Pues era un tema que aunuqe me perturba(ba) en exceso, me daba cosa compartir por lo desagradable que puede llegar a ser, pero he visto una señal. Resulta que acostumbrados a la loza que fabrica el señor Roca o sus competidores locales, que tras mi experiencia internacional me he dado cuenta de que es de alta calidad, resulta fácil olvidarse del proceso complejo de diseño que conlleva. Estamos ante un dispositivo en forma de cuenco con un orificio de salida que tiene un cierto nivel de agua que podemos asumir fijo. En cuanto el usuario activa el mecanismo, sea pulsando un botón o accionando una manivela, se produce una descarga de un volumen más o menos conocido de agua que tiene como objetivo arrastrar el líquido y todos los sólidos que en éste pudieran encontrarse. Este problema que, como usuarios de letrinas peninsulares, nos parece a priori trivial resulta no estar muy buen resuelto por los ingleses. No creo que mi tracto intestinal sea tan particular como para que los sólidos que deposito en el agua tengan características diferentes que hagan que se queden en la letrina tras la descarga que es capaz de arrastrar los depuestos por los británicos. Y como es algo que ocurre tanto en casa, como en el trabajo como en otros servicios, llego a la conclusión de que no saben diseñar retretes en esta tierra. Nunca (raras veces) había tenido que hacer una segunda descarga en mi vida antes de pisar la isla. Ahora se ha convertido un hábito cotidiano.
Y ya que habéis sacado el tema de la mierda, quiero compartir una perla de sabiduría que encontré ayer durante la reunión bisemanal. Había cierto compañero que estaba comentando planes de arreglar esto y aquello de cierto software para poder publicarlo. Resultaban ser cambios para intentar adecentar lo que es una chapuza por definición. No es que él fuese un chapuzas, es que el problema no podía ser resuelto en tiempo/coste razonable a no ser que fuese con chapuzas. A esto, un compañero, en su tremenda sabiduría, nos recordó esa observación que forma parte del acervo de la empresa y que dice así: No puedes pulir una mierda, pero puedes rebozarla en purpurina. Que fue recibido en una mezcla equilibrada de risas, ceños fruncidos y caras de asco. Y así más o menos comenzó mi fin de semana =)
¡Abrazos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario