Después de casi una semana sin salir a correr (viernes de descanso y lunes de perreo), esta semana me atavié y eché la muda a la mochila para, como es ya tradición, salir a correr al medio día, que por cierto, aquí es literal. Nada de eso de que medio día es la hora de comer y por ende las 2 o las 3. Aquí la hora de comer es medio día, y eso son las 12h. Así que con esas, a las 12, después de desactivar los pre-fetchers de la Juno para Roxana, me he calzado las deportivas aprovechando que hacía un sol entre nubes, y ha sido salir a la calle y empezar a chispear, y no había hecho 100 metros cuando era una lluvia en condiciones. Total, que al medio kilómetro de mierda, decido volverme porque recién empezado que aún no estoy caliente y con el viento y frío que hacía, no me sentía yo suficientemente espartano como para tirar. El caso que a la que estoy llegando empieza a amainar, y ha sido ducharme y volver a salir el sol, riéndose en mi puta cara...
Pero bueno, derrotado en el correr, he tomado mi revancha en Hive, un juego de estrategia para dos jugadores que os recomiendo sin ninguna duda. Cada jugador tiene un enjambre consistente en hormigas, saltamontes, escarabajos, arañas y una abeja reina en forma de pieza hexagonal. El objetivo es conseguir que la reina de tu oponente quede totalmente rodeada, sin importar de quién sean las piezas que la rodean. Cada pieza tiene un movimiento inspirado en el bicho que representan, y hay unas par de reglas de despliegue y conexión. Total, que hace un par de días René me comentó que llevaba su copia en la mochila, y hoy, al más puro estilo Padis, le he dicho "Oye, que cuando quieras te unto el morro", y poco ha tardado en venir a recoger el guante que yo tan a la ligera he lanzado, a ciegas de con quien me estaba jugando los cuartos.
El primer lance ha sido él con blancas, saliendo de escarabajo que ha sido recibido por mi saltamontes. Unas pocas jugadas más tarde me tenía contra las cuerdas, pero una adecuada gestión de mis hormigas (la caballería) ha conseguido frustrar sus intentos y darme el tiempo necesario para rodear a su reina. Y como es tradicional en estos deportes, se hace un segundo lance cambiando colores, y empezando yo de araña he manqueado y le he regalado dos hormigas y de nueno casi me unta, menos mal que no está acostumbrado a jugar con el Robin, Demos o Ana, y su táctica necesita desarrollo, y he conseguido marearle y bloquearle, robándole movimientos para rodear a su reina.
En serio, tenéis que probarlo, es buena mierda.
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