jueves, 19 de marzo de 2015

El chacachá del tren

¿Qué pasa chavalada? Sé que algo de los trenes os he contado, pero no se cuanto. Para empezar, son empresas privadas. Por suerte, el sistema tarifario es único y compartido, o casi. Si quieres ir de Cambridge a London, pillas el billete y te olvidas del operador. La parte del "casi" es que hay un billete más barato, pero que solo sirve para uno de los operadores. Las tarifas vienen a ser: Peak, para las horas de ir a currar o volver, off-peak para el resto del día de entre semana y super off-peak para el finde. La ida te cuesta entre 15 y 30 libras, y por unos pocos peniques más pagas la vuelta para el día. Vamos, que lo rentas. Si la vuelta es al día siguiente, mala suerte, y estacazo que te levas.
El problema de esto es la formalidad con la que el liberalismo trata estos temas. La privatización de un servicio es una cosa, y la libre competencia es otra. La primera es necesaria para la segunda, pero no suficiente. Hay gran parte de trayectos que sólo cubre un operador, tornándolo monopolio de facto... Y aunque el precio del billete esté controlado, que no sé si es el caso, la calidad del servicio pasa a un tercer plano, pues no hay presión real por ofrecer calidad. Eso sí, salvo en hora punta, puedes viajar con la bici en el tren.

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