viernes, 27 de noviembre de 2015

Thumbs up para la ferroviaria.

Hoy me he dado cuenta de cuánto me alegro de ser hombre. Resulta que algo de la cena de ayer no ha acabado de sentarme bien, y he pasado la mañana de paseos, hasta que a eso de la una o así, nada de paseos. Un sprint olímpico para abrazar el inodoro y echar hasta lo que no he comido.

Claro, que la ejecución no ha sido tan fácil y fluida. Dolores me han hecho retorcerme mañana, mediodía y tarde. Nunca podré confirmarlo, pero algo dentro de mí me dice que una menstruación no debe ser muy diferente. Y así, en petit comité, como que pasar esto todos los meses me haría gracia cero. Mi admiración a las lecturas, y a las mujeres en general.

Además, el hecho de que en algún momento me he 'llevado' una de más, o de menos, al echar las cuentas temporales, ha desembocado en que después de facturado el equipaje tengo tres horas hasta el embarque. ¡Tres!. Tres horas que como voy sólo tampoco quiero echarme a dormir. Así, iba yo camino de las puertas de seguridad, vaciando la mochila de envases y mierdas, y ahí estaba. Una de las armas más letales (según autoridades aeroportuarias, al menos): la multi-herramienta de la bici.

Habiendo dejado ya el equipaje en el mostrador, todo apuntaba a un futuro jodido para nuestra relación. Como tenía tiempo, pues he decidido dar una vuelta, por si podía esconderlo, con el optimismo de que me estuviese esperando el lunes. Claro, en segundas consideraciones, intentar esconder algo en un aeropuerto es receta segura para, si no una detención, sí un interrogatorio. Y así la tristeza ha hecho a mis pies dar con la estación de tren.

Con esta inocencia de la que os he hablado alguna vez ya, me he acercado a la mujer de información, y le he expuesto mi caso. Para mi sorpresa, se ha ofrecido a decir que lo encontró en el tren y que quede en objetos perdidos, hasta mi vuelta. Esa tirada de pisto merece, como mínimo, esta mención llena de gratitud.

Aquí queda, que empieza el embarque

Edinbrough

Hoy he tenido mi primera reunión con dos manolos de la Universidad de Edimburgo. Resulta que tenemos un estudiante de doctorado que ARM pone parte de la tela y yo soy el enlace, y vamos a tener reuniones mensuales.

La verdad es que el proyecto pinta bien, y me ayuda a mantenerme al loro con la academia, que es algo que no mucho, pero empiezo a echar de menos. Así que llevo una semana de leer papers y empaparme de trabajos relacionados y previos.

Y entre eso y reuniones (hoy en concreto han sido 3 seguidas, de una hora cada una) esta semana no he hecho casi nada. La única hora que me ha cundido un poco más es la extra que he echado para poderme ir prontico mañana. Que como todo el mundo se ha ido a su puta casa me dejan hacer uso de mi tiempo.

Tiempo que he empleado en pythonear. Python es un lenguaje de programación que me crea ciertas contradicciónes. Si quiero objetos, uso C++. Si quiero funcional, uso Haskell. Y si quiero scripts, uso bash, o Perl si necesito regexps. ¿Cuál el es propósito pues de Python?. Sé que la historia apunta a que Javi hará un comentario motivando la existencia del lenguaje, pero yo no acabo de verlo. Y aún así, lo cierto es que te deja hacer cosas molonas. Cosas que he echado de menos usando cada uno de los otros lenguajes.

Pero bueno, voy a chapar el chiringo que es tarde. Pasad buen fin de semana

jueves, 26 de noviembre de 2015

XXV

Como todos los años por estas fechas tenemos el ARMniversario. El año pasado ARM cumplió 24, este año, uno más. No sé si os comenté que como celebración, el lunes 30 todas las oficinas del mundo mundial chapan y nos dan el festivo. A parte del día, hoy nos han dado unos polos color Azul Corporativo que en el reverso tienen la edad en múltiples idiomas, que no incluyen, hemos visto, el griego, pero sí el castellano, números romanos, la notación binaria y cinco al cuadrado.

La semana que viene, además, tomaremos la tarta y brindaremos con champagne, alegrándonos de cuán fructífera es la empresa en lo que a extracción de plusvalía se refiere.

Por mi parte, la verdad es que pocas novedades. Todo sigue estable. Bien en el curro, bien fuera del curro, con ganas de ir a casa y veros. Llevo la maleta cargada y creo que no me dejo nada. Y espero que así sea. Aunque conociéndome, no las tengo yo todas conmigo. De hecho no tengo casi ninguna. Sabemos que la apuesta segura es "me dejo algo". No por que tenga la cabeza en otro lado, si no porque tengo que tenerla en tantos lados a la vez que no siempre consigo dar abasto. Mientras me lleve el DNI, todo bien :)

Besicos

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Decoración navideña

Llevamos desde el día 1 que pasó Halloween con cosas navideñas en el Tesco. No tardaron mucho más en aparecer estrellitas, trineos y renos en los escaparates de otras tiendas. La semana pasada, o puede que la anterior montaron el North Pole, una feria de invierno que ponen en Parkers' Piece, uno de los parques grande de Cambridge, con sus atracciones en plan zig-zag, canguro y tal, puestos de comida y entretenimiento familiar en general.

