miércoles, 4 de marzo de 2015

Barrio bueno, barrio malo

Pues los días son cada vez más y más largos. Ayer y hoy he llegado a casa y aún había sol. Lo cual, sumado a que me puse por fin a cortar el céspez (porque soy de Madriz), dejando el aroma de la hierba recién cortada en el aire es todo un pasote. Eso sí, de los vecinos ni rastro. No se si es que se mudaron, o que están hibernando. Espero verlos de aquí a unas semanas despertando y volviendo a jugar los fines de semana en la calle. El caso, es que el otro día, allá por enero, salí un momento al Tesco, y me crucé con el chino William. No es que sea relevante la etnia, pero me parece todo un detalle el que se pongan un nombre que nos resulte fácil de pronunciar a los occidentales. Sobre todo porque es un favor que no les devolvemos: Rekai pronunciado a la inglesa es más o menos asequible, pero no les queráis ver pronunciando Rodrigo. El caso, que William es un compañero de ARM, que como me enteré al día siguiente en el café cuando discutimos nuestro fugaz encuentro, es vecino. Vive unos pocos números más allá. Discutimos brevemente el barrio y cómo hay casas psche, casas molonas y casoplones, y me dijo que es porque aquí, los barrios son mixtos. Lo cual he de decir que es una gran idea de los brits, obligar a la simbiosis entre vecinos. Al obligar que en los barrios se mezclen familias de pasta con familias de menos pasta, evitas la situación de "barrio bueno, barrio malo" para ciertas definiciones de bueno y malo que quedan fuera del ámbito de este post. Consigues que las familias de menos recursos no queden excluidas en barrios donde el colegio está repleto de gente en riesgo de exclusión social, donde los parques están descuidados y donde las calles están sin arreglar, porque en los barrios de pelas, parece que las calles se estropean menos. Por otro lado, al no estar la gente de pelas en un barrio de gente de pelas, disfrutan de la "protección" que da estar en un barrio mixto. Está claro que si tienes 14 años, una navaja y quieres pasta, te vas al barrio de los pijos y al primer pardo que pase le quitas hasta las zapatillas. Cuando no hay barrio de pijos, pues es más difícil.
   También que desde la gobernanza, que tontos no son, consiguen que no haya zonas que condensen descontento social, ya que están diluidos entre gente más o menos contenta, lo cual es un motivo político para disuadir a los más favorecidos de alejarse de los menos. Lo cual es netamente político.

Interesantes las ideas de estos guiris.

P.D. esta información no ha sido contrastada. Podría haberse tirado el pisto William y yo habérmelo creído.

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