jueves, 5 de noviembre de 2015

Masoquismo

   Ayer me lo tomé de descanso, porque el post del lunes, con todas las imprecisiones que Javi ha señalado sin pestañeo, me llevó un par de horas, entre unas cosas y otras. Bueno, eso y que andaba perro.
   Con la cosa del no escribir, pues me puse a ver qué podía ponerme de fondo, una peli, una serie o algo así mientras progamaba una mieja. Y me puse a mirar lo que tenía por el ordenador. Unas cuantas fotos de hace tela de años, un par de videos de conciertos, y Fierfly... Y estoy viéndome el sexto capítulo en lo que escribo, no os digo más.
   Para quienes no tengáis el cotexto, Firefly es un conato de serie de ciencia ficción. 14 capítulos sobre Serenity, una nave modelo firefly, un transporte ligero, comandada por un ex-teniente del bando perdedor de la guerra de unificación bajo el mando de La Alianza, y su tripulación. Dos viajeros que contratan pasaje, uno de ellos cura, y otro doctor que  va a la fuga, y muchas aventuras.
   Cada uno de los catorce capítulos es bastante molón y te dan ganas de que siga, pero los productores, en otra de sus grandes  ideas, decidieron cancelarla después de los 14 capítulos. Claramente, volver a verlos, aunque desde el punto de vista del entretenimiento es buena idea, podríamos argumentar que es una estupidez, pues es comenzar un viaje que no termina.
   En un intento de hacerlo un poco menos chungo hicieron una película, pero no deja de quedar la historia a medias. Y así ando, en mitad de algo que termina inacabado. Y aún así os la recomiendo.
   No he mirado las noticias, pero espero (con todo mi corazón) que el parlamento aún esté en su sitio.

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