéticos, por lo que hasta que no nos veamos, no os lo puedo contar.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Hoy era el gran día

Mochila, toalla, ropa para cambiarme, deportivas, wraps (no wraps de pollo, si no las cintas con las que te envuelves las manos), protector dental y botella de agua. Ataviado y con los aperos me dirijo al gimnasio donde, como acordamos Giorgos y yo, hoy haríamos sparring, vamos, darnos una piñas de práctica. Justo antes de salir me doy cuenta de que ayer se me pasó por completo escribir. Abro la página del blog, pincho el bótón de nueva entrada, y para que no se me olvide qué pretendo contaros pongo como título "Le Spar".
   A la llegada, en vez de a Carlos, uno de los entrenadores, muy majete él, me encuentro a Gary, el otro de los entrenadores. Que no es que tenga nada de malo, sólo que no se por qué me había hecho a la idea de que hoy estaría Carlos, con quien discutimos ya la semana pasada la posibilidad de hacer el sparring. Comenzamos a calentar, y busco a Giorgos con la mirada. No está entre los presentes. Y a mitad de calentamiento viene la pregunta: ¿Quién quiere hacer sparring hoy? Y naide contesta. Una mirada desesperada entre la multitud me dice que Giorgos sigue sin haber llegado, así que nada, oportunidad perdida, la próxima será. Y os lo relataré, como tenía pensado hacer, como podéis deducir del título que había puesto al post especulativamente, y que me ha tocado cambiar.
   Y poco más. Me molaría mazo contaros un poco de lo que estoy haciendo, porque lo cierto es que es interesante, más para la gente del grémio que para los foráneos, pero es interesante. A grandes rasgos es hacer que las aplicaciones que corren los national labs americanos chuten en la tecnología futura de ARM. Y claro, lo malo de que sea futura es que aún no me dejan contar nada. Ya os diré cuando se vaya actualizando el repertorio de instrucciones de ARM.

Un abrazo!

lunes, 19 de octubre de 2015

Los achaques

Pues estoy jodido (no te preocupes, padre, que estoy dramatizando). Ayer iba yo volviendo en la bici y de esto que se da una vuelta el pedal y se te estira la pata de golpe, y entre que acababa de empezar la ciclada y no estaba caliente, y que era un poco de cuesta arriba y tenía la pierna en tensión, me dio el músculo una ostia muy interesante.

Al menos hoy he podido salir a correr sin problema, aunque aún me molesta un poco si quiero subir bien la rodilla. Así que me voy a acercar al gym, más por el qué dirán que por otra cosa, a ver si puedo hacer, que aunque parezca lo contrario en un primer momento, los brazos no hacen casi nada, el boxeo son las piernas y la cadera. Como dice uno de los instructores, muy majete él, "La ostia la da la cadera. El puño sólamente hace la entrega". Y tal cual, de meter un gancho de biceps a meter uno de cadera va un abismo en la fuerza que le puedes poner.

Y nada, ayer estuvimos, como no podía ser de otra manera, echando unos juegos en el Hopbine. Probé uno que se llama Power Grid, Alta tensión en castellano. Nada que ver con el programa de constantino romero. La idea es convertirte en una compañía energética. Tienes que comprar plantas energéticas, recursos y construir instalaciones en las ciudades del mapa. Cuantas más ciudades seas capaz de abastecer cada turno usando las plantas que puedes hacer funcionar dados tus recursos (esa central nucelar tan bonita no hace nada sin plutonio), más pastuni te levantas, lo que te permitirá desarrollarte en el futuro. Muy molón.

domingo, 18 de octubre de 2015

De la tierra

¿Pues qué hacer un sábado por la mañana mejor que irte a dar una vuelta con tu bici y su cesta a la recolección de los frutos del otoño?

