martes, 9 de junio de 2015

La importancia de los arcos superciliares

No es que sepa palabros raros, es que he mirado cómo se le llama a la protuberancia ósea donde se asientan las cejas, y resulta ser así. Algo que nunca me había planteado, y que seguramente tú tampoco, porque es algo que nos pasa, en general, desapercibido, algo en lo que no caemos, como el hecho de que tenemos muchos huesecicos en la mano, o ese músculo que no sabes que tienes salvo cuando tienes agujetas en él, pero los huesos no suelen tener agujetas. Pero como tantas cosas en nuestro cuerpo, no son fruto de la coincidencia, si no de un proceso evolutivo de millones de años. Salvo el hecho de que los genitales estén pegados al culo, eso es, se mire por donde se mire, un error de diseño. No tan grande como con las gambas, si os interesa mi opinión, pero un error de diseño aún así.

Todo esto viene por que el sábado, que hizo un día de competi, nos acercamos Miyo y yo al Tesco a por cilantro, cebolla y perejil para hacer falafel, y a la vuelta íbamos, como buenos falangistas, cara al sol, lo que desata en Miyo un grito de "mabushi!" que es el adjetivo para lo que nosotros llamamos deslumbrante, o esa ha sido mi conclusión. Esta vez, además fue acompañado de un deseo por tener un relieve facial como los europeos, momento en el que me fijé. Ya me había dado cuenta, largo hace, de que las caras asiáticas son mucho más planas que las europeas, cual gato persa, pero en ese momento caí en que claro, los ojos no están tan metidos para dentro, o los arcos superciliares no son tan prominentes, según quieras verlo, pero el resultado es el mismo, que alturas mucho menores del sol les deslumbran, pues el hueso frontal del craneo no llega a proyectar sombra sobre los ojos. Algo tan útil y práctico, y me había pasado desapercibido durante tantos años. Ya me había sentido agradecido varias veces por tener las cejas como bloqueadores de sudor u otros líquidos que resbalan hacia los ojos, pero este finde le di las gracias a mi frente en nombre de mis ojos por la buena sombra con que los cobija.

Cuidarse

P.D. El segundo ingrediente del queso viene de un árbol.

2 comentarios:

  1. Uhm... pues nunca lo había pensado... nunca se me había ocurrido que los asiáticos pudiesen tener problemas con el sol cuando está alto, mucho menos a qué puede deberse esa diferencia O.o

    Mi apuesta para el motivo de la localización de los genitales es que esa sea, probablemente, la zona del cuerpo mejor protegida. Es difícil recibir un golpe directo ahí que nos deje sin posibilidad de pasar nuestros genes a la próxima generación. El ojete está en esa zona por motivos logísticos (es lo fácil, dada la gravedad). Vamos, una serie de desafortunadas coincidencias :-P

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  2. Lo de tener las pelotas pegadas al culo tiene su logica 100% de error nada, la naturaleza es muy sabia y no mantiene nada que no este bien hecho y las pelotas llevan en el mismo sitio durante miles de años como para ser un error. Teniendo en cuenta que deben estar cerca del pene, y debido a que deben estar en el exterior del cuerpo, pues la temperatura optima de los espermatozoides es de 32 ºC siendo la del interior del cuerpo 36 ºC; no hay mejor sitio para su colocacion, pues te recuerdo que venimos del mono y como tal, de habitos cuadrupedos, por lo que a la hora de echar un polvo se emplea la postura de.. a 20 uñas :p Lo que unicamente nos deja con la posibilidad de llevar las pelotas colgando por debajo del pene, pues si estuvieran encima o a cualquiera de los lados nos los machacariamos contra el culo de nuestra compañera :P Juas El queso .... chocolate Pomelo¿?

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