Parece que está vez sí que puedo postear desde 10000 metros de altura, recién pasado Petrogrado.
Y es que una vez más me dirijo a la tierra de los samurai, aprovechando que el viernes que viene y el lunes que le sigue son festivos. Y al igual que la vez anterior, he conseguido un vuelo de viernes que llega a Tokyo el sábado a medida tarde.
Además, está vez, 15 minutos de internet son de gra, así que habrá que aprovecharlos. Claro, que ahora mismo, mientras escribo, aún no he conectado, que normalmente la escritura me lleva más rato, sobre todo si es con el móvil.
Parece ser ya tradición que cada 6 de marzo se circula un email recordatorio entre los ex-Intels de Barcelona para conmemorar el aniversario de la clausura del laboratorio. Nos ponemos un poco nostálgicos, hacemos algún chiste, y en mi caso, me siento afortunado de que todos hayamos encontrado curro fácilmente, aunque fuese a costa de emigrar.
Y poco más. Esta semana ha sido más bien de lo que llaman housekeeping, o lo que viene siendo cerrar la parte de trabajo que he hecho hasta marzo, para que si alguien quiere recuperar parte, o todo, no tengan que pescar en rincones recónditos, ni preguntarse por qué rajada razón hice eso y no eso otro. También he estado preparando las propuestas para solicitar esbirros, que es ahora la convocatoria de becas del HiPeac, y hay que mandar propuestas.
Este viaje va a ser, mayormente, para el paladar. Espero que me quede un registro interesante en las subsiguientes publicaciones.
さようならbabies
No hay comentarios:
Publicar un comentario