viernes, 16 de octubre de 2015

¡Atrapa esa liebre!

Recuerdo con cariño a Gervás, un profe de la Facultad de Informática de la Complu. Lo tuve en una asignatura de nombre Ingeniería del Software (IS), que es algo interesante. Su interpretacion de la asignatura es: Haced un grupo de 15~20 personas y tened una idea para una aplicacion. De aquí a ocho meses me tenéis que demostrar que lo que habéis conseguido merece un aprobado. Y así empieza una aventura llena de peleas, disputas, enfados, reconciliaciones que te hace entender qué es la IS y por qué es necesaria. A grandes rasgos digamos que lo que intenta es, dejando al margen cuánto éxito tiene en la empresa, que 18 personas trabajando una hora cunda como una persona trabajando 18 horas. Aproximádamente. De hecho nos conformamos con la mitad.

Aprendes que hay problemas a los que te enfrentas a menudo con pequeñas variaciones, para los cuales se hacen soluciones tipo, los patrones. Un patrón no suele ser la mejor solución para tu problema, pero te lo resuelve, y de manera bastante apropiada. Aprendimos que esto no es monopolio de los informáticos. Dado que su pareja le da a la arquitectura, nos explicó ejemplos en arquitectura, explicándonos por qué estaba mal hecha la cafetería de informática:
  • Las ventanas de cocina dan a la calle, las de la cafetería al interior.
  • El flujo de gente que se pone a la cola para coger menú se corta con el flujo de gente que sale.
  • ...
Y desde entonces me he ido fijando, en las casa construidas de los 90 en adelante, la norma es que
  • El interruptor de la luz esté en el mismo lado del marco que la manija de la puerta de la estancia. 
  • El interruptor de cocina y baño está en el exterior de la estancia, en las habitaciones está dentro.
  • Las puertas de habitaciones, baño y cocina abren hacia dentro.
Y otras pocas cosas que "tienen sentido". Como, si os fijáis, cuando entras en una oficina tienes que tirar de las puertas, y cuando sales empujar (favoreciendo el flujo de gente en caso de incendio). En el lado de la puerta de tirar hay agarradera, en el de empujar no.

Pues resulta que en ARM esas cosas se la sudan. Han hecho que puertas que abatían hacia dentro y fuera, ahora sólo es hacia un lado, y en contreto en una, es hacia el lado malo, porque te obliga a "rodear" la puerta para poder entrar..., y se les ha olvidado quitar la agarradera del interior, de manera que la gente, para abrir, tira, cuando ve que no se abre hace la de mirar hacia arriba, se da cuenta del tope, y ya empuja...

Pero bueno, lo que os quería contar es que los viernes, si recordáis, es el día de correr lento, para mantenerme en pulsaciones bajas. Hoy, para la segunda vuelta, en uno de los giros, ha aparecido una chica que iba unos 20 metros delante de mi, a casi la misma velocidad. Cuando corres, hay un efecto que te hace intentar alcanzar a la gente. Ir solo cuesta, ir con alguien (seguir a la liebre) es mucho más fácil, pero claro, si la intentaba alcanzar subía pulsaciones justo por encima del umbral que intento no cruzar. Lo normal es que te cueste seguir, que tu psique te diga que no puedes acelerar. Hoy me he enfrentado a lo opuesto. He tenido que frenarme. Ha sido un ejercicio interesante :)

Espero que tengáis buen finde

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