Pues eso, si ayer la enfermera me decía que estoy como Cronos, hoy el fisio me ha dicho que estoy como Atlas. Que si me vuelve a doler, que pida cita, pero que no nota nada raro, y tiene pinta de que estoy en forma y puedo salir a correr sin miedo.
No gozan de la misma salud de hierro los puentes de Cambridge, por antitético que parezca.
Como podéis observar en la foto del puente de Mill Road que pasa sobre las vías del tren, le han puesto mangas en las rejas. No creo que manga sea la palabra adecuada, pero tampoco se me ocurre una que sea más apta para la descripción.
Hay unos cuantos hippies aburridos con agujas de punto y lana en esta tierra y así acaban poniéndole mangas a los puentes, y en Fulbourn, el pueblo de al lado, que es donde curro (A este lado de Yarrow Rd es Cherry Hinton, al otro es Fulbourn), resulta que les hacen jerseises a los árboles, quedando todo bastante colorido. Digo yo que la naturaleza ya es bastante colorida en sí, y más por estas fechas, pero siempre hay quien aporta su granito de arena para ir más allá.
Y hablando de estas fechas, se nota que es primavera, no por lo que reza Juan Abarca en su cación, si no por que en estos dos días he empezado a ver muchos bichos y las arañas vuelven a estar tejiendo, no mangas en los puentes, si no telas de araña en donde pueden. A ver si hacen un buen trabajo y atrapan los bichos.
Un abrazo

No hay comentarios:
Publicar un comentario