Yo, no tengo respuesta, así que con las mismas fue a ello. Armado con una bolsa y un tupper cilíndrico (aunque la forma es accidental), a por moras que me fui. La idea del tupper es tenerlo en la mano e ir echando en él las moras, y cuando anda medio lleno, volcar sobre la bolsa. La razón, para quienes no le deis a la recolecta es que si no llevas tupper, tienes que ir a la bolsa cada vez que se te llena la mano, que es cada poco, además de que muchas moras se caen al suelo. La otra opción es llevar la bolsa en la muñeca, pero estamos hablando de moras, que salen en zarzas, que tienen pinchos. Y los pinchos y el plastiquete malo no acaban de llevarse del todo bien. La verdad es que me cundió. Quedan muchas moras y están ya dulces. Así que nada, kilo y medio después vi un manzano cargado, y al contrario que el vasco del chiste, aunque vaya a moras, no me importa parar a por manzanas.

Os dejo un afoto de la recolecta. No se ven las moras de la bolsa, pero creedme que estaba ya rellena. Hoy tengo la mermelada para pasar, pero el pasapuré que tengo es una basura, así que luego me acercaré a preguntarles a Alejandro y a Marta a ver si tienen uno mejor.

¡Un petó!

viernes, 16 de octubre de 2015

¡Atrapa esa liebre!

Recuerdo con cariño a Gervás, un profe de la Facultad de Informática de la Complu. Lo tuve en una asignatura de nombre Ingeniería del Software (IS), que es algo interesante. Su interpretacion de la asignatura es: Haced un grupo de 15~20 personas y tened una idea para una aplicacion. De aquí a ocho meses me tenéis que demostrar que lo que habéis conseguido merece un aprobado. Y así empieza una aventura llena de peleas, disputas, enfados, reconciliaciones que te hace entender qué es la IS y por qué es necesaria. A grandes rasgos digamos que lo que intenta es, dejando al margen cuánto éxito tiene en la empresa, que 18 personas trabajando una hora cunda como una persona trabajando 18 horas. Aproximádamente. De hecho nos conformamos con la mitad.

Aprendes que hay problemas a los que te enfrentas a menudo con pequeñas variaciones, para los cuales se hacen soluciones tipo, los patrones. Un patrón no suele ser la mejor solución para tu problema, pero te lo resuelve, y de manera bastante apropiada. Aprendimos que esto no es monopolio de los informáticos. Dado que su pareja le da a la arquitectura, nos explicó ejemplos en arquitectura, explicándonos por qué estaba mal hecha la cafetería de informática:
  • Las ventanas de cocina dan a la calle, las de la cafetería al interior.
  • El flujo de gente que se pone a la cola para coger menú se corta con el flujo de gente que sale.
  • ...
Y desde entonces me he ido fijando, en las casa construidas de los 90 en adelante, la norma es que
  • El interruptor de la luz esté en el mismo lado del marco que la manija de la puerta de la estancia. 
  • El interruptor de cocina y baño está en el exterior de la estancia, en las habitaciones está dentro.
  • Las puertas de habitaciones, baño y cocina abren hacia dentro.
Y otras pocas cosas que "tienen sentido". Como, si os fijáis, cuando entras en una oficina tienes que tirar de las puertas, y cuando sales empujar (favoreciendo el flujo de gente en caso de incendio). En el lado de la puerta de tirar hay agarradera, en el de empujar no.

Pues resulta que en ARM esas cosas se la sudan. Han hecho que puertas que abatían hacia dentro y fuera, ahora sólo es hacia un lado, y en contreto en una, es hacia el lado malo, porque te obliga a "rodear" la puerta para poder entrar..., y se les ha olvidado quitar la agarradera del interior, de manera que la gente, para abrir, tira, cuando ve que no se abre hace la de mirar hacia arriba, se da cuenta del tope, y ya empuja...