Por lo que me comenta la gente Madriz anda por el estilo, con el Corte Inglés cubierto de luces desde hace ya unas semanas.
El domingo, cuando fui a buscar a Lucía a la estación, me encontré la siguiente escena que me hizo pensar que los ingleses son raros hasta cuando hablamos de los adornos que cuelgan en los árboles por navidad...

Lucía es una chica que conozco desde que nací. Es por su hermano que el mío pidió a mis viejos que me pusieran el nombre, para que os hagáis una idea.

Mañanas, mediodías y tardes pasamos juntos los años que viví en Quintana, en una casa, en la otra o en los parques. Yendo con las madres o padres a este o a este otro lado, liándola juntos, o separados. A veces aliada contra los hermanos mayores, a veces enemiga, pues yo era el pequeño de los cuatro, y todos sabemos que los críos tienen una gran facilidad para usar al más pequeño de sujeto. Y todo sea dicho que la segunda más pequeña tiene cierto incentivo en propiciar que así sea, porque le supone un cambio de calidad. Pero eso, una chica con la que pasé bastante de mi infancia, pero que a los nueve dejé casi de ver, y yo creo que la vez previa que nos vimos fue con mis doce y sus trece o algo así. Después fue el instituto y sus viajes, y luego más tarde vinieron los míos, total que llevabamos sin vernos casi 20 años. No si contacto, porque entre los antiguos días del messenger y luego el FB algo de contacto mantuvimos. Y claro, siempre estaban las familias para contar las novedades más notables.

La verdad es que fue curioso volver a pasar una tarde con ella, esta vez sin los hermanos mayores puteándonos. Mucho palique, un paseo por Cambridge de noche. Bueno, oscuro, porque eran las cinco de la tarde. Ah, y un curri thai bastante rico. Ponernos un poco al día y emplazarnos para la siguiente cita, esta vez en Madrid, y a la mañana siguiente voló, literalmente, de vuelta a casa.

Viendo la foto, digo yo que no les habría costado mucho dejar las luces encendidas de las bicis en modo intermitente. Le daría un toque mucho más molón.

Pasad buen martes

domingo, 22 de noviembre de 2015

Vivo en Cambridge, provincia de Narnia

Pues llevábamos un otoño de lo más templado. Fresquete, pero lo normal. Hace dos viernes hizo bastante rasca, y en previsión, me dejé las mallas largas de correr en el curro. El lunes volví a salir de corto, y lo cierto es que tampoco las eché de menos. había templado un poco, pero el miércoles se acabó el temple, y llevamos con una rasca de pelotas. Ayer caímos a los negativos y heló y todo eso. Nada de nieve de momento, pero el año pasado ya vimos que en Cambridge conocen la nieve, así que de aquí a nada espero que caigan algunos copos.

He cambiado de párrafo, así que es legítimo cambiar de tema. No sé si os ha pasado alguna vez que cuando intentáis cortar el papel higiénico las dos (o más) capas se cortan a distintas alturas. Y se cortan por el trepado, que resulta no estar superpuesto... Si os ha pasado y habéis investigado os habréis dado cuenta de que lo que ha pasado es que las capas se han separado y la capa exterior ha dado la vuelta y se ha cortado, de manera que ahora la capa que debería ir por debajo está por arriba y la de arriba por debajo. El desplazamiento que observamos entre las zonas de corte es fruto del poder de los infinitésimos. Aunque pudiéramos pensar que en el rollo la capa de arriba es igual de larga que la de abajo, el efecto que os comento, que se da mucho en los baños de ARM y me irrita moderadamente, es la mejor prueba. En cada vuelta de rollo, la capa de arriba es un poquitín chiquitin más largo. Para los que os guste mirar la respuesta al final del libro, es 2 * w * π, donde w es el espesor de una capa. Si, así a ojo de buen cubero, más o menos 10 vueltas son 1mm de espesor, una vuelta son 0.1mm lo cual nos deja 0.05mm por capa, que es más bien poco, y la fórmula anterior vale 0.314mm por vuelta. Claro, según la calidad del papel esto varía, pues los papeles buenos son más gruesos por el acolchado.

Conclusión, si alguna vez os pasa esto y os resulta tan molesto como a mi, la solución es tomar la capa exterior, darle una vuelta al rollo y cortar el sobrante. Desde ese punto veréis que los trepados de ambas capas vuelven a coincidir.

