lunes, 23 de febrero de 2015

- Tienes que enfrentarte a tus vientos

- Euh... maestro, ¿no querrá usted decir: tienes que enfrentarte a tus miedos?
- No, hijo, no. Quiero decir, tienes que enfentarte a tus vientos. Al miedo no se le enfrenta, al miedo se le vence, o al miedo se sucumbe. El miedo te inunda, te paraliza, evita que avances. Hace que la tarea que te ocupe parezca imposible. No puedes seguir. No quieres seguir. Entonces tiene lugar la batalla, que dura unos segundos, y se decide por la victoria o derrota. No hay mucho enfrentamiento. El viento, en cambio, es al cuerpo lo que el miedo a la mente. El viento sopla de frente, te golpea con arena, lluvia o granizo, evita que avances. Y empieza el enfrentamiento, y no vences, porque tras conseguir dar una zancada, el viento no amaina. Se refuerza si acaso, y tres zancadas más tarde, el enfrentamiento continua. Tienes que enfrentarte a tus vientos, porque el viento es perserverante. Y no se le vence. Se sale indemne de la batalla. Pero viento acecha a la vuelta de cada esquina. En cada puente y en cada claro, preparado para plantar batalla, hasta tu derrota.

No se si haber llegado a esa conclusión me hace más sabio o me aleja de la realidad, pero hoy, que he decidido hacer la misma ruta en dirección contraria, he llegado al mismo tramo en el que hace un par de semanas o tres el granizo puso a prueba mi fuerza de voluntad, y joder con el viento. Cuando lo llevas de cola no se nota que ayude tanto, pero cuando te da de frente, primero cuesta arriba unos 500m y otros 800m más de llaneo, te digo que se nota.

Petos (leído patós)

2 comentarios:

  1. No se por ahí...aquí llevamos un mes horroroso, ahora mismo está soplando, ciertamente no se le vence, se le soporta y a veces te dejas mecer, jugando en sus brazos, dejándote llevar...como la misma vida....
    pg

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  2. ¡Ay! ¡Qué inocencia la de los que no conocen el cierzo zaragozano! x'D

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