lunes, 13 de julio de 2015

RBN

La verdad es que este blog bien podría llamarse así, con las tres siglas en inglés RBN, de Rekai Broadcast Network. Permitidme que haga un inciso antes de explidar el por qué de ese pensamiento, pero en el hilo musical del hotel está sonando noche de paz al piano, y la verdad es que me resulta un poco... inesperado, a falta de una palabra mejor. Pero bueno, es lo que tiene estar tirado en las escaleras del vestíbulo, que es el sitio que tiene recepción de la red que han montado para la summer school, porque la red del hotel es peor que mala.

El caso, que cuando hace 5 años creé "The Imperial Quest" fue con el pensamiento de compartir esas cosas interesantes que imaginaba que me iba a encontrar, si no a diario, con sufuciente frecuencia como para justificar el formato, y tampoco me equivocaba mucho. Las cosas importantes, pues se cuentan de viva voz, y las cosas triviales, pues si no se cuentan, tampoco pasa nada, pero el hallazgo del chocolate con bacon, un tutorial sobre la nomenclatura de calles y numeración de casas y locales, Pike Place market, la experiencia de un partido de beisbol, eso son cosas que quería contar, pero contarlas a cada persona (punto a punto) pues sabía que iba a acabar cansandome, y como eran experiencias que quería compartir con lectoras y lectores, pues decidí que escribirlas aquí, era una buena manera de llegar al amplio público (hablando del cual aprovecho para mandar un saludo a Pedro, no a mi viejo, si no al otro, que no lo contaba entre mis lectores).

Toda esta tontería me ha venido a la mente por el contenido de uno de los cursos que es sobre las redes de dentro del chip, y cómo hablar de tú a tú es muy molon para algunas cosas, pero para otras, lo mejor es pegar una voz al aire y que a quien interese se entere (lo que viene siendo un broadcasting de toda la vida). El resto de cursos, han sido en temas de seguridad (criptografía), sistemas de tiempo real (si el sensor de temperatura del núcleo sube, y tus actuadores no bajan la chicha rápido, puedes bautizar a tu sistema chernobil 2.0) y GPGPU (de momento nada que no supiesemos, Javi).

Y en mis prospecciones no me equivocaba mucho, la barbacoa moló, mucha comida, un buen día, la interpretación inglesa de la paella, que no teniendo mucho que ver con una paella de verdad, tampoco estaba del todo mala. Es como si coges a un equipo de cocina que sepa cocinar, en general, les dices que preparen las verduras y reoguen el arroz, pero en vez de poner azafrán, ponemos pimentón picante, y si es comida española, tiene que llevar chorizo por algún lado, así que junto con el calamar y los mejillones, ponemos unas rodajitas de chorizo. No estaba del todo mal, pero como no es gente que se halla peleado con nuestros arroces, les queda, o un poco caldosa, o un poco pasada, y del socarrat no han oido hablar. Aunque todo sea dicho que esperando a la cola de la paella, cortesía de una madre que le explicaba a su hija, pudimos aprender que la paella es un arroz mejicano.

En fin, buen día el sábado, buen día hoy. La odisea ya os la cuento mañana.

2 comentarios:

  1. Ahora entiendo por qué razón a mí no me explicaron cómo se hacía una paella...sólo era un hijo...y quizás mi madre no hallaría la forma de rentabilizar la inversión educativa y pensó...dejémoslo estar...no sea que haya perdido demasiado el tiempo en estos menesteres culinarios...besos

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  2. Cuando has contado lo de la paella, y sabiendo cómo funciona el mundo, he tenido un momento de crisis personal y me he ido a La Fuente para asegurarme de que la paella era realmente de donde nos han contado toda la vida. ¿De dónde era la madre? Es por curiosidad, por saber si el malentendido se debió al desconocimiento de la geografía mundial o a un orgullo patrio descontrolado :-P

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