No es que sea un lector mío, pero a veces me leo, y no se si es el tercer post en el que hablo del papel higiénico y me empiezo a plantear si es obsesión con el objeto en cuestión o no es más que la manifestación de otros trastornos de naturaleza obsesiva (y de grado, seguramente, leve).

Tenezzz buen lunes.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Estados Unidos es al maíz lo que el Reino Unido a la patata

No se si os había hablado ya del tema, pero en este año me he dado cuenta de que si no fuese por las expediciones al nuevo mundo, este país se habría extinguido. Aquí no es el mejor clima para cultivar ni maíz, ni arroz, ni trigo, que son los pilares energéticos que la mayoría de las culturas. Bueno, ni yuca que es algo que se estila mucho en África. Aquí se basa todo en la patata.

Bueno, decir todo al igual es columpiarse un poco, pero sí es cierto que usan mucho la patata, y todo sea dicho, no son para nada malas patatas. Tienen buen sabor, tienen patatas pequeñitas, que las pones a la sarten con un chorro de aceite nada más que lavadas y se cocinan, no fritas, pero tampoco cocidas. Más bien como si estuviesen asadas. Un pellizquito de sal gorda, y para dentro.

Además, es junto con el guisante, y quizá la zanahoria, la guarnición por excelencia, ya sean fritas, mashed, o en otro formato. Y no nos olvidemos de las jacket potatoes, otra de las instituciones culinarias de la tierra: Coge una patata, ásala, hazle una cruz grandota en la parte del medio, y echale la magia, que puede ser queso con carne picada, atun con mahonesa o lo que sea que más te guste entre la oferta.

Ayer vi lo que disparó el click final. Si bien os comentaba hace unos años, rebosante de emoción, que había probado mi primer corn dog, una salchicha rebozada en masa de pan de maíz y frita, tan rica como insalubre, hoy os cuento, con algo menos de emoción, fruto de la edad imagino, que ayer probe mi primer potato dog, que no hay que echarle mucha imaginación para deducir que es una salchica rebozada en pasta de patata y frita, tan rica como insalubre ^__^. Esta vez la experiencia no fue tan plena, pues no había ketchup ni mostaza para acompañar, ya que me lo compré en una tienda tipo seven eleven, camino de un torneo de los dados.

Eso sí, claro, mucha patata, mucho huevo revuelto o frito, pero no se les ha ocurrido aún la combinación suprema.

Un abrazo!

viernes, 20 de noviembre de 2015

Como Friends, pero en bueno

Ando viendo, por tercera vez, una de mis comedias favoritas. Coupling, es comedia británica, risas mil. Empieza básicamente con una pareja, el mejor amigo de él, la mejor amiga de ella y sus ex-es. Es como Friends, pero al no ser algo de los Estados Unidos, si no que esta es europea, y por lo tanto no está la censura americana, que siempre hace.

El mejor amigo de él, Jeff, es un atrapado, cada par de capítulos introduce conceptos como la apertura de los calcetines, el bucle de risa, o la defensa de desnudez. La mejor amiga de ella, Sally, es una esteticien que tiene pánico a la edad, y el efecto que eso tiene sobre el cutis y el resto del cuerpo. Patrick, el ex de ella, es una sex-machine, machista, tory, y bastante plano de personalidad. Jane, la ex de él, es una loca, en el sentido de diagnosticable, que cada pocos capítulos tiene su locura.

Y como en Friends, muchas escenas ocurren en el pub, muchas veces hay una situación de la pareja que luego discuten los chicos y las chicas, un poco con los estereotipos que a veces me rechinan una mieja, pero la verdad es que te echas unas risas. Hay que verla en inglés, eso sí, porque como casi todas las comedias, la componente del lenguaje y la pop culture es grande y aunque no la he visto en castellano, estoy convencido de que perdería mucho.

Y no mucho más que contaros, ¡que ya es viernes! y este finde viene la Luchi, una amiga de la infancia, a la cual no veo casi desde entonces. Al igual la última vez que nos vimos en persona yo tenía 12 años. Pero entre sus viajes y los míos, no hemos vuelto a coincidir, y resulta que se ha venido a la isla de turismo y tras visitar conocidos por otros sitios, este finde se viene para aquí a que le muestre las bellezas de la ciudad.

Si no hablamos mañana, pasad buen finde.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

San Nicolás y los permisos

Resulta que el 16 de noviembre, bueno al igual el 15, pero como era domingo, esto no ocurrió este año hasta el lunes, en los Países Bajos comen un dulce típico hecho con harina, azucar, mantequilla y unas pocas especias. Las proporciones son para que quede en plan galleta. ligeramente más abizcochado, quizá como las marbú, que no son tan crujientes como las fontaneda.

