Y para la tercera jornada nos esperaba el sur oeste. Un poco de chocolate para empezar el día con fuerza, y a enfrentarnos con todos los guiris de 伏見稲荷大社 (fushimi inari taisha, gran templo de fushimi inari).
Seguramente hayáis visto el sitio en alguna foto u otra representación. Es un templo que tiene largas hileras de arcos torii creando un efecto muy bonito y muy fotogénico. Eso sí, había gente para aburrir. Hemos conseguido, mezcla de suerte y astucia, hacer un par de fotos sin gente. Como todos los templos que tienen Inari en el nombre está dedicado a 狐 (kitsune, zorro). Y está lleno de esculturas de éstos. No hemos toda la caminata hasta la cima. Sólo la parte más turística.
Segunda parada, 三十三間堂 (sanjuussngendou, las 33 arcadas), llamado así por la cantidad de huecos entre cada dos pilares, este pabellón alberga una miríada literal de efigies del dios Kannon, más una enorme en el centro. Cuenta además con, en primera fila, estatuas de las diferentes deidades, 雷神 y 風神 a los lados (raijin y fuujin, dioses del trueno y viento respectivamente). Está prohibido hacer fotos en el interior, así que nada de pruebas gráficas. Me tenéis que creer sin más :) Son 600 yen la entrada, que yo creo que sí que merece la pena pagarlo, una vez en la vida, aunque si andas espabilado, puedes entrar por la patilla.
Además de todas las efigies, entre ellas una que me ha recordado mucho a representaciones de Cristo, pues tenía en la mano izquierda un símbolo de poder, que en el caso de Cristo suele ser el orbe con la cruz, y con la derecha está haciendo los cuernos, palma hacia afuera, pulgar medio abierno y meñique e índice ligeramente flexionados. Aparte de eso, cajitas en los que poner una vela por una modesta contribución y cirios gordos por una mayor contribución en los que escribes tu movida y lo dejas ahí para que los monjes lo pongan cuando los que hay se vayan consumiendo.
El siguiente hito ha sido la parada por el verdadero Kyoto de los samurai. O eso me ha parecido. Si lo llego a saber voy antes. Las calles 二年坂y三年坂(ninnenzaka y sannenzaka) son dos calles del este de la ciudad con una arquitectura antigua, y una pagoda, como muestra la foto. Muchas tiendas y hemos visto unas cuantas maiko, que son las aprendices de geisha. Ataviadas con unos kimonos preciosos, unos obi (el cinturón) tela de bonitos con un nudo, que es muy importante muy trabajado, y el maquillaje, blanco, de labios rojos y que en la parte trasera muestra el cuello de una forma muy particular. Al final de las calles está 清水寺 (kiyomizudera, templo de aguas cristalinas) que se eleva sobre la ciudad y ofrece una panorámica de kyoto que en un día con más viento que limpie el aire habría estado muy bonita. Ya ligeramente cansados de tanto andar, porque lo cierto es que el día de hoy ha sido de caminar, nos dirigíamos a 円山公園(maruyama koen, parque de la montaña redonda), pero Miyo quería mirar una tienda y llevábamos el día a base de parches en vez de pararnos a comer y tal, así que al final hemos pasado de parque y hemos ido para el centro neurálgico. Y ahí a quedado el día.
Cierro con una tontería, que me da que hace mucho que no os cuento una:
Esto son los tres vascos que se vinieron a Kyoto a hacer fortuna, y cada uno abrió una tienda. Como buenos vascos, pues hiciero asadores, y como la cena es más cara que el almuerzo y los tres tenían vista, pues decidieron abrir solo por las tardes, total, que a los meses se juntan para ver que tal va el negocio, y los tres bien y salta el primero - Oye Aitor, ¿y tú hasta que hora abres?
- Bueno Gorka, pues yo suelo abrir hasta las 23.00.
Y le dice el Gorka - Joder Aitor, que bien te lo montas, no curras casi nada.
- ¿Pues?
Esto son los tres vascos que se vinieron a Kyoto a hacer fortuna, y cada uno abrió una tienda. Como buenos vascos, pues hiciero asadores, y como la cena es más cara que el almuerzo y los tres tenían vista, pues decidieron abrir solo por las tardes, total, que a los meses se juntan para ver que tal va el negocio, y los tres bien y salta el primero - Oye Aitor, ¿y tú hasta que hora abres?
- Bueno Gorka, pues yo suelo abrir hasta las 23.00.
Y le dice el Gorka - Joder Aitor, que bien te lo montas, no curras casi nada.
- ¿Pues?
- Nada, que yo abro hasta las 24.00.- Y a esto que salta el tercero, Patxi, cuya tienda podéis ver en la foto.
- Joder, os quejáis de vicio, yo abro hasta las 25.00
- Joder, os quejáis de vicio, yo abro hasta las 25.00
Y después de la tontería, os cuento que no es raro ver que tiendas que abren hasta las 1, 2 o 3 de la madrugada usan la notación 25, 26 o 27 respectivamente, imagino que para dar más la noción de continuidad horaria que quizá el ciclo 22 - 23 - 24 - 1 - 2 - ... no captura de manera satisfactoria.
Mañana último día, y a la noche bus hacia Tokyo, por si echaba de menos esos nocturnos Madrid-Barcelona.
Mañana último día, y a la noche bus hacia Tokyo, por si echaba de menos esos nocturnos Madrid-Barcelona.



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