Pero bueno, lo que os quería contar es que los viernes, si recordáis, es el día de correr lento, para mantenerme en pulsaciones bajas. Hoy, para la segunda vuelta, en uno de los giros, ha aparecido una chica que iba unos 20 metros delante de mi, a casi la misma velocidad. Cuando corres, hay un efecto que te hace intentar alcanzar a la gente. Ir solo cuesta, ir con alguien (seguir a la liebre) es mucho más fácil, pero claro, si la intentaba alcanzar subía pulsaciones justo por encima del umbral que intento no cruzar. Lo normal es que te cueste seguir, que tu psique te diga que no puedes acelerar. Hoy me he enfrentado a lo opuesto. He tenido que frenarme. Ha sido un ejercicio interesante :)

Espero que tengáis buen finde

jueves, 15 de octubre de 2015

Vamos, no me jodas

Halloween se acerca y como era de esperar el Tesco se peta de material. Disfraces, ropa de bebé, caramelos y cubos, que aquí el talego no se estila. Calabazas, chocolatinas y bollería temática no pueden faltar. Y como se ha puesto tan de moda últimamente, puedes lanzar tu producto habitual con una pequeña variación, llamarlo edición limitada y multiplicarle el precio por un factor entre 1.2 y 2  y quedarte tan agusto. En concreto estos estaban, de hecho, rebajados. Os hablo de las galletas oreo, esas que son negras con una crema blanca entre medias, famosas por ser negras con crema blanca en vez de blancas con crema negra como las príncipe y tantas otras.

Pues bien, hoy estaban mirándome con ojitos los paquetes de oreo, edición especial peanut butter, que es algo que me mola. No se si os lo he comentado alguna vez que el sabor me gusta bastante, pero no tomo mantequilla de cacahuete porque el concepto de untar cacahuetes en pan hace que me sienta estúpido. Así que la consumo en otros formatos que no sean la tostada (o el sandwich), y Oreo con mantequilla de cacahuete no me ha sonado a mal candidato, así que nada, paquete a la cesta. Y ha sido entonces cuando he visto al lado "Oreo golden", claro, ver la palabra dorada, siendo hijo de mi madre, que es como las hurracas: si es brillante, le gusta, pues ha captado mi atención.

Detrás de un nombre tan atractivo se encuentra una oreo dorada rellena de crema blanca. Dorada, en plan el mismo tono que una galleta maría. Vamos, que los de oreo no sabían qué mas inventar, han decidido hacer lo que hacen el resto: galletas blancas. Eso sí, conservan el relleno blanco, pero claro llamarlo "oreo galleta tradicional" no es tan llamativo. Y "oreo maría" seguramente llevase a confusión en algunos barrios. En serio, me sorprende la jeta que tienen haciendo este tipo de movimientos...

Pero bueno, galletas a parte, hoy he visto un par de muñecos hechos con lego robot a los que les das un cubo de rubic meneado y te lo resuelven. ARM powered. Una demo de unas gafas de realidad virtual en las que pones tu teléfono, ejecutas el programa y ves en estereoscopía (usando la pantalla del teléfono) y si te giras, lo que ves reacciona de una manera bastante creíble (acelerómetros del teléfono). Me ha molado la experiencia porque tuvimos hace unos meses a un freak de estos temas y nos habló de que el tiempo de respuesta de los sistemas actuales es un poco largo de más, entonces no percibes que nada vaya mal, pero tu cerebro se da cuenta de que hay algo chungo, y cuando eso pasa, la naturaleza ha decidido que lo mejor es hacer que sintamos mareo. Conociendo las causas y los efectos ha hecho que la experiencia fuese más enriquecedora, pues en efecto, no he notado visualmente nada raro, pero sí me he mareado un poco :)

Y nos vamos acercando al ecuador de octubre

martes, 13 de octubre de 2015

La caja

   * Take away salad box 1.90
   * Large salad plate 2.70

Así anuncia los precios el cartel de la barra de ensaladas, colocado cuidadosamente entre una pila de cajas de cartón encerado y otra de platos. Y yo, que soy un chico sencillo, y previsor, pienso: Tengo dos libras en el bolsillo, eso es una caja. Y con las mismas agarro la caja, las pinzas y me dispongo a poner cosicas en mi ensalada. Un poco de espicaca a la derecha y algo de rúcula. A la izquierda el tomate y el pepino. Queda un poco de hueco en medio para cebolla, fruta troceada y ya que estamos algo de escarola. Cerramos añadiendo pipas de calabaza, muy ricas.