La ocasión es el viaje de San Nicolás (Papá Noel para los paganos) portando regalos para los más pequeños. Y resulta, no os lo perdáis, que el viaje lo realiza en barco (hasta ahí bien) ¡desde Madrid!. Si bien uno pudiera tener la inocencia de pensar que claro, gracias a la rotación de la tierra, el navideño personaje no tiene que repartir los regalos a todo el mundo a la vez, si no que se puede permitir el lujo de comenzar con nipones y kiwis y tirar hacia el oeste según cae la noche haciendo barridos de nore a sur. Difícil, pero factible. Pero claro, pretender que nos creamos que sale de Madrid en barco navegando el Manzanares. Pues me van a perdonar, pero eso si no que me lo trago ni de chiripa.

También me resultó ligeramente sospechoso el hecho de que si el menda sale de Madrid, cargado del dulce en cuestión, pues debería de haberlo visto en alguna que otra confitería, pero no, no es como nada que haya visto en mis años de vivir en la capital, o frecuentarla. Y no se por qué, pero pensar en dulces y Madrid me está dando un antojo de palmera que no se lo cree naide.

Y como va de comidas la cosa, os cuento la última del Giorgos, que no habiendo comido un kaki en su vida, los ha rebautizado. Aquí no lo llaman kaki como nosotros, que tenemos el nombre nipón, lo llaman persimmon, que no se de donde vendrá (según la wiki, de los nativos del noreste de los USA). Y a Giorgos, que no había oido la palabra en su vida, le ha parecido bien llamarlos permissions.

Nada que objetar.

martes, 17 de noviembre de 2015

Inclemencias

Aquí andamos. De lunes. Sin jefes y sin unos cuantos compis que están en la conferencia a la que fui yo el año pasado por estas fechas. Así que bien. Me ha cundido en el curro compartiendo cosas para partners, echando la carrera, con bastante viento, eso sí.

Total que ha sido una de ir para el gym, y a la vuelta ha sido salir a la calle y no tener claro si coger la bici para volver a casa o sacar el serrucho y los clavos, montarme un arca y empezar a buscar parejas de animales, porque tal y como estaba cayendo, se lía, se lía, y en cuarenta días y cuarenta noches estamos que ni cuando el deshielo de los casquetes polares.

Que ahora que uso el vocablo, siempre me ha hecho gracia. Por la otra acepción. Nunca los he visto más que en algún documental de la 2 que otro, y siempre me han parecido de un tamaño más que de sobra para llamarlos cascos, o incluso cascazos. Y como podéis ver, el lunes ha sido pleno, con estupidez y todo :)

Mañana, si me andas leyendo Pedro, échate unas piedras a los bolsillos, porque tenemos alerta amarilla en Cambridge por viento. Seguramente yo me ponga las newrocks, que con eso garantizo que no despego.

Vamos peña, que el lunes ya está hecho.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Petándolo

Ayer nos juntamos, como llevamos ya casi dos meses haciendo, para echar unos juegos. Fuimos al pub, y peleamos por una mesa. Bueno, por una segunda mesa porque ya estaban Sascha y René ahí guardando una. Pero más o menos la gente había dicho que a lo mejor iba, y esperabamos a unos pocos. Total, que diciéndome que en la mesa cabían unos cuantos, me dejé convencer, a pesar de mis previas consideraciones de que al igual teníamos que dividirnos, esta vez, en tres mesas.

Y no me equivoqué yo mucho. Acabamos siendo 15. Pandemic, Bang, 7 wonders, Ticket to Ride, Sheriff de Notingham, Chinatown... casi de todo. La verdad es que lo pasamos bien, y eso que hubo dos bajas inesperadas.

Todo esto fue después de una manifestación en la mañana por el tema de vivienda. Esta vez no fue como en las previas de juntarnos los 20 activistas que estamos organizados aquí y allí. No. Esta vez pudimos ser fáciles 100 o 120, y marchamos por la ciudad con nuestras pancartas y nuestras consignas. Bueno, marchamos a todo ritmo. Sé que os hablé de la diferencia en las pancartas, que aquí son estandartes, pero no recuerdo si os había comentado que aquí, en las manis, van como con prisa. Vamos, que íbamos casi más rápido que cuando salgo a correr...  (dramatizado, claro).

Y entre eso y un poco de mecánica biciclética básica ha pasado el finde. Y es que la bici que apareció tenía el eje de la rueda trasera doblado. Estamos hablado de un eje de hierro de un centímetro de diámetro, que a saber qué animalada hay que hacer para doblarlo. Total, que un poco de google para documentarme y dos libras gastadas para conseguir un eje de repuesto de segunda mano me puse manos a la obra y ya está la bicicleta funcionando a la perfección :) así que algo he sacado en claro del finde.

