Ando en Stansted, a punto de abordar la nave, con una mochila cargada de unos 6 kilos de chocolate, algo de desecados, una camiseta, y la documentación. Con ese equipaje, casa (de los viejos) es el único destino posible. O Mordor, pero para Mordor, mejor que el chocolate es el pan de lembas. Hablando de Mordor, resulta que en el campus en el que estoy, las salas de reuniones son bautizadas de acuerdo a eminentes científicos, desde Hertz o Voltan hasta Patterson y Henessy, sin dejarse a los de en medio. Pero en otro de los edificios de UK, no recuerdo cual, las nombran como lugares de fantasía o ciencia ficción, y hay una que se llama Mordor. Molaría mazo tener una reunión los jueves a primera hora ¡en Mordor! No he mirado mucho, pero seguro que hay un Tatooine. Sí vi un Arrakis. Muy freaks.
El caso, que no creo que escriba nada hasta el domingo, que así os dejo descansar. Pero no os equivoquéis, es sólo un receso, The Royal Quest no cierra ni por vacaciones. Al menos no en 2015. Al menos no hasta diciembre.
Os voy a echar de menos.
Un abrazo y buen resto de semana.
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