Me acerco a la caja, echándo la mano al bolsillo, y la cajera, una mujer, que mira tú que no soy yo muy de que no me guste la gente, pero llevaba unos días viéndola por ahí y no me acababa de cuajar, me dice que son 2.70. La cara de gofre que se me pone marca época. La explicación de la mujer es: Eso es una ensalada grande, si la pones en un plato es una ensalada grande, y eso son 2.70. La mía, paciente y tranquila: Eso es una caja, y la caja son 1.90. Ella insiste, y como buen hermano pequeño, acostumbrado a ganar guerras perdiendo (casi) todas las batallas, me voy a por la libra de reserva que tengo en el escritorio. Una libra que me va a comprar la explicación de cuánta ensalada se puede poner en la caja para que la caja siga contando como caja y no como plato grande. Cosa que aún no tengo, pero espero tener. Decir que tampoco ellos tienen la libra, claro.

Si me pillase algo más punky, me haría ensaladas sólo de tomate, que es lo más caro, para que vean que si me van a intentar buscar las vueltas, no les va a ser fácil. No se qué dirá el Adam Smith, pero Marx bien dice que si pretendes sacar beneficio, necesitas trabajo humano. Eso significa que en una ensalada que me monto yo, que la única diferencia con acercarme al Tesco es que el tomate y el pepino están troceados, si la diferencia de precio con el Tesco no es suficiente como para que los consumidores pensemos que es mejor pagar ese extra que darnos el paseo y cortarnos nuestro tomate, no la vamos a comprar. Y parece que ellos no lo ven. Obviamente la parte de comida preparada es otro mundo. Ahí sabes que si estás pagando 3.50, al igual los ingredientes valen una libra, la energía de codina 0.50 y las otras dos libras es lo que pagas por el trabajo de cocina. Pero en una ensalada...

A ver en qué queda

El Pilar

La verdad es que es interesante cómo lo que eran dos becarios va ganando masa, y cada vez el grupo es más grande. Hoy he vuelto a vivir, como me ha ocurrido ya alguna que otra vez, que por ser festividad en el estado español, que son casi siempre un santo, o una virgen, la sorpresa de la gente al hablarles de la taxonomía de las festividades.

La víctima de hoy ha sido una pobre moza el cantón alemán de Suiza. ¡Con lo que curran los alemanes!. Explícale tú que tenemos el santo y la virgen nacional, el día de la comunidad, y el santo y la virgen local. A eso sumamos la hispanidad, nada que ver con la constitución, claro. Ponemos un poco de navidad y año nuevo, que son fiestas de estar con los seres queridos, sin olvidarnos, para completar la tríada, de la epifanía. El santo o santa gremial, aunque esos se observan casi-únicamente en el sector educativo, san josé, el corpus, o la que sea que caiga en viernes ese año. Y los pobres flipan. No les hables de viernes santo y o bien jueves santo o bien lunes de pascua. El día del trabajo, y ya tienes a los pobre flipando. Y no les digas que tuvimos que sacrificar unos cuantos para hacernos europeos :( porque entonces cuando llegas a el día de los muertos les da el tabardillo.

Y lo cierto es que tampoco son tantos. Con la de parados que hay, podríamos meter un par de festividades más, y aliviar un poco al INEM, o como sea el nombre que se le da ahora.

Ya me he quejado bastante, sobre todo por este canal, de las pocas y malas festividades brits, así que no lo volveré hacer. O intentaré no volver a hacerlo. Es curioso, no obstante, que fuese hoy también festividad en Japón. Nada que ver con Colón o su llegada al nuevo mundo, no. En el país del sol naciente ha sido el día de la salud y el deporte. Así que a la hora de comer, entre echarme el fusil al hombro y desfilar o echarme una carrera, he optado por lo segundo.