¿Qué tal por allí?

sábado, 14 de noviembre de 2015

Más guarradas british

   A veces me doy cuenta que no se trata de lo que sabemos o dejamos de saber, si no de la actitud que tenemos cuando aprendemos sobre nuestra propia ignorancia. Quiero decir, como buen ignorante, a diario me encuentro cosas que no sé. A veces tengo un Javi a mano que pacientemente me explica, pero tantas otras no. Y no me quedo ahí, intento entender, documentarme y todo eso. Pero a menudo veo gente que no. Que si no encuentra a naide que les guíe en el proceso, como que no saben proceder.
   Lo que me resulta más curioso es la gente que procede a lo cargo cult, que si no conocéis, os recomiendo que echéis un ojo en la wiki en inglés, que la entrada en castellano es escueta y no contiene la parte interesante. En esto de los ordenadores, es común eso de copiar algo que funciona, y empezar a tocar aquí y allí hasta que hace lo que quieres. Eso require o una suerte de espanto, o entender que efecto tiene lo que cambias y lo que no. Los cargo cult son los que, sin entender los efectos ni hacer gala de especial fortuna, comienzan a tocar por aquí y por allá esperando que en algún momento se oiga el click mágico que haga que todo funcione.
Pero bueno, no era eso de lo que os quería hablar, ni tampoco de que hoy he usado por primera vez la palabra turmoil. Que oye, esto de traducir te permite ponerte creativo y darle uso a esas palabras nuevas que si no usas jamás incorporarás en tu vocabulario. Hoy os quería hablar de la nueva guarrada brit que he descubierto y catado. Después del queso con chocolate y naranja, que aún ando pendiente de llevarle un trozo a Xuixida para que lo sufra disfrute, podríamos pensar que lo habíamos visto todo. Pero no, hoy he llegado al curro para descubrir que por motivo de una colecta para una charity estaban vendiendo dulces y confites, que no es que me atrayesen mucho, pero después de correr he empezado a tener un mono de azucar que ha desembocado en la adquisición e ingesta de... tarta de palomitas de maíz. Y lo cierto es que suena peor de lo que es. La palomita, sin salar, ligada con chocolate blanco con incrustaciones de lacasito. Pasable.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Weariness

nombre

  • Cansancio
  • Agotamiento
  • Fatiga
Así nos dice WordReference. Yo lo traduciría, de manera un poco más literal, como desgaste. Hoy ha sido la primera vez que he usado esta palabra. No es que sea un evento memorable, pero oye, no todos los días consigo usar una palabra nueva, aunque la verdad es que sería una meta que de conseguirla molaría mucho.

Me está recordando, con esto de usar una palabra, que cuando escribes artículos en inglés (aunque si los escribiésemos en castellano se produciría un efecto parecido, casi fijo) aparecen oportunidades para utilizar estructuras, palabras o construcciones que a ti, o a uno de tus coautores os parecen bonitas y elegantes a la par que apropiadas , y ahí que las plantáis, y le dan un cierto caracter al artículo. De esta manera tengo el paper del "To the top of our knowledge", que podríamos pasar al castellano como "Allí hasta donde llega nuestro conocimiento", o el paper del "Boil down to its bare minimum", que quedaría como "Reducir a su mínima expresión", ambas cortesía de coautores. Nacho la primera y Karin la segunda. Ahora tengo el documento en el que adaba trabajando, que nada tiene que ver con los artículos de investicación, pero que quedará en mi recuerdo, si no dentro de mi mente, alojado en alguno de los CPDs de google en forma de este artículo, como el documento del "weariness".

Antes de haber tenido la oportunidad de usar el vocablo me planteaba titular el post de hoy "La Huesped", y es que mañana llega Miriam, que se viene a la isla a buscar fortuna, parece, y va a darle a la habitación extra el uso primigenio: cobijo para quien venga a la isla, por necesidades académicas o laborales.

Y le he dado un par de vueltas, porque tenemos una larga amistad. Unos 15 años. En ocasiones más más, en ocasiones más menos, pero estable desde hará unos 11 o 12. Se ha venido un par de veces a Barcelona durante una semana, hemos ido juntos a Asturias de finde, pero ahora nos enfrentamos a una convivencia propiamente dicha. A ver qué tal se da. Me crea cierta contradicción el hecho de que hace unos años dije que no volvería a cocinar para ella. Como explicación, diré que ella es cocinera de educación y profesión, e igual que no programaría para un programador, pues cocinar para ella una vez fue suficiente; y ello confronta con que, por un lado no entra en mis planes fomentar el que sea la mujer quien cocina, y por el otro estar viviendo dos en una casa y que cada uno cocine lo suyo es un derroche de recursos. Principalmente de nuestro tiempo. Así que a ver cómo lo resuelvo. Imagino que lo razonable es que revisite mi decisión, pero ella siguie siendo cocinera...

