Viviendo en la isla se hacen fáciles de entender muchas cosas. No es que los guiris veraneen en el sur europeo por que allí le sacan más partido a las libras, por ser países más pobres. No, no. Veranean en el sur europeo porque aquí en la isla no se puede veranear.
Hoy es el cuarto día consecutivo que no subimos de 18º, y lluvias y frío y putamierda de tiempo. Y una voz dice al fondo - Pero si en invierno es lo mismo, pero con más frío y no te quejas tanto-. Y yo digo - Sí, pero en invierno me lo espero. El verano es para el calor y el buen tiempo, no para esto...
Lo cual hila muy bien con lo otro que os quería comentar. Desde pequeñito había una parte de la bici que sí, estaba ahí, muy bonita, pero la única función que tenía para mi es acumular letras. Hablo del guardabarros. Tú ibas con tu bici molona, presumiendo de ruedas con tacos, zapatas de freno nuevas para derrapar, marchas, ¡18 marchas! incluso ¡21 marchas! Los cuernos, el triángulo para llevar los parches y las llaves fijas... Todo superficial. Aquí, lo único que importa es tener un buen guardabarros, porque tu bici todo molona, sin guardabarros, cada vez que la coges en la isla, te deja la espalda calada, y no con agua, con barro de carretera, y eso no es nada positivo. Así pasa, que tengo la bici de Irina que Henar dejó de necesitarla, y mola mucho, pero cuando llueve, la free bike con sus guardabarros es el caballo ganador.
A ver si empezáis la semana con mejor tiempo que aquí.
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