Y así en primicia os comento: ¿Tú sabes este gusanillo que me da cada dos años o así de tener que moverme? ¿Así como de culo de mal asiento? Pues parece que está asomando, con ganas de hacer de las suyas... Ya tendréis noticias si hay algún desarrollo al respecto. De momento os dejo con dos titulares, uno del periódico local que decía "Es el fin de la vivienda social en Cambridge", y un segundo, que son palabras de David Cameron (nuestro Rajoy particular) en respuesta a este problema, cada vez más sentido: "Cambridge, ¿tengo que ir y enseñarte como se hace vivienda social?".

viernes, 9 de octubre de 2015

¿Por qué a las 20.00 y no a las 17.30?

No se si os comenté que la semana pasada empezaron tres becarios en mi equipo, ¿y a que no sabéis de qué tierra vienen? Gente maja, la verdad, pero así hemos pasado de un equipo de 4 en Cambridge con rumana, húngaro, brit y el nene a un equipo de 7 con 4 ibéricos, y aunque sólo sea por la masa, está surgiendo gueto. Realmente no es gueto porque somos todo lo abiertos y la gente se suma, pero sí es cierto que hay un nuevo empuje de actividad liderado por los del sur del continente.

En otro orden de cosas, hoy me he acordado de mi padre todo lo que se puede acordar uno. Estaba yo después de ,papear por el cubículo y me ha pedido el cuerpo la guarrada esa de hacerse el concentrado de refresco con leche, y a por ello he ido. Cojo el vaso de pinta, lo lleno un quinto de Squash de manzana y mora, abro la nevera y ahí está, la botella de leche, con tan poca leche que no conseguía cubrir todo el culo. ¿Qué les habría costado echarse esas tres gotas (o no) y tirar la botella al contenedor? Lo bueno es que había otra botella al lado, esta llena.

Y retomando el tema, como no puede ser de otra manera cuando hay masa crítica, las cañas de viernes no se pueden perdonar. Nótese que en esta tierra el vaso de caña de quinto (20cl) no existe, aquí sólo conocen la pinta (56.8 cl) y claro, eso te altera las medida. Una tropa de 6 que a rondas, paga una cada uno y sales bien, aquí sales rebién. Pero a lo que iba, estábamos discutiendo el plan, y como seguramente cenemos fuera, hemos quedado a eso de las 20, que ya es pronto, y estábamos discutiendo que si sl blue, que si al devonshire, que si qué se yo. Roxana, y Stephan, voces de la experiencia han dicho que esos dos en particular fijo que están hasta la bola, que si queremos mesa va a estar tenso, lo cual ha derivado en Roxana diciendo: Aquí, la chavalada, cuando quiere pillar mesa a un pub va a las 17. ¿Por qué quedáis a las 20 y no a las 17?. En ese momento nos hemos mirado entre nosotros. No es la típica mirada de "Pues oye, pues tampoco es mala idea, podríamos replanteárnoslo", no, no, no. Ha sido más bien la mirada que le dedicas a tu prim@ pequeñ@, que sin entender el mecanismo de las cosas pone toda su buena intención en ayudarte, sin caer en la cuenta de que su solución es, simple y llanamente, inviable. Casi al unísono ha salido nuestra respuesta "Pues porque no somos guiris". Y con eso os dejo que se me ha hecho casi hora de salir.

jueves, 8 de octubre de 2015

Recuerdos de Kyoto

Estos días he estado mirando las fotos de japón. Han quedado unas 150 o por ahí, que tampoco está mal. Entre ellas varias de las que os hablé, pero por motivos más de tiempo que infraestructura u otros, no pude iros mostrando en su momento.
 Esta primera son dos maiko que vimos caminando por sannenzaka. Lo cierto es que vimos unas cuantas, pero yo creo que esta es de las mejores fotos que supe echar. Miyo opina que lo más bonito de ver maiko es ver por detrás porque se aprecia el nudo del obi (el cinturón) que en este caso apenas se ve un poco desde el costado, pero a cambio se puede ver el tocado molón que lleva, y si of fijáis en el cuello podéis ver cómo la parte trasera no está blanqueada, como os iba contando ya en su día. Además, los kimono suelen ser coloridos y con patrones complejos. No sigue esa norma el de la moza de la izquierda de la foto, pero si os fijáis es un rojo muy otoñal el elegido para la ocasión, y si lleva los colores y patrones en el obi en este caso.