Os tendré al día.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Domingo de skype

   Cuando en Seattle definí el Cooking Sunday. Era mi manera de superar los domingos, porque estando lejos de la gente el domingo era el día en el que las paredes se me comían, la añoranza hacía presa de mi y más me pesaba la lejanía. Cocinar los domingos era un proyecto. Una motivación para querer que el domingo amaneciese. Y algo con lo que estar ocupado. Croquetas, paellas, gazpachos, tortillas de patata, tiramisús de fresa, pastas, salmones y otros platos desfilaban por sartenes y cazuelas camino de los tuppers de los que me alimentaría la siguiente semana.
   En Barcelona, con eso de que empecé en casas con cocinas de mierda y que nos daban tickeses restaurant, pues quedó la cosa un poco en suspenso. Aquí, en la isla, como me pusieron los fuegos casi al tiempo que vino Irina, luego lo empalmé con la venida de Miyo y tal, pues aprovechaba para hacer cosas, pero no ha vuelto a ser la institución que fue durante el tiempo que pasé en los iuesei.
   Hoy, ni cocina ni ostias.Me ha dado tiempo, eso sí, a hacer la colada, pero ha sido una de amanecer, y tirarme un rato largo en Skype con una amiga que no está en su mejor momento, y ya sabemos que esas conversaciones nunca son cortas. Luego casi empalmada, de no ser por una breve pausa para tomar un tazón de pasta, un rato de palique con Miyo, que dado que las 8 horas de diferencia horaria hacen imposible que hablemos durante la semana, pues también nos hemos explayado. Una colada después he vuelto a casa y mientras doblaba las cosas y adecentaba la casa, pues a hablar con Ana, que también hacía un rato que no (¡hola fea!), y nos ha llevado un ratejo ponernos al día. Y cuando parecía que el día estaba tocando a su fin, he estado hablando un ratejo más con la chica de por la morning. Vamos que me he pasado casi 5 horas en Skype.
   Eso sí, no vayáis a hacer la colada en domingo, porque lo más probable es que no seáis la única persona que ha dejado la colada para ese día. Estaba la lavandería a petar. No tanto por las lavadoras, si no por las secadoras, que en esta tierra están cotizadas.
   Espero que tengáis un buen lunes. O al menos que "para ser un lunes, no esté mal".

domingo, 8 de noviembre de 2015

Tranquila pequeña, ya estás en casa

   La verdad es que siempre he tenido cierta fé. No en la existencia de un ente antropomórfico todopoderoso, ni en la de varios tales seres. Pero sí en cosas como karmas, destinos o escribir los deseos y quemarlos en la hoguera de San Juan. Es una fé curiosa, ya que se sostiene más en la voluntad de creer que en la creencia misma. Y no es de extrañar, pues cuando de enano tu madre te lee la historia interminable para dormir, y luego cuando tu habilidad lectora es casi suficiente como para ello, te la lees tú, seguido de el hobbit, el primero del Ciclo de la Puerta de la Muerte, las novelas de Magic (unas cuantas), El Señor de los Anillos, manuales de rol, y casi cualquier texto de fantasía que cayese en mis manos, que entre la biblioteca, los amigos, y el hecho de que mis padres me hayan fomentado la lectura --aunque no fuese quizá el género que habrían elegido para mi--, pues resulta que la realidad se hace ligeramente aburrida sin elfos, mitrhil, vampiros, bolas de fuego, anillos de poder, o espadas clavadas en rocas esperando al elegido.
   Eso me crea una vacío que suplo con cosas como un tatuaje de mordisco en el cuello que refleja mi oculta esperanza de alguna noche recibir el abrazo, el cuidado de no pisar en los círculos de setas, y el intentar ganar puntos de karma, que es a donde quería llegar.
   El karma, que no es más que otra manifestación del mismo efecto que la Ley de Murphy o las distintas técnicas adivinatorias: La sugestión y las ganas del sujeto de creer en ello. Nosotros mismos nos montamos la película en nuestra cabeza: cada vez que algo notablemente bueno (respectivamente malo) nos ocurre, viene a nuestra mente algo notablemente bueno (respect. malo) que hayamos hecho recientemente, y establecemos en nuestramente una relación de causalidad, para nada existente: hemos recibido algo bueno (respect. malo) como compensación por esa cosa buena (respect. mala) que hicimos.
   Y aún sabiéndolo. Aún teniéndolo claro, verificando el refrán de que no hay más ciego que el que no quiere ver, no he dejado de pensar en que el Karma ha influido en lo que os relato a continuación.
   Creo que no os había contado que me robaron la bici de Irina de la puerta de casa. Algunos han intentado discutirme que es mi culpa por no atarla. Entiendo que no he colaborado a frustar los intentos de robo, pero no admito la culpa. Mi razonamiento es: si es una bici que uso todos los días como modo de transporte, es una necesidad. No vital, claro, pero es mi medio de tansporte, al menos en usufructo, nadie debería llevársela, al margen del concepto de propiedad, y por ello a menudo no ato la bici porque no viviendo en una zona de paso, y no siendo una bici de 300 libras, pues nadie debería llevársela. Con cierto sonrosamiento de mejillas por mi inocencia os cuento que el día que me desperté para descubrir por la mañana que la bicicleta no estaba, volví del trabajo con esperanza de que la bici volviera a estar en la puerta. Incluso me acerqué a la parte de atrás por si estuviera ahí, porque me costó aceptar que siendo una bici que uso en el cotidiano alguien viniera a llevársela. A putarme de gratis a mi, que no suelo hacer mal a nadie, sobretodo de manera consciente ni deliberada.
   Hoy, dos semanas después, me dirigía con mi mochila llena de juegos al Hopbine, a nuestra timba semanal, y me he encontrado la bici tirada al lado del río. Por suerte estaba en seco, y no he podido acallar a esa voz dentro de mi que ha dicho
- Sabía que volverías.
   Y no lo sabía, pero en ningún momento dejé de pensar que la bici volvería, porque es lo razonable. O al menos es lo razonable dentro de mi cabeza, la lo cual la realidad no siempre se ajusta. Así que he traido la bici de vuelta, y ya está en casa. La rueda de atrás pinchada, eso sí, y lo que más me jode: el eunuco que la cogiera ha quitado la bocina molona que no ha aparecido por ningún sitio, ni la cesta... Pero bueno, podemos denominarlo un final feliz. Eso sí, me estoy haciendo un experto en eso de llevar dos bicicletas a la vez. Me siento como un cowboy a lomos de un caballo, llevando en las manos las riendas de un segundo caballo.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Masoquismo

