Pues aquí podéis ver el gracioso dibujo de la advertencia del paquete de cerillas. La verdad es que lo he descubierto esta mañana y me he reido durante un rato. Y claro, acompañándolo, debido a lo no estándar de la imagien, el texto explicativo: Peligro! El fuego mata niños. Claro que me hace pensar que los niños son inflamables, o que los adultos somos ignífugos...
También, sea dicho, que no es que el cartel esté en un lanzallamas, en una cocina de gas, o en una barbacoa. No. Está en un paquete de inocentes cerillas, que cualquiera que sepa encerderlas debería saber apagarlas, y si te llevas un par de ampollas por investigar, pues eso es la ciencia, y eso hace caracter. Entiendo que las pobres criaturas no tienen que pagar la irresponsabilidad de los padres, pero el que juega con fuego... y es algo que hay que aprender. No es que no se juegue con fuego, pues es algo que mola. Es que sepas qué estás haciendo, y qué riesgos corres.
El caso, cuidadito con las hogueras que se acerca el solsticio.

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