La otra foto que he elegido para hoy es el templo que os decía que seguramente hubierais visto en algún u otro formato o sitio, fusimi inari, el que tenía esculturas de zorros a cascoporro.

La sección de la foto es una en la que los arcos torii se abren en dos caminos, nosotros vamos por el de la izquierda, y claro, parece muy tranquilo y tal, pero estaba petado de gente, y conseguir una toma sin banda nos costó sudor, paciencia y astucia, pues la gente tenemos ese concepto de que si pasamos de puntillas pegados a un lado, de alguna manera u otra no apareceremos en la foto. Pero vamos que tampoco pretendo que el mundo se pare para yo poder tomar una foto.

De este lado no se ve, pero en la pata que se ve en la izquierda, por el otro costado, los arcos tienen escrito quien contribuyó con los talegos para poner ahí ese arco. Los arcos vienen en varios tamaños y tienen descuento por volumen, curiosamente. Así que si tenéis pasta y estáis pensando en encomendaros a fuerzas divinas y ni Cristo ni Mahoma os satisfacen, pues pasaros por Kyoto y os hacéis unos arcos.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Cheddar, un queso de baja impedancia

Parece que ya estamos del todo en la estación húmeda. Hoy se ha tirado todo el día que si llueve que si sale el sol. Que todo sea dicho, mucho mejor que cuando se tira todo el día que si llueve y punto. Claro que así está de hermosa la vegetación. Agua y sol a intervalos es todo lo que necesitan las plantas.

Hoy he descubierto dos cosas. La primera es que, después de todo lo que he rajado sobre instalaciones eléctricas brits, mi keli no está tan mal. Tiene un circuito para las bombillas, otro para los fuegos/horno, otro para la lavadora (aunque donde la lavadora yo tengo la nevera) y otro para el resto de interruptores. La otra cosa es que, como ya adelanta el título, el cheddar es un queso de baja impedancia. Ambos descubrimientos han sido por el (des)afortunado incidente que ha ocurrido cuando he puesto pan a tostar y queso encima para que cogiese temperatura y fundiese un poco, pero una de las lonchas, aventurada ella, ha decidido colarse y pegarse a las resistencias del tostador, cortocircuitándolas y haciendo saltar el automático. Un queso de mayor impedancia habría tenido una mucho menor intensidad que no habría hecho saltar el diferencial.

Así que ya sabéis, si en algún momento andáis necesitados de cable y no hay cobre a mano, un par de lonchas de chedar y a tirar millas :)

Por cierto, no se si cuento con fans de Final Fantasy entre mis filas de lectores y lectoras, pero el 15 de noviembre hay concierto de piano en Londres. Pongo cama y desayno. No digo nada (más) y lo digo todo.

martes, 6 de octubre de 2015

Hoy he conocido el dolor

- Sentadillas, ¡empezamos!-. Sesenta segundos más tarde el entrenador da un segundo grito. Sentadilla, que en inglés es squat.
- Manened la posición de sentadilla-. De nuevo 60 segundos pasan antes de la siguiente orden.
- Estocadas, ¡empezamos!-. Y otros sesenta segundos. La estocada es el ejercicio en el que empezando con los pies juntos avanzas el derecho un paso largo, y flexionas bajando la rodilla izquierda hasta (casi) tocar el suelo, te levantas con las piernas separadas, juntas, y haces lo mismo pero esta vez con el pie izquierdo avanzado bajando la rodilla derecha, y así hasta nueva orden. Imagino que el nombre del ejercicio venga del esgrima, pues cuando das una estocada, aunque no partes de pies juntos, ya tienes la apertura más o menos, es lo que haces. En inglés, es lo mismo, lunge, que es el lance directo para clavarle la faca en en mondongo al de enfrente. Y como ya os habréis imagindado después de las estocadas, otros sesenta segundos de manener la posición de sentadilla, y las piernas ya van sufriendo. No contento ahí, Carlos, que así se llama, nos invita a hacer un minuto de top jumps que viene ser el salto vertical llevando las rodillas al pecho, seguido de otro minuto manteniendo la sentadilla.
Y entonces vienen las instrucciones del dolor:
- Saltos de sentadilla, ¡empezamos! -. Donde un salto de sentadilla viene siendo eso, sentadilla y desde abajo comenzar el salto, cuando caes, nada de rebotar, flexionas directamente a la posición de sentadilla y a por el siguiente. Os podéis imaginar a los 20 o así que seríamos, que después de aguantar la posición de sentadilla durante 60 segundos hemos estirado intentando saltar, y eso, que "intentado" es la palabra que mejor describe lo que hemos hecho. No contento con eso ha habido 3 rondas más de ejercicios de piernas seguidas de aguantar la posición de sentadilla, sin descanso alguno, incluyendo minisaltos de sentadilla que es como cuando haces saltos en cuclillas, pero con el culo más alto, que cansa más. He sentido los cuádriceps arder como en años.