   Ayer me lo tomé de descanso, porque el post del lunes, con todas las imprecisiones que Javi ha señalado sin pestañeo, me llevó un par de horas, entre unas cosas y otras. Bueno, eso y que andaba perro.
   Con la cosa del no escribir, pues me puse a ver qué podía ponerme de fondo, una peli, una serie o algo así mientras progamaba una mieja. Y me puse a mirar lo que tenía por el ordenador. Unas cuantas fotos de hace tela de años, un par de videos de conciertos, y Fierfly... Y estoy viéndome el sexto capítulo en lo que escribo, no os digo más.
   Para quienes no tengáis el cotexto, Firefly es un conato de serie de ciencia ficción. 14 capítulos sobre Serenity, una nave modelo firefly, un transporte ligero, comandada por un ex-teniente del bando perdedor de la guerra de unificación bajo el mando de La Alianza, y su tripulación. Dos viajeros que contratan pasaje, uno de ellos cura, y otro doctor que  va a la fuga, y muchas aventuras.
   Cada uno de los catorce capítulos es bastante molón y te dan ganas de que siga, pero los productores, en otra de sus grandes  ideas, decidieron cancelarla después de los 14 capítulos. Claramente, volver a verlos, aunque desde el punto de vista del entretenimiento es buena idea, podríamos argumentar que es una estupidez, pues es comenzar un viaje que no termina.
   En un intento de hacerlo un poco menos chungo hicieron una película, pero no deja de quedar la historia a medias. Y así ando, en mitad de algo que termina inacabado. Y aún así os la recomiendo.
   No he mirado las noticias, pero espero (con todo mi corazón) que el parlamento aún esté en su sitio.

