- Cansancio
- Agotamiento
- Fatiga
Así nos dice WordReference. Yo lo traduciría, de manera un poco más literal, como desgaste. Hoy ha sido la primera vez que he usado esta palabra. No es que sea un evento memorable, pero oye, no todos los días consigo usar una palabra nueva, aunque la verdad es que sería una meta que de conseguirla molaría mucho.
Me está recordando, con esto de usar una palabra, que cuando escribes artículos en inglés (aunque si los escribiésemos en castellano se produciría un efecto parecido, casi fijo) aparecen oportunidades para utilizar estructuras, palabras o construcciones que a ti, o a uno de tus coautores os parecen bonitas y elegantes a la par que apropiadas , y ahí que las plantáis, y le dan un cierto caracter al artículo. De esta manera tengo el paper del "To the top of our knowledge", que podríamos pasar al castellano como "Allí hasta donde llega nuestro conocimiento", o el paper del "Boil down to its bare minimum", que quedaría como "Reducir a su mínima expresión", ambas cortesía de coautores. Nacho la primera y Karin la segunda. Ahora tengo el documento en el que adaba trabajando, que nada tiene que ver con los artículos de investicación, pero que quedará en mi recuerdo, si no dentro de mi mente, alojado en alguno de los CPDs de google en forma de este artículo, como el documento del "weariness".
Antes de haber tenido la oportunidad de usar el vocablo me planteaba titular el post de hoy "La Huesped", y es que mañana llega Miriam, que se viene a la isla a buscar fortuna, parece, y va a darle a la habitación extra el uso primigenio: cobijo para quien venga a la isla, por necesidades académicas o laborales.
Y le he dado un par de vueltas, porque tenemos una larga amistad. Unos 15 años. En ocasiones más más, en ocasiones más menos, pero estable desde hará unos 11 o 12. Se ha venido un par de veces a Barcelona durante una semana, hemos ido juntos a Asturias de finde, pero ahora nos enfrentamos a una convivencia propiamente dicha. A ver qué tal se da. Me crea cierta contradicción el hecho de que hace unos años dije que no volvería a cocinar para ella. Como explicación, diré que ella es cocinera de educación y profesión, e igual que no programaría para un programador, pues cocinar para ella una vez fue suficiente; y ello confronta con que, por un lado no entra en mis planes fomentar el que sea la mujer quien cocina, y por el otro estar viviendo dos en una casa y que cada uno cocine lo suyo es un derroche de recursos. Principalmente de nuestro tiempo. Así que a ver cómo lo resuelvo. Imagino que lo razonable es que revisite mi decisión, pero ella siguie siendo cocinera...
Os tendré al día.
Si la otra persona es una cocinera o cocinero profesional su sexo es puramente circunstancial. A poco bien que se le dé no existe ni la más mínima posibilidad de acercarse su competencia, y ¿quién quiere comer bien pudiendo comer de puta madre? ¡EXACTO!
ResponderEliminarSiempre se puede llegar a un compromiso, como hacerle de pinche y de paso aprender los secretos de la cocina. O reservarte los pocos platos que de verdad dominas para ti y que ella te vaya enseñando cómo se hace el resto :-P
Lo cierto es que me habia planteado lo segundo como solucion molona, sí, sí.
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