Y ya que estamos de vocabulario os cuento. Las rutinas de ejercicios que trabajan el resto del cuerpo que hacemos son las push-ups, que es la típica flexión de brazos (cuerpo estirado, piernas juntas, manos en el suelo a la distancia de los hombro y flexionando codos bajamos y subimos), sit-ups o curls, que es la abdominal, plank, literalmente tabla, que es la abdominal isométrica, es decir, cuerpo estirado sujetándose en pies juntos y los brazos (con los codos flexionados) y mantener, y girandote para hacer los laterales. Climbers, que es el ejercicio que en posición de flexión de brazos lo que haces es subir una pierna a tocar rodilla con codo, estiras, y lo mismo con la otra pierna. ¡Ah! y saltar a la comba es skipping. Pero claro, aquí no se saben la de:
 - Te invito.
 - ¿A qué?.
 - A un café.
 - ¿A qué hora?
 - A las trés. Una, dos, tres.

Tampoco creo que aprobasen el que entrase en su comba...

lunes, 5 de octubre de 2015

Tercero de ocho

Después de llevar intentándolo desde mayo, el sábado conseguí por fin acercarme a un torneo de dicemasters, un juego de esos que me gustan a mi. O como los describirían otros que parecen dejar la diversión y el entretenimiento fuera de la ecuación: tonterías en las que gastarse tiempo y dinero.

La mecánica es sencilla. Cada jugador tiene una bolsa con ocho dados en 5 de cuyas caras tienen un símbolo de energía, y en la restante un símbolo de masilla. Los masillas, si recordáis, eran los esbirros grises de Power Rangers que acompañaban a los malos de verdad. En general, el termino masilla describe seres más o menos antropomórficos, bastante genéricos, sin virtud ni gloria. El caso es que cada jugador cuenta con su equipo de super héroes, representados a su vez por dados, que tienen en tres caras energía y en otras tres tienen al personaje. La idea es que vas sacando dados de la bolsa, los tiras y usas la energía que te produzcan para comprar dados más molones que meter a la bolsa y los masillas o los personajes para sacudirle al oponente. Tiene su táctica porque si te dedicas a comprar, no metes tollinas, pero si vas muy agresivo no tienes energía para mejorar la calidad de tus dados y cosas así.

El caso es que después de haber jugado una partida con Miyo cuando andaba por aquí y haberme parecido interesante el juego me acerqué al torneo. Jugamos 3 rondas porque eramos 8 nada más, y gané las dos primeras, y en la última perdí contra el que fue ganador, quedándome tercero del torneo, lo cual me dejó un buen cuerpo y una satisfacción conmigo mismo que aún me dura.

Pero lo más importante es que después de unos cuantos años desconectado de estas mierdas, me ha recordado lo bien que me lo paso, y lo que le tienes que dar al majín.