martes, 3 de noviembre de 2015

Gracias a la afición

Llevo un par de semanas casi sin ir al gimnasio y me siento un vago. Claro, todo es relativo, porque no dejo de correr casi 30km por semana, pero antes corría y entrenaba, y bueno, ya sabéis como va el resto. Pero mañana pinta que volvemos Giorgos y yo. El factor compromiso nos afecta mucho a los dos, y normalmente o vamos juntos, o no vamos, que tiene de positivo que el día que tienes medio perro está ahí el otro para empujarte, pero el lado negativo es que a veces el otro te lastra. O tu le lastras, claro.
   Parece mentira el efecto devastador en la psique del cambio de horario. Hoy estaba ya a las 19.00 en pijama, porque claro, llegas a casa y es tan de noche que te da la impresión de que marchas ya a dormir. Según la BBC hoy el sol se ha puesto a las 16.27. ¡A las 16.27! Eso es una hora antes de salir, que no puedes hacer la de hoy me voy antes a ver si pillo al sol. Y aún queda todo noviembre y 21 días más para el aphelio, el solsticio, y punto de inflexión en la duración de los días. Que ahora que lo he escrito ando preguntándome si es un punto de inflexión o sólo un cambio en el signo de la derivada, y lo cierto es que yo diría que más bien la segunda.
   Cosas de el directo, que estoy no estaba preparado ni nada, me he puesto a mirar un poco imágenes en guguel del azimuth del amanecer, para ver si sacaba algo en claro. A la izquierda podéis ver una de las que más o menos me ha dicho algo claro. Para los que no hayáis leído un quesito de estos os cuento. Cada una de las diademas describe la trayectoria solar. Cada punto de la trayectoria codifica dos informaciones, dónde se encuentra el sol respecto a los puntos cardinales, y cuán alto: El borde del círculo es el horizonte, el centro es lo más alto. Así podéis ver que la diadema de más arriba está etiquetada como Jun 21, el día más largo del año, y la más baja, el 21 de Diciembre, la noche más larga. Además las diademas tienen los puntos de las horas, y al unir con una C2 (que es como los mátematicos dicen con una curva bonita) aparecen esas pringles, ochos o como queramos llamarlos. Algo me dice que los dos puntos de inflexión se producen donde la pringle tiene la auntointersección, que si miráis con lupa, es hacia mi cumple en un lado y el uno de septiembre en el otro lado, que coincide, me da a mi, con los extremos del eje mejor de la órbita terrestre.
   Vamos, que poniendo el dibujito, que se ve todo más claro, la elipse negra es la órbita terrestre. El focus de la izquierda es el sol (primera ley de Kepler) los puntos que os digo, que deberían ser como 10 de abril y 1 de septiembre (calculado a ojo), son los extremos de eje azul. Los extremos del eje rojo son, el izquierdo, el 21 de diciembre, que se corresponde con la curva de más abajo del diagrama anterior, y el derecho el 21 de julio, que es la curva de más arriba del diagrama anterior.
   Y ya que no tengo del todo claro por qué me ha dado por soltaros una chapa de astronomía, por si a alguno o a alguna le rechina eso de que el vértice de la izquiera (y por tanto el cercano al sol) se corresponda a diciembre (es decir, invierno), recordaros que tanto la longitud de los días como el calor se debe, no a la proximidad al astro rey per se, si no a la inclinación del eje de rotación hacia el sol (verano) o en dirección opuesta (invierno). Para ser estrictos, en la órbita terrestre es mucho más parecida a un circulo, la excentricidad (distancia entre los focos dividido entre distancia entre los vértices) es de 0.0167, que si a alguien le da por sacar papel y lápiz y hacer un par de triángulos, da que la línea azul y la roja deberían ser casi iguales, y los focos estar mucho más cerquita del centro, lo que explica que la diferencia en la distancia al sol entre los solsticios no tenga un rol tan importante como el ángulo de incidencia de éste.
   Para mañana quiero que hagáis los problemas 2, 3, 6 a) y b), y no os sorprendáis si os saco a al encerado.

Spider webs

Hoy seré breve. Mirad qué cosa más bonita me he encontrado hoy al salir de casa. No es que me haya convertido en un amante de los cubos de basura, si no que si os fijáis, se ve una tela de araña en el lateral del cubo verde. Ahora, decidme si no os resulta nada raro. La telaraña debería de no verse, o ser mucho más fina. Pero hoy por la mañana había una buena dosis de niebla. Ese exceso de humedad que es la niebla se ha condensado de manera peculiar en la teja de araña. Una pena que llegase un poco tarde al curro y no he podido subir a por la cámara a echar una foto en condiciones, pero para estos días me andaré con ojo, y más espabilado para poder capturarlo en más molón. Espero que os guste tanto como a mí.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Paso de tu fiesta. Y de la tuya también

Hoy parece que toca compartir una reflexión. Otro año más el día de todos los santos, y sobre todo la víspera, los distintos foros se llena de defensores y detractores de una y otra celebraciones.

Facebook, que es lo que frecuento, más o menos, pero seguramente el resto fuesen similares, mostraba gente por aquí y por allá que compartían sus mensajes. No eran muchos, pero si unos cuantos. Entre los cuales había detracción de la festividad yankee acompañada, en ocasiones, de defensa de la tradición.

Hay en mill road, el Barrio de Lavapiés local, un mural que dice "te conviertes en aquello que celebras". Este eslogan no tiene nada de innovador. La iglesia católica ya lo tenía claro hace siglos. Vio que la única manera de convertir (y así controlar) a los paganos, era consiguiendo que celebrasen el catolicismo. No en vano allá donde había una festividad pagana de entidad, ahora tenemos una católica.

Todo esto para decir que hemos de ser cautos cuando criticamos o evangelizamos usando el tiempo de vida como único argumento, junto con que la tradición no deberíamos aceptarla a ciegas por el simple hecho de ser tradición, sin plantearnos si es razonable o no. Y para cerrar, a mi vieja la quiero todo el año, igual que a mi viejo. A la pareja, lo mismo, el 14 de febrero es un accidente fruto de las masas de la tierra y el sol y la distancia que los separa, y a mis muertos, que pocos son y pocos sigan siendo por muchos años, los llevo cada día. El resto es <insertar epíteto al gusto>.

Dicho lo cual, me siento dando un sermón. Por esto no suelo escribir opinión y prefiero contaros las cosas interesantes que descubro en la isla, o tonterías que ser me ocurren, en su defecto.

Empezad el lunes con buen pie :)