viernes, 14 de agosto de 2015

El chico del teléfono

Yo para él debo de ser "el chico que corre". Es curioso, porque en el mismo edificio, pero para otra empresa curra un pavo de piel morena que, al menos los días que yo corro, sale a hablar por teléfono, y siempre nos cruzamos. Al principio una mirada. Con el tiempo un saludo, y hoy nos hemos cruzado en el baño y hemos hablado un poco. Es curioso cómo los humanos entablamos relaciones. Y es algo que cuando te mueves, como adulto, es importante. Porque de crios, vas al cole, te apuntas a música, karate, gimnasia, baile... Y tienes mil sitios donde conocer gente. Como friki practicante, pues tampoco es muy difícil conocer otros freaks, pero si no, es jodido, porque vale, tienes el curro, pero las relaciones sociales son como un annealing, que son estos procesos de estructuración en los que al principio la flexibilidad es mucha, pero según avanza el tiempo los cambios permitidos son menores. A los 10 años, si te dicen que te vas al otro lado del mundo, sin internet ni teléfono, pues te enganchas una llorera, pero a la semana del cambio, ya te has juntado con otros como tú. A los 18, pues te da más pereza, pero encuentras gente con relativa facilidad. A los 30 se hace más duro, e imagino que a los 40 aprendes a vivir sin más gente.

Veo en cosas como el chico del teléfono la esperanza de relaciones totalmente aleatorias desemboquen en nuevas amistades. No quizá con él, pero con colegas de él que me pudiera presentar un día que saliéremos a tomarla... Eso, y a ver si retomo los juegos, que llevo un año que soy creyente, pero no practicante. O al menos mis templos de práctica son los establecidos, y mis compañeros y compañeras de ritual sois los y las de siempre :)

Pasad buen finde!

No hay comentarios:

Publicar un comentario