Y hoy, ya entrados en actividades lúdicas, hemos estado René y yo con 3 de los becarios echando unos juegos en el sitio habitual, de manera que ha quedado un finde tela de entretenido, y ligeramente productivo, pues me ha dado tiempo a darle bastante caña a las fotos de japón. Espero que vuestros findes hayan sido al menos o igual de divertentes o igual de productivos si no ambas.

jueves, 1 de octubre de 2015

Bebé o tenia

Hoy he amanecido pronto. Un yogur, echándole unas pocas nueces y un chorrito de miel para empezar bien el día. Pero claro, eso es poco, así que una tostada con manteca de coco, y tres pequeñas (que en volumen son lo que una tostada normal) con hummus, y una nectarina para dar vida, y esto ya empieza a tomar color. Escribo la entrada del blog y me voy al curro comiéndome una ciruela. Allí, pues habrá que desayunar con los compañeros, así que la ración normal de ochatsuke para dentro, consistente en 100 gramos de arroz y 150 ml de sopa. No contentos, es el cumpleaños de un compañero, así que un bombón, y como el jefe ha vuelto de italia, también una pasta de almendra. No había dado el reloj las diez y media cuando me empieza a picar la gusa y me tomo una manzada, y me empiezo a preocupar, porque sigo teniendo hambre. Un higo y dos horas después estoy sentado comiendo un burrito, que es un señor papeo, me lo acabo entero y otra manzana para redondear. Y claro, quedando bombones en la caja, el de media tarde no se perdona, y ya que te levantas, pues coges otra pastita de almendras. Para la hora de la cena tiene más sentido porque he estado en el gym, pero estoy preocupado porque sigo teniendo hambre. Si en 9 meses no he parido, es que es una tenia.

Y en otro orden de cosas, soy buddy otra vez, en esta ocasión de un chico de la tierra, un mozo de León, a primera vista majete, ya os contaré qué tal. Voy a ver si me pongo con las fotos de Japón y os voy dejando algunas que estén molonas por aquí.

La primera regla del club de la lucha

Todos los días Gary decía las reglas que él y Carlos habían decidido: "Damas y caballeros, bienvenidos al club. La primera regla del club es nada de mearse en la taza del váter. Al que se mee en la taza, expulsión inmediata. La segunda regla es: nada de palabrotas, excepto los entrenadores, de esta tenéis un aviso, a la segunda, fuera. Tercera regla, todo el material que cojáis lo dejáis donde lo encontrasteis cuando hayáis terminado. Y para terminar, si venís de algún país cuya bandera no esté en los muros, tenéis que traerla".

Siempre he tenido problemas con la bandera de, dejando izquierdas y derechas a un lado por un momento, un ejército que volvió las armas contra el pueblo sólo porque no le gustó el resultado de unas elecciones, así que dentro de que ninguna me representa mucho más que la otra, llevé la bandera que creo que más representa la tierra de donde vengo. Y ahí la tenéis colgada, vecina de los italianos :)

Estoy que no acabo de adaptarme al ritmillo. Por suerte como tengo el horario del curro y el horario del gimnasio, hay cosas que caen en su sitio automáticamente, pero la escritura, que no es algo que se pueda automatizar, si no que hay que echarle un rato, al igual que la cocina, pues me está costando un poco más retomarlas.

Contestando por aquí a los comentarios de otros posts, esta es mi casa, y más o menos tiene condiciones de ser un hogar, pero el hogar es donde el corazón está, y la realidad es que ese sitio no es Cambridge.

El tener actividades y gentecilla lo hace más llevadero, pero de fondo está esa sensación y esperanza de que sea temporal, y no por demasiado tiempo. Y hablando de gentecilla, estos días tengo por aquí a la Xandra, una maña muy maja, estudiante de Viñals, que se ha venido de internship, y como tenemos conocidos en común, pues va a estar en la habita de invitados hasta el domingo que se muda a la que será su habitación estos 4 meses.

Todo lo bien que trata mi empresa a los empleados no se lo trata a los becarios (al menos a los del HiPEAC), que tienen que costearse el transporte más allá de los 150 lebros que les da el hipeac, y no les prestan ayudita para buscarse alojamiento ni nada. Así que si tenéis la elección, venid en plan contratados y no de becarios =P

Os voy a dejar que no quiero llegar tarde al currele.
Un abrazo!